Marchan mujeres argentinas por aborto legal

Interrupción Legal del Embarazo en México
    Son agredidas por grupos católicos
Marchan mujeres argentinas por aborto legal
Por: Sonia Santoro
Cimac / Artemisa | Mar del Plata.- 10/10/2005

La historia volvió a repetirse. Un cerrado grupo de católicos copó las escalinatas de la catedral marplatense y se puso a rezar el Ave María mientras levantaba carteles con fotos de un feto en los que se leía "Vida… defiéndela", como si tratara de exorcizar a las 30 mil mujeres que desde el sábado participaban del XX Encuentro Nacional de Mujeres.

Estas mujeres también marcharon por el centro de la ciudad bajo la consigna que la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito que viene enarbolado desde mayo: "Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir".

Algunos levantaban una Biblia y los brazos al cielo. Eran mujeres y hombres, jóvenes y adultos protegidos por una valla compuesta, curiosamente, por policías de sexo femenino. "Son mujeres, no creo que se sientan muy cómodas en el lugar que están", dijo Mercedes Espinel, marplatense y católica que se mostró asqueada por la actitud de la Iglesia.

Las mujeres del Encuentro llegaron poco a poco porque la organización había decidido no terminar la marcha en la Catedral. "Iglesia, basura, eres la dictadura"; "basta ya de represión de la Santa Inquisición, basta ya de la sotana persiguiendo a las lesbianas"; "hay que ver la vuelta que dan, con mujeres que caminan para adelante y la Iglesia que camina para atrás". Estas fueron algunas de las palabras con las que ellas reaccionaron.

La marcha era el momento más esperado del encuentro, en el que las mismas mujeres tomaron real dimensión de cuántas son, de la fuerza del movimiento; las historias contadas en los talleres empiezan a tomar cuerpo en las caras de miles de adolescentes, adultas y mujeres mayores.

Había mujeres con sus hijos y hasta con sus nietos, como Elisa Larrea, que no pudo participar de los talleres pero a la marcha sí se los llevó "para que aprendan". Hubo también algunos hombres acompañando el paso de las mujeres. Entre ellos, el candidato a diputado Luis Zamora, quien llevaba el pañuelo verde con la consigna por el aborto y circuló sin inconveniente.

María Teresa, de 65 años, caminaba con un banquito de plástico, "por si alguien se descompone o hay tiempo de descansar las piernas", demostrando sus años de marchas: "lo que no entienden los que se oponen a la ley de aborto es que una ley no va a obligar a nadie, sólo se trata de que la mujer que tiene que pasar por esa situación pueda tomar la decisión y hacerlo en buenas condiciones, sin poner en riesgo su vida."

Además de los cantos a favor del aborto, había carteles y banderas en defensa de Romina Tejerina, y la llegada de George Bush a la ciudad, quien arribará en noviembre para la Cumbre de las Américas.

En un momento, el sobrevuelo de un helicóptero de la policía provocó malestar entre las manifestantes, pero, por lo demás, desde los balcones algunos vecinos saludaban y aplaudían el paso de la marcha, y otros miraban curiosos desde las veredas o la puerta de los negocios que estaban abiertos.

La noche se prestó inusualmente cálida. La marcha fue larga. Alguien dijo que más que una marcha parecía una peregrinación, casi una premonición de lo que vendría.

En la Plaza San Martín, las manifestantes cantaron el himno nacional y empezaron a desconcentrarse hasta que vieron, a través de la plaza, el coro de rezos que las esperaba en el pie de la escalinata. Decidieron responder.

El año pasado, en Mendoza, los fundamentalistas católicos rodearon también la Catedral, con los brazos en alto, para dejar en claro que estaban por la defensa de la vida. Como el año pasado, en los talleres de anticoncepción y aborto, hubo enfrentamientos provocados por estos mismos grupos y la pronta llegada de la policía.

05/YT