Marcela Lagarde

NACIONAL
   Obligación del Estado, desde hace una década
Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia
CIMACFoto: César Martínez López
Por: Anayeli García Martínez
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 01/02/2017
Hace 10 años, el movimiento feminista hizo alianza con las legisladoras para impulsar la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de  Violencia, un proyecto que cambió la mirada de las instituciones sobre la violencia contra las mujeres y que fue aprobado en la Cámara de Diputados en abril de 2006 y ratificado por el Senado en diciembre del mismo año. 
 
Inició así, para el Estado, en 2007, la obligación de aplicar Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia (LGAMVLV) y, para las mujeres, quedó garantizado su derecho a gozar de los beneficios de ese marco legal para enfrentar la violencia de género. Por eso, este mes de febrero las mexicanas celebramos el décimo aniversario de su entrada en vigor.
 
La Ley fue publicada el 1 de febrero de 2007 en el Diario Oficial de la Federación, fecha de arranque para que las instituciones comenzaran con la aplicación de medidas para prevenir y atender a las mujeres que viven distintos tipos y modalidades de violencia, un avance significativo en la defensa de los Derechos Humanos. 
 
Se reconoció así en el país el derecho de las mujeres a vivir sin violencia y al goce, ejercicio y protección de todos sus derechos humanos y libertades, mientras que el Estado está obligado a implementar un Programa Integral y mecanismos para prevenir, atender y sancionar la violencia contra las mujeres.
 
CAMBIO DE PARADIGMA
 
La LGAMVLV significó un cambio de paradigma, pues aunque se empezaron a crear leyes en América Latina para sancionar la violencia, luego de que los países de la región firmaron en 1994 la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer (mejor conocida como Belém do Pará), la mayoría se enfocaron a proteger a la “familia”, bajo la figura de violencia intrafamiliar o doméstica.
 
Luz Patricia Mejía Guerrero, secretaria técnica del Mecanismo de Seguimiento de la Implementación de la Convención de Belém do Pará, explica que estas leyes contra la violencia intrafamiliar o doméstica generaron que los países implementaran procesos de mediación para que las mujeres se mantuvieran dentro de la familia.  
 
Las investigaciones, dice Mejía Guerrero, encontraron que persuadir a las mujeres víctimas de violencia a firmar un acuerdo con sus parejas para que ambos se respetaran, era una política que ponía en peligro a las que denunciaban e incrementaba la violencia, lo que provocaba desconfianza en el sistema de administración de justicia.
 
Tras estos hallazgos, los países de la región se encaminaron a implementar acciones de prevención, investigación y sanción de la violencia contra las mujeres. Y en esta lógica, el movimiento feminista de México y legisladoras impulsaron el proyecto de ley que reconocía el derecho de esta población a vivir una vida libre de violencia.
 
AVANCES
 
Entre las impulsoras de la Ley General de Acceso estuvieron la priista Diva Hadamira Gastélum Bajo, entonces presidenta de la Comisión de Equidad y Género; la antropóloga y legisladora perredista, Marcela Lagarde y de los Ríos, presidenta de la Comisión Especial de Feminicidio; y la también perredista Angélica de la Peña Gómez, presidenta de la Comisión Especial de la Niñez, Adolescencia y Familia.
 
La antropóloga feminista Marcela Lagarde, quien llegó a la Cámara de Diputados con el objetivo de tipificar el delito de feminicidio, lo que no pudo concretar en ese momento, coordinó la Investigación Diagnóstica sobre la Violencia Feminicida en la República Mexicana, la cual concluyó que cuatro mujeres eran asesinadas al día. Esos fueron argumentos suficientes para crear esta ley.
 
La propuesta de norma fue criticada porque estaba dirigida sólo a las mujeres, pero cuando se aprobó, dice la feminista, rompió esquemas, fue una ley transgresora y vanguardista porque colocó a las mexicanas como sujetas y porque en el fondo colocó la misoginia y el patriarcado como fundamentos. Se logró acreditar el feminismo, sostiene Lagarde.
 
Las legisladoras consiguieron que en la ley se reconociera el derecho de las mujeres a que se respete su integridad física, psíquica y moral, que se crearan mecanismos innovadores como las órdenes de protección para brindar seguridad a mujeres en situación de violencia y la Alerta de Violencia de Género (AVG) para implementar acciones de protección en un territorio determinado.
 
La actual senadora perredista Angélica de la Peña destaca que esta ley sacó el problema de la violencia del ámbito privado y lo llevó a lo público; se redactó con base en la Convención Belém do Pará, y señaló tipos y modalidades de la violencia que constituye una violación a todos los Derechos Humanos de las mujeres, lo que  causa la desigualdad de género.
 
“El balance que hacemos es que si bien hay situaciones que afectan los derechos culturales, sociales o los derechos políticos de las mujeres, la violencia contra las mujeres afecta todos los derechos”, dice De la Peña.
 
Uno de los avances que enumeró es que, posterior a la promulgación de la norma, se hizo una revisión de Códigos Penales y Civiles y se incidió en la reforma de muchos preceptos que discriminaban a las mujeres.
 
Una década después de esta ley, la ex diputada federal Martha Lucía Mícher Camarena, quien también participó en este proceso, asegura que la ley fue un avance, una norma revolucionaria y un éxito del feminismo y de legisladores que, no siendo feministas, se convencieron de que existía un problema a atender.
 
Malú Micher, como se le conoce, dice que esta ley incorporó temas que rompían los esquemas de las propias legisladoras, de académicas y medios de comunicación, fue de avanzada, dice. 
 
Además, asegura que este tema es importante, porque las leyes son un marco jurídico que ayuda, pues si no se invoca una ley es muy complicado defender los Derechos Humanos de las mujeres.
 
Desde la visión de las instituciones, la titular de la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Conavim), que depende de la Secretaría de Gobernación (Segob), Alejandra Negrete Morayta, esta ley era absolutamente necesaria e insoslayable, y dio respuesta a una exigencia histórica, visibilizó tipos y modalidades de la violencia, otorgó una protección diferenciada a las mujeres y estableció las bases adecuadas para la coordinación de los tres niveles de gobierno en materia de violencia contra las mujeres.
 
Al hacer un repaso de esta década, la Comisionada precisa que no se puede hacer un balance en blanco y negro, pero reconoce que aún ocurren casos de violencia contra las mujeres por la falta de implementación adecuada de las obligaciones estatales, sobre todo a nivel local y municipal. Por ejemplo, la falta de acceso adecuado a la justicia, de políticas de prevención, violencia institucional, falta de medidas de protección, de sanción y de un trabajo integral con los agresores, entre otras.
 
El problema que enfrentamos, expone la Comisionada, es de la mayor complejidad, pues, pese a su gravedad, había permanecido invisible y aceptado. Por ello, dice que el trabajo realizado a partir de la ley se medirá en el mediano y largo plazo, pues la conciencia de corresponsabilidad absoluta de todas y todos, y el cambio de estructuras sociales con décadas de arraigo, requieren de mucho trabajo.
 
RETOS
 
Para Malú Micher, “sigue habiendo ceguera de género en los gobiernos”, pese a que después de la ley, en 2012 se tipificó el delito de feminicidio en el Código Penal Federal, en 2013, la Suprema Corte creó el Protocolo para Juzgar con Perspectiva de Género; desde 2008 la Cámara de Diputados aprobó un presupuesto etiquetado para la igualdad y se han creado protocolos para investigar estos delitos. 
 
Es por ello que Micher Camarena propuso una amplia reforma a la Ley para que se nombre la violencia obstétrica, cibernética, económica, política; se cambien los tiempos de las órdenes de protección y se explique el procedimiento para decretar la Alerta. Sin embargo, no fue aprobada. 
 
Angélica de la Peña Gómez también considera que aún quedan pendientes por revisar, sobre todo en los ámbitos local y municipal. Por ejemplo, la creación de un Diagnóstico Nacional para conocer las causas de la violencia contra las mujeres y la implementación del Banco Nacional de Violencias contra las Mujeres, que se ordena en la ley.
 
Para la legisladora, es importante que dos obligaciones se pongan en marcha y ahí derivarían políticas públicas y acciones gubernamentales para poder lograr realmente una prevención, atención y erradicación de la violencia de género.
 
Respecto a la Alerta de Violencia de Género, De la Peña dice que el reto es “no prejuiciarse” frente a la exigencia de una declaración, sino hacer investigaciones profundas, metodológicas, que esclarezcan cuáles son las causas que derivaron en esa violencia en ese lugar o territorio y establecer acciones para atender el problema.
 
A su vez la coordinadora del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF), María de la Luz Estrada, explica que una vez que la Ley General de Acceso entró en vigor, los estados estuvieron obligados a adoptar sus propias leyes locales con sus respectivos mecanismos de prevención; pero en cada estado se legisló como se quiso y atendiendo a su contexto local.
 
La activistas señala que las organizaciones civiles se han enfocado en dar seguimiento a dos mecanismos: las órdenes de protección y la AVG, donde han visto obstáculos para implementarlos. Por ejemplo, en el caso de la Alerta hay un proceso burocrático para determinar si es necesario decretarla o no.
 
La sociedad civil también ha señalado la deficiencia de tener un  Sistema Nacional de Prevención, Atención, Sanción y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres, conformado por nueve Secretarías de Estado y dependencias que, al ser un gran sistema, no logran implementar modelos o instrumentos a favor de una vida digna.
 
Además, Estrada destaca que una ley sin recursos no sirve y señala que es necesario que se promueva una reforma a la Ley General de Acceso que agilice y amplié la vigencia de las órdenes de protección, y que modifique el actual proceso para decretar la AVG a fin de que un grupo experto haga la evaluación de la procedencia del mecanismo.
 
Al respecto Marcela Lagarde critica que el movimiento de mujeres sólo se enfoque en exigir la implementación de la alerta y no se vea que esta norma es integral y requiere de una política integral de Estado.
 
Señala, además, que si en 2007 no se aceptó que la inclusión del concepto de feminicidio, hoy es oportunidad de hacerlo. Coincide en la necesidad de incorporar términos que no existen, como violencia política y obstétrica. Pese a esto que le falta, reafirma Lagarde, es una ley maravillosa y en el país “está en construcción la política que contiene esa ley”.
 
17/AGM/LGL/GGQ







TRANSGRESORAS
FEMINISMO
   TRANSGRESORAS
   Segunda parte
Marcela Lagarde, a 10 años de la LGAMVLV
CIMACFoto: César Martínez López
Por: Lucía Lagunes Huerta
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 01/02/2017

Hace 10 años, la doctora Marcela Lagarde y de los Ríos, junto con la Comisión de Equidad y Género de la LIX Legislatura de la Cámara de Diputados, logró la aprobación de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia (LGAMVLV), sustentada en el trabajo científico de 60 investigadoras.
 
Marcela cuenta que pudo aprobarse la ley porque “donde pone el ojo, pone el hacer”, porque logró acuerdos con la Comisión, encabezada por Diva Gastelum y con partidos; por la experiencia de sus compañeras diputadas, como Angélica de la Peña y porque, como ella le aconsejó, habló “hasta con el diablo” sobre la urgencia de una ley que no sólo castigara.
 
Todo se volvió creíble, recuerda, porque fue público y  dialogado, y se votó “palabra por palabra”, pero lamenta que a 10 años de la LGAMVLV lo que más haya pegado “como moda” sea la Alerta de Violencia de Género, y las otras partes de esta ley integral no se vea. Critica también la descoordinación y enredos de las instituciones que surgieron a partir de la ley.  
 
ERRADICAR, NO SOLO DENUNCIAR
 
Lucía Lagunes (LLH): ¿Cómo surgió la LGAMVLV?
 
Marcela Lagarde (MLR): La ley surgió porque entendí que no solo estás ahí, en la Cámara de Diputados, denunciado, ya eres parte de las instituciones del Estado y no puedes ponerte solo a denunciar.   Y porque Alma Vucovich, ex diputada por el Partido de la Revolución Democrática (PRD) me habló y me dijo “tú has venido mucho a Ciudad Juárez,  sabes lo que pasa aquí, ven a explicarnos por qué los hombres matan a las mujeres.
 

Marcela Lagarde habla sobre feminicidio: Mi agenda política era lograr la tipificación del delito de feminicidio. CIMACFoto: César Martínez López

 
Eso me cambió la vida porque tuve que asumir una  posición propositiva, investigativa, teórica y política para explicarlo, ya no para denunciarlo y me encontré con un libro maravilloso de Diana Rossel y Jean Ralsfo que se llama  “El feminicidio, una política del asesinato de las mujeres”, que es una antología sobre el feminicidio, que contiene una incipiente teoría del feminicidio.
 
Mi agenda política era lograr la tipificación del delito de feminicidio, no sabía nada, no entendía. Había trabajado por la tipificación, ya tenía una visión, se llamaba feminicidio. Establecí la Comisión de Feminicidio y la Cámara asumió el concepto. 
 
La gente no se da cuenta, pero vas creando una jurisprudencia, que se nombren las cosas como nosotras las nombramos, desde la perspectiva feminista de género. Fue un gane, sin pelearnos, siendo minoría numérica, las mujeres en la Cámara éramos 22 por ciento y éramos minoría ideológica, filosófica, 4 autodefinidas feministas.
 
Abrimos la Comisión, reunimos muchos puntos de vista porque era la lógica de la política dialógica. Yo pertenecía al movimiento, no dejas de pertenecer al movimiento porque eres legisladora, eres una legisladora feminista y tienes una base.
 
Pero llegó un momento en que dije: con la tipificación del delito no vamos a enfrentar el problema, esa es una parte mínima, vamos a poder construir una parte del acceso de las mujeres a la justicia, porque vamos a tener un delito en el Código Penal, y eso nos va a permitir perseguirlo y castigarlo, pero lo que queremos es erradicar la violencia contra las mujeres.
 
DE LA IDEA A LA LETRA
 
MLR: Un día me levanté y dije, necesitamos una ley que dicte una política de Estado como dice la CEDAW (la Convención sobre la eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer). Entonces nos juntamos e hicimos la ley entre muy poquitas diputadas, nos pusimos a estudiar técnica jurídica, porque no sabíamos ni cómo se redactaba.
 
Trabajamos en la ley, constantemente, dos diputadas y la presidenta de la Comisión  de Equidad y Género, Diva Gastelum. Hicimos una alianza trans-partidista, con perredistas, priistas, hasta un cuate de Convergencia, Jesús González Schmal. Después, a defender Comisión por Comisión. Es terrible, se va votando casi palabra por palabra, pero tienes un texto que tiene coherencia y pueden hacer un cicirisco de un texto. Me pasó eso con la definición de la Alerta de Género.  
 
RUPTURAS, PACTOS Y AVANCES
 
LLH: En ese momento, te toca un momento muy fuerte: la ruptura del PRD con Rosario Robles. 
 
MLR: La ruptura… yo no, pero sí el partido. Las personas no son idénticas siempre, evolucionan, cambian, dan virajes, tienen crisis, hitos en su vida.  Rosario, siempre fue una mujer de izquierda, la conocí en el sindicato en la UNAM, en la Facultad de Economía, participó en todo y luego gobernó esta ciudad e hizo cosas fenomenales, reconocida por la gente, era una cosa impresionante.
 

Marcela Lagarde dice: Mi reacción era empoderarnos con un orgullo feminista. CIMACFoto: César Martínez López

 
LLH: Reconocida entonces por algunas feministas como la próxima presidenta…
 
MLR: No solo por algunas feministas, creo que en el cuadro político, eso tuvo que ver, y se la poncharon, entre otras cosas por eso, porque se acercó demasiado a la posibilidad de ser la primera presidenta de este país.
 
LLH: Y en ese ambiente, no solo contra Rosario, sino contra el feminismo, lograste sacar una ley…
 
MLR: No sólo una ley: logramos acreditar al feminismo, tuvo autoridad. Mi reacción era empoderarnos con un orgullo feminista. Caminábamos por la Cámara,  a nosotras no nos van a enjuiciar junto a Rosario, estábamos haciendo una ley. Con mi Comisión y 60 investigadoras hicimos la investigación más importante que se ha hecho en México sobre violencia feminicida. Todo eso logró callar la boca a todo el mundo en torno a nosotras, pero también se fue diluyendo el tema de Rosario y fue prevaleciendo el aporte positivo que hacíamos las diputadas feministas, además aliadas con todo el mundo.
 
LLH: ¿Pactaste?
 
MLR: Pactamos. Todo lo que fui elaborando lo pude poner en práctica, la sororidad con principio político de relación con las demás. Y mira que me serrucharon el piso, juntaron firmas para sacarme de la Comisión de Feminicidio, hicieron cosas terribles y la persona que lo hizo sabe que lo hizo.
 
Mi ética política es otra, no contexto con destrucción, sigo adelante. Nosotras hicimos el dictamen de la ley, pasó por tres comisiones, y elaboramos los tres dictámenes. Nos quitaron de la ley el delito de feminicidio, por técnica jurídica y penal. Entonces dijeron “hagamos una negociación, ustedes quitan el delito de feminicidio y aprobamos la ley”. Así fue la negociación.
 
Desconsideraban la ley, les parecía anodina. Nos la objetaron porque estaba dirigida solo a las mujeres. El sujeto de la ley son las mujeres y eso rompe con todo el marco jurídico mexicano. Es transgresora, es vanguardista en el mundo, porque tiene como sujeto a las mujeres. Además, porque consideramos la violencia misoginia concentrada, contiene todo el argumento de cómo el patriarcado violenta a las mujeres. No es que los hombres, unos poquitos estén enfermos, no es que las mujeres se peleen con todo el mundo. Es que hay cinco tipos de violencia y cinco modalidades.
 
Nos faltó la violencia política, que ahora vamos a introducir en una reforma y ojalá se haga pronto. Tampoco incluimos la violencia obstétrica, que se introdujo en Veracruz. Sigue siendo una ley maravillosa, la política que contiene esa ley está en construcción.
 
FUI DERECHO, NO ME QUITÉ
 
LLH: ¿Cuáles fueron las claves que te permitieron sacar esta ley?
 
MLR: Cuando pongo el ojo, pongo el hacer, fui derecho y no me quité. Además con Diva Gastelum, quien estuvo de acuerdo, que asumió, pues esa era la Comisión Legislativa. Y luego Angélica de la Peña, quien tiene una experiencia legislativa de lujo y me enseñó que hay que hablar hasta con el diablo.
 
Y lo hice, hablé con procuradores en todo el país, con defensores de derechos humanos, con quienes estaban acusando, con quienes exigían. Eso nos permitió hacer la ley. Y a mí, con un equipo científico, hacer la investigación diagnóstica. En mi cabeza la investigación justificaba la ley: no sólo íbamos a castigar.
 
Ese fue un debate con muchas compañeras feministas, que querían únicamente la penalización. Con todas fui a discutir, todo lo hicimos público, dialogado, se volvió creíble.
 
También hubo problemas con compañeras de Ciudad Juárez, porque cuando les llevamos la investigación diagnóstica sobre el feminicidio en México me dijeron que le dábamos en la torre al trabajo que venían haciendo desde años, al decir que había feminicidio en otros lados del país,  cuando el argumento de ellas era la excepcionalidad del feminicidio.
 
MÁS QUE ALERTAS
 
LLH: Todavía no se logra aplicar la ley…
MLR: La gente me dice “siguen matando a las mujeres”, y lo dicen con orgullo, que “hay muertas”. Existe una cantidad de morbo en torno a la violencia contra las mujeres terrible. He visto, por ejemplo, en el debate sobre hacer las leyes o no hacerlas, a grupos de compañeras de movimiento de mujeres que parecía que estaban esperando a la siguiente, para demostrar que matan mujeres.
 
Acabé asqueada de esa incapacidad de empatía con las mujeres, y en contraste, del uso de las mujeres y la problemática de las mujeres para hacer activismo, para denunciar, para exigir. Al extremo de que, lo que más pegó como moda en el movimiento amplio de mujeres fue la Alerta de Violencia de Género (AVG).
 
Y de lo demás de la ley nadie se ocupa, no les importa, no les interesa, no entienden que es una ley integral, que requiere una política integral del Estado. Solo exigen que se cumpla la AVG porque esa, yo lo entiendo, permitía denunciar, exhibir, exigir enfrentar con el discurso la impunidad terrible que hay.
 
EL TRAMPOSO ENREDO
 
LLH: La alerta ha sido un instrumento también para las instituciones del estado, se volvió un “toma y daca”...
 
MLR: Ahí hubo un cambio importante, pasamos los primeros años en algo muy atrapante, muy terrible, que estaba en la ley: ese famoso Sistema Nacional para Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar las Violencias de las Mujeres en México, que lleva el título completo porque lo tomamos de la Convención Belém do Pará. Se llama así para hacer todo eso y porque era el encargado de aprobar todas las políticas ligadas a la violencia.
 
Luego surgió la CONAVIM (Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres), porque no había organismo en la Secretaría de Gobernación, que preside al Sistema, para encargarse del asunto. Se crea también la Fiscalía Especial para Atender Delitos de Violencia contra las Mujeres. Eran ya varias instancias, cada una trabajando cosas sin entender bien la ley, para empezar.
 
Luego, rápidamente a la Fiscalía Especial le aumentaron “y la Trata de Personas”, lo que la desvirtuó totalmente. Estaba imponiéndose en toda América Latina la Ley de Trata, fue una movilización latinoamericana y europea. Estaban definiendo qué es la trata, digamos para acotar los mercados de mujeres. Para mí fue clarísimo: para eso se legisló. 
 
CAMINO DE LEYES
 
LLH: ¿Cómo ha sido tu experiencia como legisladora?
 
MLR: La Cámara de Diputados se conecta con lo de ahora, la Asamblea Constituyente de la Ciudad de México, en donde soy presidenta de la Comisión Carta de Derechos. He sido militante inscrita con credencial en los partidos de izquierda: pasé del Partido comunista (PCM) al PSUM (Partido Socialista Unificado de México, al PMS (Partido Mexicano Socialista), al Frente Democrático Nacional y al PRD.
 
En el PRD no me gustó el tratamiento que hicieron en el proceso para las candidaturas a la Cámara de Diputados y la Asamblea de Representantes del Distrito Federal (1988), y no volví durante 10 años.  Después me pidieron que fuera candidata a diputada, en la LIX Legislatura, cuando Rosario Robles era la presidenta del PRD.  Su nombre ha quedado en una reforma legal que tiene que ver con el aborto. Es la única ley que lleva el nombre de una mujer: la Ley Robles.
 

Fui una “mujer cuota”, 4 cuotas que habíamos ganado en los ayeres en otros partidos y que heredó el PRD: la cuota externa, intelectual y ser feminista. CIMACFoto: César Martínez López.

 
Decidieron abrir en el PRD 20 candidaturas ciudadanas y me dije “ustedes no han cambiado”. Una semana me estuvieron presionando, fui a dos reuniones a casa de amigos, donde estaba Rosario, y ahí nos propuso que fuéramos con el PRD y todos muy críticos. Yo muy atravesada por una contradicción: “están convocando a que las mujeres hagamos política y tienes que ir a través de los partidos”, porque no habían esos fenómenos de las  y los independientes. Tenía 50 años, llena de vida y muy apasionada, pensé “esto me permite aprender algo nuevo”.
 
Fui una “mujer cuota”, 4 cuotas que habíamos ganado en los ayeres en otros partidos y que heredó el PRD: la cuota externa, intelectual y ser feminista.
 
LLH: ¿Qué te significó recibir la medalla Elvira Carrillo?
 
MLR: ¡Uf!, me significó mucho gusto, por el reconocimiento que el Senado me hacía, siendo una feminista y porque, por tanto, estaba reconociendo al feminismo. Nosotras, que somos rebeldes, subversivas, transgresoras, que hemos estado a veces en la esquina de la política, que hemos sido vistas como peligrosas al orden social, casquivanas, todo lo que está en el imaginario de la derecha sobre el feminismo, ésas estamos siendo reconocidas en una institución muy importante del Estado mexicano.
 
Para mí los cambios pasan por el Estado, para que haya derechos humanos tiene que haber Estado, si no hay Estado que garantice no hay derechos. Soy una crítica del Estado contemporáneo, como todas las feministas de todos los tiempos, pero al mismo tiempo pues ser una teórica del Estado feminista.
 
Nosotras ya vivimos en un Estado reformado, desde el punto de vista de género, pero nosotras le hemos dado un empuje enorme en la segunda mitad del siglo XX.
 
Son 15 años de reformas impresionantes en el mundo global, en las instituciones internacionales de derechos humanos, y todo eso es un impacto en el mundo occidental enorme, la Conferencia Mundial de Pekín, la Cumbre de Viena, Belém do Pará… Son un conjunto de movimientos feministas que cuajan  en declaraciones vinculantes, en tratados, en los que nos apoyamos las locales para llevar en nuestros países.
 
17/LLH/GGQ








TRANSGRESORAS
FEMINISMO
   TRANSGRESORAS
   Primera Parte
El feminismo es algo rotundo en mi vida: Marcela Lagarde y de los Ríos
Marcela Lagarde y de los Ríos en entrevista con Cimacnoticias en su casa. CIMACFoto: César Martínez López.
Por: Lucía Lagunes Huerta*
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 31/01/2017

Si hay una teórica feminista en Iberoamérica que ha dado luz para explicar el mundo patriarcal, para darle nombre a todos aquellos cautiverios de las mujeres que mantienen su opresión y a la vez,  las claves para salir de ellos, es la antropóloga feminista Marcela Lagarde y de los Ríos.
 
Sus libros han sido publicados mucho más en España que en México. Los cautiverios de las mujeres, su tesis doctoral, es un parteaguas en el pensamiento modernos feminista mexicano e iberoamericano.
 
Como buena marxista es dialéctica, se mueve en la teoría y la práctica. Ella va del artículo a la conferencia,  de la cátedra a la Cámara de Diputados para construir una ley que no combate nada, que no va en contra de nadie, sino que está a favor de la vida y la libertad de las mujeres: la Ley General de Acceso para las Mujeres a una vida libre de violencia, creada en la LIX legislatura.
 
Marcela Largarde, una mexicana que fruta vendía y la puedes encontrar lo mismo en una manifestación que en la Constituyente de la Ciudad de México para garantizar los derechos humanos de las mujeres, pues como lo dijo en su presentación como candidata externa del PRD a la Asamblea Constituyente, su objetivo es lograr que el primer artículo de la constituyente inicie reconociendo que todos las personas son libres e iguales.
 
Se podría decir que su destino estaba escrito, pues nació en el año de la Declaración de Derechos Humanos y cuando el Segundo Sexo, de Simone de Beauvoir, fue publicado en 1948, pero nada de su reflexión teórica es azarosa, mucho menos su feminismo.
Lagarde es producto de su historia y sobre todo de su educación, una educación que, ella define, sirve para que las personas se expandan.
 

Marcela Lagarde en conversación con Cimacnoticias en su casa, rodeada de sus muñecas. CIMACFoto: César Martínez López.

La conversación la hacemos en su casa, rodeada de sus muñecas, sus plantas y su vitrina con representaciones femeninas de todos los lugares a los que ha ido a compartir sus reflexiones feministas. No es una charla fácil, el principal obstáculo es retomar el hilo de la conversación tras cada llamada que recibe, pues está en plena campaña para formar la Constituyente. Hoy es la Presidenta de la Comisión de Carta de Derechos en la Constituyente.
 
Lucía Lagunes Huerta (LLH):- ¿Qué es el feminismo en la vida de Marcela Lagarde?
 
Marcela Lagarde y de los Ríos (MLR): Cuando me dijiste de qué se trataba la entrevista te iba a decir: recientemente, hace dos años, publiqué un libro que se llama el Feminismo en mi Vida, Hitos, Claves y Topias. Recién se dio a conocer en las redes, me escribió Diana Mafia, la filósofa argentina que es mi cuata, y me dijo ¡qué bueno! por fin me voy a enterar de tus cuitas, de tus cosas. Sí le dije, es un libro sobre mí, de lo que yo escogí de mí,  no cuento nada personal.
 
Es un libro, explica Marcela, que reúne textos escritos a lo largo de 40 años de mi vida. Si los lees cronológicamente, tiene que ver con lo que estábamos viviendo, los movimientos feministas en los que yo participé y para los cuales les escribí. Yo siempre he escrito para el feminismo. Para mí, el feminismo pasa por muchas cosas, primero por la experiencia personal, que es lo rotundo en mi vida.
 
DE LA ENEMISTAD, A LA SORORIDAD
 
LLH: En qué momento decides escribir el libro
MLR: Algunas compañeras me habían pedido publicar lo que he escrito hace 3, 15 ó  20 años, textos escritos para revistas y periódicos. Fueron textos sugeridos y otros que consideré importantes, y que son mi reacción ante experiencias vividas y ante ese universo en el que me muevo, que es la República Feminista. El más antiguo es un texto sobre enemistad entre mujeres, se llama Enemistad y sororidad. Yo primero identifiqué la enemistad, y al estar enfrentándola, como yo escribo, escribí sobre el tema.
 
Al escribir sobre la enemistad, lo que me salía era la posibilidad de una solidaridad política entre mujeres, a eso le llamé sororidad, lo busqué y lo encontré. Años antes, en algún un texto de una “gringa” (que perdí) ella siempre firmaba “Sister How”, cómo se hará, cómo  se come, y en el cómo se come lo fui delineando y lo fui definiendo.
 
En el libro hay varios textos sobre el tema de épocas diferentes. Yo  evolucioné mucho internamente, descubrí que las mujeres teníamos que pactar, pero eso lo descubrí 10 años después. ¿Por qué pacto? pues, porque somos mujeres que hacemos política para cambiar el mundo y también para preservar lo que han logrado otras y otros que nos favorecen o nos importa.
 
Digo, y lo digo de corazón, que hay libros que salvan una vida. Para mí, recoger todo eso que he vivido y que he escrito, fue mi salvación, porque me nutrí de mí misma, me emocioné de lo que había escrito.
 
LLH: ¿Es tu mirada intelectual?
MLR: Es muy intelectual el libro, porque yo soy intelectual, soy una científica y me dedico a la epistemología feminista dura y pura, lo traduzco en el análisis político, pero tiene mucho de afectividad,  porque soy una persona con muchos afectos implicados en todo lo que hago y vivo.
 
Este libro tiene un poco de coyuntura, que yo aprovechaba para reflexionar teórica y políticamente.  Escribí ese artículo sobre enemistad y sororidad, en alguna contrariedad en el movimiento feminista, explicando por qué la enemistad entre mujeres, cómo estamos colocadas para enfrentarla, qué daño nos hace a las mujeres, y cómo tendríamos que buscar  en tradiciones que nos pertenecen, otras formas, por ejemplo la amistad, que es una relación moderna de las mujeres. La amistad me ayuda en un sentido, porque hay acercamiento, apoyo, pero no me ayuda por complacencia.
 
LLH: Pero porque ese es el concepto de amistad que tenemos…
MLR: Sí, todo son conceptos, nadie vive sin conceptos, y yo estaba tratando de dotar de otra cosa. Me inspiré en todos los apoyos que he leído en la historia y que implican a las mujeres, entre mujeres, incluso en el error.
 
Como hacemos en el feminismo, relata Marcela, tomé de unas experiencias unas cosas y de otra, otras cosas. Ahí me planteé algo utópico, por eso el libro se llama Hitos, Claves y Topias. Porque lo utópico es lo que no existe, está solo en la imaginación lo que nos permite vivir, pero lo que necesitamos vivir cotidianamente es la topia y esa es la sororidad.
 
No es suficiente tener relaciones positivas  -continúa- es necesario potenciar eso políticamente en el universo en el que actuamos, por eso se requiere pactar, nombrar las cosas, por eso la sororidad no es solo entre tú y yo, sino una experiencia filosófico-política a la que podemos acceder todas. Se vuelve un patrimonio del feminismo. Recuerda Marcela: Con las italianas descubrí el affidamento, me quedé con la pasión política del affidamento y con el reconocimiento de la autoridad de las  mujeres, que son dos claves fundamentales, pero no con la fe de affidarse. Porque nos convocan otra vez a la fe, de lo cual también he escrito, porque tenemos que tener fe las mujeres, son dogmas que no logras a ver.
 
CAMINO AL FEMINISMO
 
LLH: Cómo llegas al Partido Comunista
MLR: Eso fue maravilloso, después (del movimiento estudiantil) del  68. Estaba en primero de antropología, participe en todas las manifestaciones, hice todos los volantes del mundo, repartí, hice trabajo obrero. En esa época México era un país gris, terrible, monopartidista, el Estado estaba copado por el PRI (Partido Revolucionario Institucional), había presos políticos, toda la filiación del movimiento del 68 era una filiación histórica que aprendimos del movimiento magisterial, del movimiento ferrocarrilero, del movimiento médico. Y hacíamos nuestra historia, no teníamos historia para transformar el país democráticamente, nosotros nos planteábamos cambios democráticos, no armados, en la época en que gran parte de América Latina se planteaba la lucha armada.
 
El movimiento estudiantil tenía la consigna por las libertades democráticas, yo he sido demócrata toda la vida, pero al mismo tiempo libertaria, me identificaba con el comunismo, creyendo que era con la tradición que venía de Marx. Llegue al comunismo porque era una estudiante de antropología y me invitó uno de mis maestros, Andrés Medina.
 
LLH: ¿Y al feminismo, Marcela?
MLR: Al Feminismo ahí mismo, teóricamente todo iba a ser la emancipación integral de todo, y las cosas que yo reconocía como desigualdades, que hoy llamamos de género, se iban a resolver con la revolución. Era muy contradictoria, participaba de ideas democráticas, pero también de ideas revolucionarias.
 
LLH: ¿Recuerdas tu primer acercamiento teórico al feminismo, tu primer libro?
MLR: Sí, Alejandra Kollontai, me tocó exponerla en un grupo que hicimos de autoestudio en el Partido Comunista, porque resulta que habían muchas mujeres identificadas, sensibles o con esas ideas. Entonces formamos un grupo, nos veían entrar y no daban crédito: primero éramos 10, luego 40, 70, éramos un éxito rotundo, era el año 1974.

Era un grupo de estudio autodidacta, porque no pertenecíamos a los pequeños grupos del movimiento feministas. Entonces, ¿quién nos iba a enseñar?, pues los clásicos: qué dice (Carlos) Marx sobre las mujeres, qué dice (Federico) Engels, qué dice (Max) Weber. Esa triada fue clave, hasta que un día pregunté ¿qué no hay mujeres? y alguien dijo claro que sí, está Clara Zetkin, Rosa Luxemburgo. Me puse a leerlas, las clásicas  me convirtieron.
 

Marcela Lagarde indica que es el feminismo en su vida. CIMACFoto: César Martínez López.

 
LLH: ¿Qué es el feminismo en tú vida, cómo te transforma?
MLR: El feminismo continúa, como una concepción filosófico política que se engancha muy bien con una parte de mi identidad y de mi condición de género. Soy de la primera o segunda generación en que hubo mujeres en las universidades en México, eso cambió este país, nuestras familias y lo que podíamos ser cada quién. Fui educada como moderna, mí educación ni siquiera se discutía, se sabía que yo iba estudiar en la universidad, y si podía, me iría becada al extranjero, ese era mi paquete de vida. Se lo debo a mis padres, pero también se lo debo al petróleo, al desarrollo que hubo en México en esos años. Se juntó toda la modernidad, la modernización del país y la modernización familiar.
 
LLH: Háblame de tu familia
MLR: Soy hija de un profesionista liberal, médico, bohemio, izquierdoso que veía a sus hijas como esas mujeres universitarias libres. La libertad me la enseñó mi papá. Mi mamá era ama de casa tradicional, haciendo familia, cuidándonos a todos. Ha sido el pilar absoluto.
 
A la que yo veía como mujer, en frente, era a mi mamá, entonces yo soy… como digo (sonríe) y lo he hecho categoría, soy una sincrética: por un lado muy moderna, muy libertaria, muy educada, muy universitaria y por el otro lado muy de familia, muy casera. Fui educada con esas dos fórmulas de género al mismo tiempo, mis conflictos en la vida se debe a ese choque de dos estereotipos y construcciones de género antagónicos, los vivimos todas como conflictos personales, pero como antropóloga los analizo.
 
El feminismo lo que me dio, fue (medita) la certeza que en mi análisis y mis sentimientos profundos tenía la razón y luego lo hice teoría, lo que yo he visto, he vivido y luego he investigado, lo convertí en una teoría política de la opresión de las mujeres.
 
LLH: ¿Cómo surge Cautiverios?
MLR: Porque un día de veras me convertí al feminismo, de un día al otro, entendí todo, ya lo demás ha sido extras, pero de repente tuve el paradigma, la visión del mundo desde el feminismo, lo primero que hice fue ir a cambiar mi tema de tesis a Las mujeres en la formación social mexicana, porque el otro era Los pueblos indígenas en la población social mexicana. Me dijeron “vamos a ver si lo acepta el consejo técnico”.
 
En ese trabajo, me faltaban categorías, pero no sabía otras, estudié a todas las clásicas, todas mis fuentes marxistas, la primera parte de los cautiverios es una teoría política. Me pusieron un jurado en el doctorado, para ver si eso que yo quería hacer era antropología, porque “cómo que estudiar a las mujeres iba a ser antropología”. Y gracias a eso yo escribí la mitad de los cautiverios.
 
Esa tesis me llevó 6 años de investigación empírica, estudiando a las madres-esposas en casas como estas,  pero en jacales, en chozas, en todas las clases sociales,  lo que hice fue crear categorías de género, lo que hoy se llama muy elegantes interseccional, la condición étnica, de edad, de clase, todas las categorías articuladas por el género y eso es lo que dio como resultado las categorías como madre-esposas.
 
MADRE-ESPOSA
 
LLH: ¿A qué te gustaba jugar de niña, Marcela?
MLR: A las muñecas, siempre he tenido muñecas y al lugar donde voy si hay artesanías, compro representaciones simbólicas de las mujeres. Jugaba a las muñecas, a la comidita, tenía mis aros de bordar. Compraba en el mercado telas que tenían pintadas flores, las bordaba y las vendía a mis hermanos.
 

Marcela Lagarde le gustan las muñecas y al lugar a donde va, si hay artesanías, compra representaciones simbólicas de las mujeres. CIMACFoto: César Martínez López.

 
LLH: ¿Cuántos hermanos son?
MLR: Fuimos cuatro, mi hermana mayor murió muy joven, a los 45 años, bueno, ni modo… nunca he dejado de extrañarla… tal vez por eso soy feminista.
 
LLH: ¿Tenías algún cuento en especial de niña?
MLR: Desde luego, yo tengo una historia literaria muy bonita. En una pesadilla como a las 4 de la mañana, tenía 7 años, me desperté muy contrariada por la pesadilla, vino mi mamá a tranquilizarme, me prendió la luz y me dijo: “lee esto porque va a tranquilizarte”, y leí un librito maravilloso de ciencia ficción del siglo XIX sobre un viaje submarino en que te describen todas los niveles del mar, la flora y la fauna, es una aventura de unos buzos de esa época. Ese fue mi primer libro leído, no para niños, una novela de verdad.
 
Leí a Ana Frank a los 10 años y me marcó profundamente. Ese libro me ha acompañado mucho en la vida, porque me identificaba con esa niña solitaria, ya que era una niña muy solitaria, muy hermética y muy silenciosa, de muy pocas palabras, no hablaba, leía mucho, todo el tiempo estaba leyendo. Creo que lo que más he hecho en mi vida es leer, lo otro segundo escribir y lo otro cuidar.
 
LLH: Eres mamá y abuela, ¿qué ha significado?
MLR: Mi nieto alguna vez llegó aquí, se quedó viendo mis muñecas y me dijo, para que veas que significa, “abuela, por qué juegas a las muñecas si ya eres grande?”. Mira qué sabio eres, le dije.  
 
Es una parte de mi infancia, es jugar a las muñecas a la manera que lo puedo hacer ahora, poniéndolas en mi sala. Ser mamá ha sido la pasión de mi vida, ahí sí junto todo, ahí no me siento partida de nada, soy la que soy y estoy en eso, plenamente. Además, tengo una hija que es un sol,  una mujer maravillosa y ha sido una persona maravillosa toda su vida.
 
LLH: Decidiste sólo una…
MLR: Una, no podía con más. Sí quise tener más, pero luego me arrepentí y dije nunca más si con una es más que suficiente. Después me junté y me casé con Daniel Cazés, que tenía sus dos hijos y éramos una de estas nuevas familias, de estas complicadas y complejas, y más gente era muy difícil.
 
Y bueno, también ha sido, la casa, el trabajo, la niña… Si lo cuento desde ahí, pues (ha sido) complicado: que es el día de la madre, pero  tienes que presentar un informe en la CEDAW, y no puedes ir. Esa partición, que a veces hemos vivido todas nosotras, también la he descrito y la he analizado, es la vida cotidiana y la maternidad.
 
La maternidad… nada de que es “dulce y maravilloso” y que se nos da. No se nos da y no sabemos cuidar a nadie y vas aprendiendo como puedes, y mal cuidas y descuidas y haces muchas cosas. Pero sí tengo una conciencia muy fuerte de cómo la vida de las madres y los padres marca tanto a las hijas y los hijos, que lo que hagamos repercutirá en ellos. Es fuertísimo en ellos.
 
Tal vez esa conciencia no la tuve cuando decidí embarazarme de Valeria, si la hubiera tenido quién sabe… Me faltó edad para decidir madura, yo me casé la primera vez a los 22 años, era muy chiquita, muy grande políticamente, era comunista, era sindicalista, mi vida era muy pletórica y ahí me hice mamá.
Ser madre como feminista conlleva muchas más contradicciones, probablemente, que ser madre tradicional porque embonas en un modelo. En cambio, como feminista lleva muchas contradicciones entre la maternidad y la construcción de una dimensión autónoma de nosotras. ¿De qué autonomía hablamos si somos madres? Es otra autonomía que no es la de los hombres: sí autónoma, pero sí presente, sí autónoma pero sí solidaria, la sororidad en la maternidad. Y también decir, al revés, yo he vivido una filialidad de mi hija muy sórica, esa parte de mi vida es deliciosa.
 
LLH: ¿Cómo te gustaría que empezara tu biografía?
MLR: Que Marcela es una mexicana que fruta vendía. Un día lo dije así en un curso en España y luego otra vez en Guatemala. A veces me colocan en las biografías como representante del feminismo latinoamericano, pero a mí nadie me ha elegido y los representantes son elegidos.
 
Otra, cosa que me gustaría es que me tomaran como frase, porque yo voy a la Constituyente para poder escribir en la Constitución: “Todas las personas en la Ciudad de México nacen y viven libres e iguales entre sí”. Eso es lo que quiero para la Constitución, que es el primer Artículo de la Declaración de los Derechos Humanos.
 
*Periodista y feminista, directora general de CIMAC.
Twitter: @lagunes28
 
17/LLH/GGQ
 
 








REPORTAJE
   No habrá retrocesos, aseguran feministas
Protegidos y garantizados DH de capitalinas en Constitución
CIMACFoto: César Martínez López
Por: Gema Villela Valenzuela
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 03/10/2016

De acuerdo con un análisis que hizo Cimacnoticias a la Iniciativa de Proyecto de Constitución Política de la Ciudad de México (cuya copia tiene esta agencia) indica que el objetivo general es la “ratificación de los Derechos Humanos” (DH) e incorporar el concepto de “persona” como sujeto de derechos y de convivencia en la ciudad.
 
El título I, está dedicado a los DH, para reducir las brechas de desigualdad en grupos prioritarios como la infancia, adolescencia, juventud, personas mayores, con discapacidad, indígenas, entre otros.
 
La “igualdad y no discriminación” están en el Artículo 9 titulado “Principios de aplicación e interpretación de los derechos”, que prohíbe todas las formas de violencia y discriminación.
 
En el Artículo 10 titulado “Ciudad de Libertades y Derechos” apartado A, se aborda el “Derecho a la autodeterminación personal” y establece el derecho de las mujeres a la “autonomía de sus cuerpos”.
 
El derecho a una vida libre de violencia, quedó plasmado en el apartado B del Artículo 10 y se titula el “Derecho a la integridad” que a la letra dice: “toda persona tiene derecho a ser respetada en su integridad física y psicológica”.
 
El mismo apartado prohíbe y sanciona “la trata de personas en todas sus formas, las ejecuciones, las desapariciones forzadas, los crímenes de odio, el feminicidio, la tortura, las penas y tratos crueles, inhumanos y degradantes”, además menciona que se
adoptarán medidas para erradicar esos tipos de violencias, responsabilidad que le corresponde al Estado.
 
Se conservan los derechos reproductivos para las mujeres, logrados en la Ciudad de México y establecidos en el artículo 4 de la Constitución Federal. El Apartado E del Artículo 10 los plasma para quedar:
 
“Toda persona tiene derecho a decidir de manera libre e informada, tener hijos o no, con quién y el número e intervalo entre éstos, sin coacción ni violencia, así como a recibir servicios integrales para acceder al más alto nivel de salud reproductiva. Esto incluye el acceso a información sobre reproducción asistida y adopción”.
 
Las autoridades deberán “adoptar medidas para garantizar la autonomía reproductiva y una vida libre de violencia obstétrica”. Y se prohíbe la “esterilización involuntaria o cualquier otro tipo de método anticonceptivo forzado”.
 
Se garantiza el derecho a la libertad de ejercer la sexualidad diversa y el respeto a la población lésbico, gay, bisexual, trans e intersexual; así como a una “educación en sexualidad y servicios de salud integrales”, con información completa, científica, no estereotipada, diversa y laica.
 
En entrevista con Cimacnoticias, la asambleísta constituyente, y activista por los derechos de lesbianas, Lol Kin Castañeda Badillo, explicó que este documento está redactado bajo una perspectiva feminista y sin sesgo discriminatorio.
 
Como ejemplo mencionó el Artículo 16 titulado “Ciudad incluyente”, el cual, dijo, contiene la protección y garantía de los derechos de las mujeres a la no discriminación por género e identidad sexual y a la vida libre de violencia.
 
En ese artículo se indica que la Ciudad de México “protege a los grupos de personas que, debido a la desigualdad estructural, enfrentan discriminación, exclusión, maltrato, abuso, violencia y constantes riesgos de vulneración a sus derechos y libertades fundamentales, por lo que se les garantiza una atención prioritaria”.
 
En el Capítulo II De la democracia directa, participativa y representativa, se abordan los derechos políticos, en específico en el Artículo 30 que establece que las y los habitantes de la Ciudad tienen el derecho y el deber de participar de manera individual y colectiva, en la solución de problemas de interés general y mejoramiento de las leyes de la ciudad y establece el principio de paridad.
 
Además prevé que al cumplir 16 años, las personas que habiten en la Ciudad adquieren el derecho al sufragio libre, universal, secreto y obligatorio en los procesos locales de elecciones y de participación ciudadana.
 
UN LOGRO DE LAS MUJERES
 
El 20 de enero del 2016, se realizó la Declaratoria de Constitucionalidad de la Reforma Política de la Ciudad de México, con ello la capital del país será parte de la Federación, con rango de entidad federativa, y su Congreso local tendría derecho de iniciar leyes o decretos ante el Congreso de la Unión.
 
Ante esta nueva construcción política capitalina, las feministas y grupos de mujeres realizaron diversas actividades que permitieran una “agenda común” de necesidades y DH de las mujeres.
 
La finalidad era incorporar esa agenda temática fundamentada en el reconocimiento de tres ámbitos de la autonomía para el desarrollo de las mujeres y su empoderamiento: física, económica y política, para después integrarla a la Iniciativa de Proyecto de Constitución.
 
Se encargaron de proponer y garantizar la laicidad del Estado para impedir que grupos religiosos obstaculicen derechos como la Interrupción Legal del Embarazo. También crearon la “Bancada Feminista” que impulsó y defendió las leyes para garantizar la igualdad.
 
La Iniciativa de Proyecto de Constitución presentada por el jefe de gobierno, Miguel Ángel Mancera Espinosa el pasado 15 de septiembre, deberá ser aprobada por una Asamblea Constituyente, la cual quedó integrada por 47 mujeres y 53 hombres, de los cuales 60 fueron electos y 40 designados.
 
La antropóloga feminista  y ahora diputada Constituyente, Marcela Lagarde y de los Ríos, dijo a Cimacnoticias que la iniciativa fue elaborada por agrupaciones feministas, quienes acordaron un “pacto” para trabajar en la armonización de los DH de las mujeres e incorporar los principios de universalidad, transversalidad, progresividad e igualdad.
 
Un punto a destacar no menos importante de esta propuesta de Constitución es en el tema de derechos económicos y políticos pues el Artículo 15 titulado “Ciudad productiva”, que aborda el principio de desarrollo sostenible y la participación en la economía de la ciudad con trabajos asalariados y autoempleos, reconoce y protege “el trabajo sexual voluntario y autónomo” como una
actividad lícita.
 
16/GVV/LGL








NACIONAL
VIOLENCIA
   OSC promoventes de AVG deben incluir violencia sexual
Acoso y hostigamiento deben formar parte de diagnósticos de violencia
CIMACFoto: César Martínez López
Por: Gema Villela Valenzuela
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 06/09/2016

Las denuncias de acoso y hostigamiento sexual hechas por servidoras públicas de las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal, podrían formar parte de los diagnósticos realizados por organizaciones solicitantes de la Alerta de Violencia de Género, afirmó la diputada Constituyente, Marcela Lagarde y de los Ríos.
 
La también antropóloga -referente del feminismo en Latinoamérica y México- quien además elaboró la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, explicó que para solicitar la AVG, las organizaciones civiles deben presentar un diagnóstico de los casos de violación de los Derechos Humanos de las mujeres y las niñas, y el acoso y hostigamiento sexual, son ejemplos de violencia de género.
 
Ese tipo de violencia se presenta cada vez más en el país. En el 2015,  el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) reportó que tres de cada 10 mujeres ha vivido violencia sexual por parte de agresores distintos a su pareja y en distintas formas que van desde la intimidación, el abuso, hasta el acoso sexual.
 
El primero de septiembre la diputada Evelyng Soraya Flores Carranza, del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), presentó una iniciativa para incorporar en el Código Penal Federal el tipo penal de acoso sexual y sancionar ese delito con seis meses y hasta tres años de prisión. De acuerdo con una revisión hecha por Cimacnoticias a los códigos penales del país, en la actualidad, 12 estados no tipifican el acoso sexual como delito.
 
Con la reciente publicación del “Protocolo para la prevención, atención, investigación y sanción de conductas de hostigamiento sexual y acoso sexual”, para las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal (APF) se ampliará la base de datos de casos de violencia contra las mujeres en México, porque el Instituto Nacional de las Mujeres estará obligado a publicar el número de casos en su sitio oficial.
 
16/GVV/LGL








NACIONAL
VIOLENCIA
   Marcela Lagarde
Obstaculizan Alerta de Violencia de Género como si se atacara a los gobiernos
Marcela Lagarde y de los Ríos, diputada constituyente de la Ciudad de México, durante la mesa redonda Igualdad de Género y Desarrollo en el marco de la agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible en la UNAM | CIMACFoto: Gema Villela Valenzuela
Por: Gema Villela Valenzuela
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 02/09/2016

Las autoridades “obstaculizan la Alerta de Violencia de Género, como si se tratara de una agresión contra los gobiernos”, cuando en realidad es una “política de emergencia” que permite a los gobiernos articularse para enfrentar el feminicidio, la trata de personas, violencia sexual, acoso y hostigamiento”, señaló la antropóloga Marcela Lagarde y de los Ríos, diputada constituyente de la Ciudad de México.
 
La también creadora de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia (LGAMVLV), que incluye dicha alerta (AVG), dijo lo anterior este jueves, durante la mesa redonda “Igualdad de Género y Desarrollo en el marco de la agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenido”, realizada en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), luego de que la Máxima Casa de Estudios se adhirió a la campaña  HeForShe, impulsada por ONU Mujeres.
 
Lagarde y de los Ríos, considerada como referencia del feminismo en México, dijo también que existe una “simulación” de parte de los gobiernos en torno a la violencia contra las mujeres y recordó que Enrique Peña Nieto declaró una “nueva estrategia” contra la violencia –tras reconocer que 50 municipios presentan “condiciones difíciles”- aunque desde que fue creada la LGAMVLV existe un diagnóstico de la situación de violencia en el país y se conocen los focos rojos o lugares con mayor número de feminicidio.
 
Dijo que las organizaciones solicitantes de la activación del mecanismo de AVG también ofrecen sus diagnósticos y aun así tienen dificultades para que dicho mecanismo de emergencia contra cinco modalidades de violencia se declare en sus municipios y estados.
 
NUEVOS PLAZOS
 
Sobre el tema de la mesa, Marcela Lagarde, quien en junio pasado fue electa como diputada Constituyente, dijo que los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) –compromiso de los países para lograr la igualdad entre hombres y mujeres hasta el año 2030– son la continuación de los  Objetivos del Milenio, que no se cumplieron, por lo cual fueron replanteados con una perspectiva feminista, con  plazos y acciones para poder lograr los compromisos en la práctica.
 
Entre otros temas de la mesa, la representante de ONU Mujeres, Ana Güezmes, coincidió en que se debe trabajar la violencia contra las mujeres como un tema emergente y anunció que el próximo 25 de noviembre intensificarán las campañas que han impulsado en contra del matrimonio infantil.
 
Por su parte,  la representante del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Cristina Martín, dijo que otros ejes que se abordan en los 17 ODS para lograr la igualdad entre mujeres y hombres son la educación, atención médica y oportunidades laborales.
 
16/GVV/GGQ








NACIONAL
Participación Política de las Mujeres
   Acompañada de ciudadanas
Bancada Feminista trabajará por una Constitución que profundice la equidad
CIMACFoto: César Martínez López
Por: la Redacción
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 01/09/2016

Las diputadas constituyentes de la Ciudad de México aceptaron trabajar por los derechos de las mujeres y la igualdad de las personas en la Constitución de la capital del país, a través de una Bancada Feminista que impulse y defienda leyes para profundizar la equidad, como noción elemental del proyecto democrático, acompañada de las ciudadanas.
 
Lo anterior lo expresaron ayer, durante el acto organizado por Ciudad Feminista, titulado “Por una bancada Feminista en la Asamblea Constituyente de la Ciudad de México: Constituyentes comprometidas con la igualdad, los derechos humanos y el empoderamiento de las mujeres”, realizado en el Centro Histórico de la Ciudad de México.
 
Ciudad Feminista convocó a un gran número de ciudadanas, quienes afirmaron, ante las diputadas constituyentes electas: Gabriela Rodríguez y Patricia Ruiz Anchondo (Morena); Marcela Lagarde, Katia D´Artigues, Tobyanne Ledesma, Nelly Juárez y Lol Kin Castañeda (PRD), Esthela Damián (Movimiento Ciudadano) y María Eugenia Ocampo (Nueva Alianza), que la Ciudad se ha construido en colectivo, apostando al pensamiento crítico y progresista.
 
Señalaron las ciudadanas que, aunque la capital del país cuenta con logros democráticos fundamentales, aún son insuficientes, por lo que solo la participación y movilización de las personas, el debate de ideas, el pensamiento crítico y el trabajo colectivo, podrán hacer de este espacio geográfico un mejor lugar para todas y todos.
 
Por ello, les propusieron unir voces para que la Constitución capitalina corrija los déficits de representación con un proceso participativo, para que cuestione el modelo económico depredador y defina políticas redistributivas que encaren la indignante desigualdad que padece nuestra Ciudad.  
 
LIBERTADES Y LÍMITES
Invitaron también a las diputadas a apostar por un gran proyecto que plasme libertades para las personas y límites para la autoridad,  y expresaron su repudio a la presencia de Donald Trump, candidato republicano al gobierno de Estados Unidos, en la Ciudad de México, territorio protagonista de un debate cultural por las libertades, los derechos humanos y el Estado laico.
 
Señalaron además, como parte del contexto y los retos, que grupos anti-derechos convocan a marchas contra el matrimonio igualitario, buscando desaparecer logros históricos del movimiento de la diversidad sexual y el feminismo.
 
Expusieron que, dentro de la agenda a impulsar, está el énfasis deben poner en reconocer que “el Hombre”, sujeto universal y abstracto de derechos que suele plasmarse en las constituciones, es una noción androcéntrica, insuficiente para nombrar la diversidad y pluralidad de sujetos que conforman la Ciudad.
 
Esta noción, dijeron las ciudadanas a las diputadas, oculta las desigualdades derivadas por la diferencia sexual, por lo que “nuestra Constitución debe nombrar a quienes protege, ya que lo que no se nombra no existe y las personas todas en su diversidad se deben -nos debemos- ver reflejadas en la Constitución”.
 
TRES FUNDAMENTOS
 
Afirmaron que cada una de las propuestas presentadas se fundamenta en el reconocimiento de tres ámbitos de la autonomía fundamentales para el desarrollo de las mujeres y su empoderamiento: la física, la económica y la política.
 
Además, la  agenda se organiza en tres ejes fundamentales: defender los derechos conquistados, profundizar el ejercicio de los derechos reconocidos e incorporar derechos de nuevo cuño, ampliando nuestros marcos normativos.
 
Las constituyentes aceptaron trabajar de manera conjunta por los derechos de las mujeres y la igualdad de las personas en la Constitución de la Ciudad de México y reconocieron que es un momento clave de la historia para conformar una voz colectiva, una Bancada Feminista, acompañada por las ciudadanas, que impulse y defienda u la igualdad entre mujeres y hombres como noción elemental del proyecto democrático en que debe sustentarse la Constitución. 
 
Ciudad Feminista reconoció a las Constituyentes presentes como parte de la historia de construcción de los derechos de las mujeres, afirmó que sus trayectorias y apuestas políticas podrán generar una masa crítica en la Asamblea Constituyente que haga la diferencia en el éste histórico debate de nuestra ciudad. 
 
16/AG/GG








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