Marcelina Bautista Bautista

REPORTAJE
Especial - Trabajo del Hogar
   Necesaria la participación del Estado y empleadores
   
Contrato Colectivo crucial para formalizar trabajo del hogar
CIMACFoto: César Martínez López
Por: Hazel Zamora Mendieta
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 19/07/2017

A través del contrato colectivo de trabajo, el Sindicato Nacional de Trabajadoras y Trabajadores del Hogar (Sinactraho) busca que sus afiliadas puedan gozar de sus derechos laborales como es un salario justo, días de descanso, retiro y seguridad social, y no quedar bajo la voluntad de quienes las contratan.
 
Apegado a los instrumentos internacionales y nacionales en materia laboral, el contrato colectivo de trabajo es una propuesta del Sindicato Nacional, para frenar los abusos y la informalidad en la que se desempeñan las 2.4 millones de trabajadoras del hogar en México, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).  
 
En entrevista con Cimacnoticias, la principal impulsora del contrato colectivo, Marcelina Bautista Bautista, explicó que históricamente el trabajo del hogar se ha regido por un acuerdo verbal, donde siempre se sobrepone la voluntad de él o la empleadora: “cómo debe funcionar, cuánto debe de pagar, todo bajo su condición”.
 
Entre limpiar, planchar, lavar, hacer de comer y cuidar personas por únicamente dos salarios mínimos, nueve de cada 10 trabajas del hogar no tienen un contrato que regule las tareas, el precio de los servicios que realizan o un retiro digno, según datos del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred, 2015).
 
“Hay empleadoras que se quejan de eso porque no saben lo que cuesta el trabajo del hogar, hay estados donde nuestra compañeras ganan muy poquito, 50 pesos al día, son situaciones muy críticas, para sobrevivir las trabajadoras tienen que ir a todas la casas que puedan para ganar más”, señala la también directora del Centro de Apoyo y Capacitación para las Empleadas del Hogar (CACEH).
 
A esto se suma otro factor en contra de las empleadas del hogar, agrega Bautista: la nula intervención del Estado mexicano pues no existe ningún marco normativo que obligue a las y los empleadores a garantizar los derechos laborales de este sector. “Sin leyes ¿quién obliga a las empleadoras?” se pregunta la defensora.
 
Entonces la responsabilidad recae en las trabajadoras, que intentan convencer a quienes las contratan de suscribirlas al Seguro Social, acordar su salario y días de descanso, muchas ni siquiera lo logran y se enfrentan a situaciones de explotación laboral.
 
CONTRATO COLECTIVO: GANANCIA DOBLE
 
Firmar el contrato colectivo, indica Marcelina Bautista, permite no sólo acabar con estas condiciones precarias que enfrentas las trabajadoras del hogar, también da a las empleadoras la seguridad de saber los servicios que se les deben garantizar y explica cómo funciona:
 
El contrato colectivo se firma entre la empleadora, la empleada y una representante del Sindicato. Contiene cinco rúbricas; la primera es un tabulador de salarios que establece el pago de la trabajadora conforme a los servicios que realice y su experiencia.
 
Por ejemplo, se contempla a empleadas que realizan la limpieza general, hasta aquellas que tienen una profesionalización técnica como chef o de cuidado de personas. El salario mínimo es de 250 hasta 550 pesos diarios, dependiendo del servicio.
 
Bautista expone que el documento también toma en cuenta el tipo de modalidad en las que se emplean las trabajadoras, las que viven en la casa en la que trabajan y aquellas que laboran únicamente seis días o menos. Esto evita despidos injustificados, o pagos excesivos en especie como en alimentación o vivienda.
 
En los otros rubros se hace obligatorio afiliar a las trabajadoras al Seguro Social, dar permisos de incapacidad por enfermedades, permiso de maternidad, y asegurar su retiro, asimismo, capacitarlas para realizar las tareas y crear espacios de trabajo seguros, responsables y de respeto entre las dos partes.
 
El contrato, asegura la directora de CACEH, es un arduo trabajo de la organización, que durante un año en colaboración con abogados y entrevistas a 100 trabajadoras, lo crearon conforme las recomendaciones del Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), sobre el trabajo digno del hogar.
 
EMPLEADORES TAMBIÉN DEBEN PARTICIPAR
 
Para empleadoras como Jessica Hernández Bonilla, tener un contrato con las dos trabajadoras que laboran en su hogar, es una manera de poder generar mejores condiciones de trabajo, acuerdos entre ellas, establecer responsabilidades y derechos, pero sobre todo, visibilizar esta profesión.
 
En entrevista con Cimacnoticias, Jessica Hernández, quien radica en el municipio de Libres, Puebla, refiere que estaría dispuesta a firmar el contrato “por ser una manera de reconocer el valor del trabajo del hogar”, no sólo dentro de su familia, sino como ejemplo para otras empleadoras.
 
Sin embargo, Marcelina Bautista narra que la mayoría de los empleadores se resisten a firmar el contrato, la respuesta constante es que no estarían dispuestos a garantizarles sus derechos, bajo el pretexto que después los demandarán por abusos laborales.
 
“Hay una resistencia, hay muchas cosas que son estructurales como la discriminación, y que necesitan cambiarse desde la familia hasta el Estado, porque saben que hay acciones que realizan que podrían generarles demandas”, declaró.
 
De acuerdo con datos de Conapred, uno de cada 10 empleadores no garantiza a las trabajadoras del hogar su fondo de ahorro para el retiro. Muestra de la discriminación que viven las empleadas del hogar es que 14 por ciento reportó ser víctima de maltrato verbal; siete por ciento físico; y 25 de cada 100 empleadores justifican darles de comer alimentos sobrantes.
 
CRUCIAL FIRMAR CONVENIO 189 Y CONTRATO
 
Marcelina Bautista insiste sobre la responsabilidad concretamente del Estado, pues a vísperas del Día Internacional del Trabajo del Hogar, que se conmemora el próximo 22 de julio, el Ejecutivo no ha ratificado desde hace seis años el Convenio 189 que lo obligaría a crear todas las condiciones legislativas para garantizar los derechos de las trabajadoras del hogar.
 
En tanto, este año a través  de una campaña nacional, el Sindicato, el CACEH y las trabajadoras, promoverán que más empleadores firmen el contrato. “La meta del Sindicato es seguir incidiendo y exigiendo los derechos que deberían de tener las trabajadoras del hogar  y buscar la manera en que éste se implemente”, concluyó Bautista. 

17/HZM








REPORTAJE
LABORAL
   Día Internacional de Trabajadoras del Hogar
Hacen estudios, lamentan nuestra situación, pero no firman el Convenio 189
CIMACFoto: César Martínez López
Por: Hazel Zamora Mendieta
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 30/03/2017

Han pasado más de 5 años desde que el Estado mexicano se comprometió a ratificar el Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) con el fin de garantizar los derechos laborales de las trabajadoras del hogar, sin embargo dicho proceso no ha sucedido, y no se vislumbra esfuerzo alguno o fecha próxima por asentar las bases jurídicas y políticas públicas necesarias para lograrlo.
 
Este 30 de marzo se conmemora el Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar, y como cada año las empleadas del hogar esperan el pronunciamiento del Gobierno mexicano para el avance del Convenio 189, pues sin el apoyo del Estado y las reformas a las leyes necesarias, es imposible que las 2.5 millones de empleadas del hogar en el país -según datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Geografía 2016- gocen del derecho a la seguridad social, días de descanso, prestaciones sociales, salario digno, y además, de un empleo libre de discriminación y violencia.
 
El Convenio 189 de la OIT, que garantiza un trabajo digno y mejores condiciones laborales para las trabajadoras del hogar, fue adoptado por México en junio de 2011, pero los años han pasado y sigue sin ratificarse.
 
Dos años después, el 5 de septiembre de 2013, el instrumento internacional entró en vigor a escala internacional y, con ello, una vez más la Secretaría de Gobernación (Segob) se comprometió a enviar el documento para su estudio y ratificación al Senado de la República, dicho proceso sigue sin cumplirse.
 
ANTE INCUMPLIMIENTO, ORGANIZACIÓN
 
Las trabajadoras del hogar en México han tenido que organizarse en el Sindicato Nacional de Trabajadoras y Trabajadores del Hogar (Sinactraho) creado en 2016, para garantizar y exigir sus derechos y su trabajo sea reconocido por el Estado y la misma sociedad. La ratificación del Convenio 189 representa para las trabajadoras del hogar el instrumento internacional necesario que les permitiría acceder a ellos, desde los marcos normativos hasta la práctica.
 
Pero la falta de voluntad política de las autoridades mexicanas hace que la lucha por los derechos laborales de las trabajadoras del hogar avance a pasos lentos, aseveró en entrevista con Cimacnoticias la directora del Centro de Apoyo y Capacitación para Empleadas del Hogar (CACEH), Marcelina Bautista Bautista: “salen estudios sobre el trabajo del hogar, hablan de nuestras condiciones y dicen que no puede ser posible cómo vivimos, pero no pasa nada.”
 
Organizaciones como el Centro de Apoyo y Capacitación para las Empleadas del Hogar (CACEH), Hogar Justo Hogar, y el Sinactraho han enviado diversos exhortos al Senado de la República para la firma del Convenio 189, pero las respuestas han sido insuficientes, sólo han logrado la atención de la Cámara de Diputados y de algunas senadoras, pero el Estado sigue sin consultarlas sobre las políticas que necesitan, informó Bautista Bautista.
 
Si se tomara en cuenta esta legislación internacional se podría impulsar un marco de derechos humanos, dar mejores condiciones de vida a las trabajadoras y sus familias, y reconocer al trabajo del hogar como un empleo como cualquier otro, añadió la también integrante del Sinactraho, Marcelina Bautista Bautista. 
 
LEY MEXICANA, LEJOS DE CONVENIO
 
De acuerdo con la investigación “El trabajo del hogar: Convenio 189 de la OIT y la legislatura en México” de la Secretaría de Gobernación (Segob), en la LFT en el capítulo XIII, título sexto Trabajos Especiales, dedicado a las personas trabajadoras del hogar, se establece una serie de artículos discriminatorios contra ellas.
 
El Artículo 334 reconoce que hasta el 50 por ciento de las retribuciones del trabajo puede ser en especie (alimentación o habitación) lo que resulta excesivo en términos de la OIT, quien recomienda sea hasta máximo 33 por ciento; además, se establece una jornada diaria que puede llegar hasta las 12 horas (Artículo 333).
 
Asimismo, el Artículo 13 de la Ley de Seguro Social define como voluntaria la inscripción al mismo de las personas trabajadoras del hogar. Para quienes tienen la oportunidad de ser inscritas en este esquema voluntario estarán cubiertas en temas de riesgos de trabajo, enfermedades, permiso de maternidad, retiro o invalidez, puntualiza el documento.
 
Sin embargo, quedan excluidas otras prestaciones como el acceso a Servicios de guarderías del Seguro Social y el Fondo Nacional de Vivienda para los Trabajadores (Infonavit).
 
Marcelina Bautista añadió que entre los pretextos que señalan las autoridades mexicanas, como el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) para ratificar el Convenio 189, está principalmente la imposibilidad de asegurar a las 2.5 millones de trabajadoras del hogar “porque no se cuenta con la infraestructura necesaria”, pero a su parecer, es una cuestión de falta de voluntad política y discriminación.
 
SI SE FIRMA…
 
Los Estados firmantes del Convenio están obligados mejorar sus leyes para proveer de un marco normativo de derechos laborales para las trabajadoras del hogar, tales como: acceso a seguridad social, condiciones de trabajo establecidas en un contrato, erradicación del trabajo en la niñez, jornadas laborales de máximo 8 horas, regulación del salario en base a las tareas realizadas, garantizar entornos de trabajo seguro, salubres y libres de discriminación y violencia.
 
Una vez que México firme el Convenio 189 supondría de manera inmediata la regulación del trabajo del hogar en los términos que establece la OIT, los cuales contienen mayores protecciones en materia de Derechos Humanos -por lo tanto laborales- que las que recogen las actuales legislaturas como la Ley Federal del Trabajo (LFT) y la Ley de Seguro Social, indicó Marcelina Bautista.
 
La directora de CACEH señaló que para su implementación será necesario que el gobierno armonice la legislatura mexicana con el dicho instrumento internacional, pues aún existen severas deficiencias y retrasos en la inclusión y regulación de este colectivo laboral en las leyes del país.
 
POR IGUALES DERECHOS
 
México cuenta así con una las legislaciones más atrasadas en los derechos laborales de las trabajadoras del hogar, el Convenio 189 está en vigor y ha sido ratificado en países de América Latina como Argentina, Chile, Bolivia, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Nicaragua, Panamá, Paraguay, República Dominicana, Jamaica y Uruguay.
 
La asesora en género para Centroamérica de la OIT, María José Chamorro, comentó a Cimacnoticias que, al adoptar este instrumento, los países han mostrado mejorías en las condiciones en las que se desarrollan las trabajadoras del hogar: los índices de acceso a seguridad social aumentan y se generan mecanismo de protección para las trabajadoras.
 
“Una vez que se asumen los mismo derechos que el resto, y como sociedad se asume el respeto hacia el sector, sufren menos abuso y discriminación pero son procesos largos donde la OIT acompaña de manera técnica a los países para su implementación”, comentó José Chamorro.
 
La asesora de la OIT explicó que el Convenio 189 tienen un objetivo muy sencillo, pero a la vez complejo de lograr: equiparar los derechos de las trabajadoras del hogar con el resto de los sectores laborales: “Es un proceso complejo porque el trabajo del hogar por razones históricas en la mayor parte de América Latina ha sido una labor invisible y discriminada”.
 
Las razones son múltiples, continuó, “es un empleo que se realiza en la casa del empleador, lo que brinda un lugar donde se posibilita el lucro”, por lo que una de las principales tareas al momento de promover el Convenio 189 “es reconocer que el hogar del empleador o empleadora, en el momento que se contrata una persona para realizar las tareas de limpieza de manera remunerada, se convierte en un centro de trabajo”, indicó María José Chamorro.
 
Además, una vez establecidas las reformas a la ley, en coordinación con el Convenio, las trabajadoras están protegidas por la Ley Federal del Trabajo, dijo la asesora de género de la OIT. “Esa conversión del hogar en centro de trabajo es un cambio, y es el primero para reconocer todo el trabajo de las empleadas del hogar".
 
EN ESPERA…
 
María José Chamorro agregó que están trabajando en el país para su implementación. “Nosotros ya trabajamos con las instituciones públicas, de empleadores, con organizaciones sindicales para apoyar los procesos nacionales y adaptar las legislaciones. Cada país tiene un ritmo distinto, decide hacerlo de una u otra manera, y el rol de la OIT es acompañarlos para que las decisiones”.
 
La vocera en género de la OIT, indicó que se han sentado con instituciones como el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), la Secretaría de Trabajo, el Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres) y el mismo Sinactraho para la ratificación del Convenio 189, pues la coordinación de las empleadas del hogar en organizaciones sindicales es fundamental para apoyar el proceso.
 
17/HZM/GG
 








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