Monumento a la Madre

MUJERES CAUTIVAS
DERECHOS HUMANOS
   MUJERES CAUTIVAS
“Nada que celebrar”, dijeron las madres al tomar la calle
CIMACFoto: César Martínez López
Por: Teresa C. Ulloa Ziáurriz *
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 15/05/2017

El pasado 10 de mayo, cuando en muchos hogares mexicanos se celebraba el Día de las Madres, miles de madres en todo el país y cientos en el estado de Morelos tomaron las calles bajo la consigna “no tenemos nada que celebrar”.
 
En sus voces y su determinación se escuchaba: somos las madres de las y los miles de desaparecidos en México y de las y los miles de asesinados, secuestrados, víctimas de la trata, que hoy salimos a las calles, en por lo menos 12 ciudades del país, a exigir la presentación con vida de nuestras hijas e hijos, a exigir justicia para nuestras hijas víctimas de feminicidio, nuestros hijos asesinados y que siguen esperando justicia.
 
En la Ciudad de México, la marcha inició en el Monumento a la Madre y se dirigió hacia la Victoria Alada en Reforma.
 
En Cuernavaca, Morelos, marcharon desde El Calvario, hasta la Plaza de Armas al grito de: “esta marcha no es de fiesta, es de lucha y de protesta” e “Hija, escucha, tu madre está en la lucha, hijo escucha, tu madre está en la lucha”.
 
Y frente al Memorial de las Víctimas, en las Puertas del Palacio de Gobierno de Morelos, levantaron sus voces para decir: hoy, desde este lugar que es un homenaje a las víctimas de la indolencia de las autoridades de justicia de todo el país, y muy especialmente del Poder Judicial del Estado de Morelos, que deja libres a asesinos, secuestradores, tratantes, integrantes de la delincuencia organizada, o que permite que niñas de 10 a 14 años desaparezcan cotidianamente en Morelos y en todo el país y a quienes se les niegan las órdenes de restricción o el acceso a la justicia.
 
También convocaron a todos los colectivos y organizaciones que trabajan buscando desaparecidas y desaparecidos a que unan sus voces a las suyas para exigir que todas las Fiscalías Estatales abran e identifiquen todos los cuerpos que depositaron en las fosas comunes sin identificar, como se hizo en el Estado de Morelos en Tetelcingo y Jojutla. Ya que la ex procuradora, Marisela Morales, reconoció en su última Reunión Nacional de Procuradores, que cincuenta y cinco mil cuerpos fueron enviados a fosas comunes sin identificar. Las desapariciones no voluntarias se constituyen en desapariciones forzadas por inacción  y negligencia de las autoridades que no les buscan.
 
Cuántas madres, más de treinta y un mil, encontrarían la paz sabiendo cuál ha sido el destino de sus hijas e hijos, dejarían de padecer la zozobra, la angustia que viven cotidianamente sin saber de sus hijas e hijos, sin saber si viven o están muertas o muertos, si comen, si pasan frío, una verdadera tortura alimentada por la esperanza de que un día abran la puerta y les digan ya llegué mamá, estoy bien.
 
Así mismo, exigieron al Gobierno de Morelos que, en coordinación con la PGR, la Policía Científica de la Policía Federal, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos y la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, hagan un rastreo detallado en las tres fosas clandestinas que se han detectado en la zona Sur-Poniente, con el propósito de buscar a sus hijas e hijos.
 
También, exigieron la búsqueda de sus hijas e hijos desaparecidos en vida, no sólo sin vida.
 
Exigieron una “limpia” generalizada de los cuerpos policiacos y de las Fiscalías Generales Estatales y la Procuraduría General de la República para erradicar la corrupción, la infiltración de la delincuencia organizada, la complicidad  que genera impunidad.
 
Exigieron la aprobación de la Ley General de Desapariciones Forzadas, con la participación de todos los colectivos y OSC que trabajan el tema, pero, sobre todo, se unieron a la consigna de que “sin las familias no”.
 
Las madres integrantes de Víctimas y Ofendidos del Estado de Morelos, como miles de madres en todo el país el 10 de mayo, dejaron claro que no tienen nada que celebrar, pero que salieron a las calles con el corazón roto, “para que sepan nuestras hijas e hijos que sus madres las y los siguen buscando, que siguen exigiendo justicia y que se actúe con la debida diligencia, hasta alcanzar Verdad, Justicia y Reparación Integral”.
 
Una vez concluida la marcha y el acto político frente al Memorial de las Víctimas, las notas del mariachi surcaron el aire al tenor de “Amor Eterno” y “Señora”, en ese momento las madres y sus familias rompieron en llanto, que a duras penas habían controlado durante la marcha.

A las cuatro de la tarde, las madres de los estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa hicieron lo propio y al grito de ¡vivos se los llevaron y vivos los queremos! hicieron cimbrar el Paseo de la Reforma.
 
Y ese mismo día, 10 de mayo, un comando armado cegó la vida de una madre activista, en San Fernando, Tamaulipas, Miriam Rodríguez, a quien el Estado le falló cuando desapareció su hija Karen Alejandra Salinas, y le volvió a fallar cuando no la buscaron, ella la encontró en un fosa clandestina en San Fernando y también localizó a los culpables de su secuestro y feminicidio.
 
El Estado Mexicano le volvió a fallar cuando permitió que los culpables del secuestro y feminicidio de su hija huyeran de la cárcel y le falló por cuarta ocasión cuando no la protegió y permitió que un comando armado la privara de la vida.
 
#NiUnaMás
 
*Directora Regional de la Coalición contra el Tráfico de Mujeres y Niñas en América Latina y el Caribe (CATWLAC, por sus siglas en inglés).
Twitter: @CATWLACDIR
Facebook: Catwlac Directora
 
17/TCUZ/GG








NACIONAL
DERECHOS HUMANOS
   Sexta Marcha de Madres en búsqueda de personas desaparecidas
Ya superamos al Estado, que no asume la búsqueda de nuestras hijas e hijos
CIMACFoto: César Martínez López
Por: Lourdes Godínez Leal
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 10/05/2017

“Queridos hijos: buenos días les decimos siempre al amanecer… queremos sus sonrisas de vuelta, queremos sus sueños hechos realidad… queremos sus abrazos con nosotros. Cada día y cada hora los buscamos sin descanso, no habrá nada que nos lo impida…Y si nuestras vidas es el precio para que vivan, nuestras vidas entregamos para que vuelvan”.
 
Éste, es sólo un pensamiento de tantos plasmados en las pancartas que portaban las madres de personas desaparecidas- que según cifras oficiales al 31 de diciembre de 2015 sumaban 26 mil 898- y que esta mañana encabezaron la Marcha por la Dignidad Nacional, como desde hace seis años, del Monumento a la madre al Ángel de la Independencia.
 
Como cada 10 de mayo, colectivos de diversos estados de la República como Hidalgo, Veracruz, Chihuahua, Nuevo León, Guanajuato, Jalisco, Estado de México, entre otros, representados por madres de familia, se reunieron en el Monumento a la Madre, para exigir el derecho a la verdad y la justicia.
 

VI Marcha de la Dignidad Nacional. Madres buscando a sus hijos, hijas, Verdad y justicia | CIMACFoto: César Martínez López

 
La verdad, dicen ellas, porque necesitan saber qué pasó con sus hijas e hijos, quién se los llevó, dónde están, por qué se los llevaron, y la justicia porque si muchos de ellos ya no están con vida debe haber sanción para quienes se las quitaron.
 
Sí, las une el dolor –dicen- las une la impotencia, pero también la esperanza, aquélla con la que se levantan cada día, cuando creen que alguna autoridad “compasiva” por fin atenderá sus exigencias de justicia, cuando “algún encargado” de llevar la investigación de sus casos, toque a sus puertas para decirles que encontraron a su familiar.
 
La esperanza de encontrarlos vivos o muertos. Muchas, ya resignadas, pues el pasar de los años y el contexto actual del país, las hace dudar que sus hijas e hijos pudieran encontrarse con vida. “Por lo menos si está muerto, tener su cuerpo para tener un lugar donde llorarle”, dice en entrevista con Cimacnoticias Carmen Ortiz.
 
Ella viene de Querétaro. Desde hace seis años ha transitado el mismo trayecto para gritarle, dice, al gobierno, “que son unos ineptos buenos para nada”. Justo hoy, el Día de las Madres, su hijo cumple 7 años 6 meses de desaparecido y las autoridades, enfatiza, “no abundan en su investigación porque no quieren trabajar y no tienen interés en hacerlo”.
 
EL ESFUERZO DE ELLAS
 
La organización a la que pertenece, “Desaparecidos, justicia” en Querétaro, conformada por familiares de personas desaparecidas, ha encontrado a 12 personas, algunas con vida, otras no, y todo ha sido gracias al esfuerzo de ellas, de sus propias búsquedas con sus propios medios. Carmen recuerda una reunión que tuvieron en Los Pinos con Enrique Peña Nieto, quien les prometió que buscaría a todos y cada uno de sus hijos. A un año de terminar su sexenio, dice en tono molesto, no ha encontrado a uno sólo, nosotras tenemos que hacer todo.
 
Y este quehacer todo implica hacer sus propias investigaciones, desde estudiar leyes, hasta hablar con autoridades para exigir que los busquen, organizar brigadas de búsqueda junto con otras madres y familiares, en fosas, en cerros, en lugares abandonados a donde no llegan las autoridades; porque está claro que nosotras tenemos que hacer todo, reprochó María Guadalupe Aguilar, quien llegó de Jalisco para marchar esta mañana.
 

La VI Marcha de la Dignidad Nacional partió del Monumento a la madre al Ángel de la Independencia | CIMACFoto: César Martínez López

 
“Nosotras como madres tenemos que seguir buscando si los queremos encontrar, nosotras somos coadyuvantes, les damos todo ¡y nada! Llevo dos presidentes (Felipe Calderón y Enrique Peña), dos fiscales, dos gobernadores ¡y nada! Con todos me he reunido: innumerables reuniones…vamos y venimos, vueltas y vueltas, mesas de trabajo ¡y 6 años 5 meses y el caso de mi hijo igual!”.
 
Sí, me mantiene la esperanza. Si mi hijo pudiera escucharme hoy le diría que lo amo, que estos años me ha hecho mucha falta y que lo seguiré buscando aunque en esto se me vaya la vida.
 
ALGUNAS YA NO PUDIERON SEGUIR
 
Y sí. En el recuento de esta mañana se leyeron por lo menos 4 nombres de mujeres que este año ya no vinieron a marchar porque la enfermedad disfrazada de tristeza, de enojo, de coraje dicen ellas, las agobió tanto que no pudieron seguir.
 
“Es que son muchas mentiras”, dice María Eugenia Padilla, madre de un joven desaparecido en 2010 en Poza Rica, Veracruz, a manos, asegura ella, de la policía intermunicipal. “Las autoridades nos engañan, nos traen vueltas y vueltas. En una ocasión me dijeron en PGR que ya iba a haber consignaciones, pero luego resultó que siempre no. Nos engañan. Ése ha sido nuestro proceso: tocar puertas, encontrar gente mentirosa, autoridades coludidas que sólo simulan porque no hay seguimiento de los casos”.
 
Y agrega: “hay muchos compañeros que se han muerto poco a poco, desafortunadamente nadie hace nada porque encontremos a nuestros familiares. Vayamos a donde vayamos lo que encontramos es frialdad con las autoridades, nos pisotean, maltratan, insultan, ofenden y a nuestros desaparecidos también cuando dicen que ‘en algo andaban metidos’.
 
“La esperanza no la vamos a perder en tanto no tengamos a nuestro familiar desaparecido, pero hasta en eso las autoridades también nos mienten, ya mira usted lo que ha pasado con las mamás de todas las jovencitas que les dan sus restos y luego resulta que no son de ellas”.
 
“Si mi hijo estuviera aquí hoy, yo lo abrazaría muy fuerte y le daría gracias a dios y a la vida por volverlo a ver”.
 
SOLIDARIDAD CON MADRES DE LOS 43
 
Durante el trayecto por la Avenida Reforma, una de las principales vías de comunicación de la Ciudad, y al llegar al campamento que las madres de los 43 jóvenes de Ayotzinapa desaparecidos en 2014 en Iguala, Guerrero, mantienen frente a las oficinas de la PGR, el contingente de madres se detuvo para contar del 1 al 43 como gesto de solidaridad con las madres de los jóvenes, quienes se encontraban en otra marcha, rumbo a la Secretaría de Gobernación.
 
Acompañando a la marcha, el representante del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en México, Jan Jarab dijo en entrevista con Cimacnoticias que “en este día de la madre, es muy triste ver a las mamás que están buscando a sus hijos” y destacó el “gran trabajo” que ellas han hecho para hacer conciencia social de la magnitud de este problema y para lograr, también, la Ley General sobre Desapariciones Forzadas y desapariciones por particulares que aprobó el Senado de la República.
 
“Es importante que estas graves violaciones de Derechos Humanos no queden impunes”, concluyó.
 
Al llegar al Ángel de la Independencia, el obispo Raúl Vera ya se encontraba con otros contingentes. En su pronunciamiento señaló que las madres salen a marchar en el ejercicio de sus derechos: a la dignidad, a la denuncia y a que se esclarezca la impunidad.
 

Madres de familiares desaparecidos recorrieron las calles de la Ciudad de México | CIMACFoto: César Martínez López

 
En tanto, las madres en su pronunciamiento señalaron que desde hace muchos años han superado al Estado, que sigue sin tomar completamente su responsabilidad, en la búsqueda de las personas desaparecidas.
 
Recordaron la nula voluntad que hay para atender esta problemática y agregaron que las miles de personas desaparecidas, y las miles de encontradas no identificadas en fosas comunes, y en clandestinas en el país, requieren urgentemente de la acción del Estado en su conjunto.
 
“Hoy venimos a recordarle a esos actores políticos que manejan nuestro país, a los que hacen las leyes y sobre todo a los responsables que las hacen cumplir, que tienen una deuda pendiente con todas las personas desaparecidas y sus familias, la cual únicamente puede ser saldada con la búsqueda en vida real y efectiva y con la localización e identificación de los restos que se encuentran en fosas comunes y fosas clandestinas, con la digna atención integral a las necesidades de las familias y sobre todo con garantizar la verdad, memoria y justicia de nuestros hijos”.
 
VI Marcha de la Dignidad Nacional. Madres buscando a sus hijas e hijos

 
17/LGL/GG








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