Esperanza Brito de Martí

   Hacedoras de la Historia
Esperanza Brito de Martí
Por: Erika Cervantes Pérez*
CIMAC | México, DF.- 29/05/2012

Para las mujeres no hay nada más revolucionario que el derecho de elegir en su vida y en su cuerpo, y eso era lo que Esperanza Brito de Martí defendió y comunico a lo largo de su vida.

A pesar de llegar un poco tarde al feminismo a los 34 años de edad, una vez que se asumió y declaró feminista ya no hubo marcha atrás.

A la par de otras mujeres de la clase media, tuvo tiempo para reflexionar que el feminismo no era una lucha de las mujeres contra los varones, sino contra la subordinación social que las instituciones ejercen en la vida de las personas por nacer mujer u hombre.

Por ello, Esperanza tomó como tarea escribir y publicar en todos los medios a su alcance sobre diversos temas como el derecho a decidir el ser o no ser madre, el por qué las mujeres no tenían derecho de ir a la escuela, o por qué tenían salarios más bajos a pesar de trabajar lo mismo que los varones.

Revistas como Siempre, Buen Hogar y Vanidades fueron los espacios en los que Esperanza publicó. A pesar de las críticas de las feministas que la acusaban de contribuir al sistema, ella tuvo la claridad de que lo importante era luchar dentro y fuera del sistema para que las mujeres fuesen reconocidas como ciudadanas.

Por ello en 1972 funda junto con otras 23 feministas el Movimiento Nacional de Mujeres que tres años después, ante la Primera Conferencia Mundial sobre la Mujer que Naciones Unidas realizó en México, tuvo su primer enfrentamiento ideológico con grupos feministas radicales como el Movimiento de Liberación de las Mujeres, el cual rechazó el Año Internacional de la Mujer y la Conferencia Mundial organizada por la ONU.

Esta publicidad sobre el desencuentro de los grupos feministas llevó al Movimiento Nacional de Mujeres a abrir el diálogo con las políticas y los políticos, para impulsar las demandas principales del movimiento feminista, como lo fue la lucha por el aborto libre y gratuito. Una demanda que actualmente sólo es realidad en el Distrito Federal, a pesar de ser la tercera causa de muerte materna en el país.

Por esta causa Esperanza marchó por las calles de México vestida de negro, para manifestarse contra la muerte de las mujeres por realizarse abortos inseguros.

En 1976 se organiza en México la Primera Jornada Nacional sobre el Aborto y como resultado se elabora el primer documento feminista a favor de su legalización, además de solicitar la educación sexual desde la primaria, información sobre anticonceptivos desde la secundaria, el rechazo a la esterilización forzada, y el rechazo al aborto como sistema de control demográfico.

El manifiesto fue presentado en noviembre de 1976 ante la Cámara de Diputados, que "lo ignoró y lo archivó" como denunció Esperanza en su momento.

Dos años más tarde, Esperanza participó en la fundación del Frente Nacional por los Derechos y la Liberación de las Mujeres, en el que sindicatos, partidos políticos y grupos feministas como el Movimiento Nacional de Mujeres, el Colectivo La Revuelta y el Movimiento Feminista Mexicano, formaron una alianza para impulsar la lucha por los derechos reproductivos y sexuales de las mujeres, incluyendo el aborto libre y gratuito que hoy denominamos maternidad voluntaria.

En la década de los 80, Esperanza, al lado de las mujeres de la Coalición y del Frente, elabora el anteproyecto de la Ley por una Maternidad Voluntaria.

El 1 de junio de 1998 las feministas colocaron una placa que completó la frase en el Monumento a la Madre cuyo lema de 1941 decía: "A la que nos amó antes de conocernos". Se le agregó: "por que su maternidad fue voluntaria".

El hecho escandalizó a algunas personas de tal suerte que la placa desapareció misteriosamente. Las feministas no se amedrentaron y mandaron hacer otra placa idéntica y citaron a los medios para que fuesen testigos de su colocación.

En 1988 Esperanza participa en la fundación del primer Centro de Orientación y Apoyo a Personas Violadas (Coapevi). En 1989 inaugura la primera Agencia Especializada en Delitos Sexuales en la delegación capitalina Miguel Hidalgo.

El Coapevi sobrevivió solamente dos años y desapareció en septiembre de 1990, lo que provoco una lucha más ardua del movimiento feminista, que logra impulsar la creación del nuevo Centro de Atención a la Violencia Intrafamiliar y Sexual (AVISE).

En 1987 Esperanza es nombrada directora de la revista Fem, publicación feminista pionera de América latina y la cual ella dirigió en su trasformación de medio escrito a medio electrónico en 2005 debido a la crisis económica.

Entre los reconocimientos que Esperanza recibió en vida están el Premio Nacional de Periodismo "Juan Ignacio Castorena y Visúa", y la inauguración en 1998 del primer Centro Integral de Apoyo a la Mujer en el Distrito Federal, y el cual lleva su nombre.

Para Esperanza los derechos de las mujeres son fundamentales, pero no dejó de lado los derechos de las niñas y los niños. En 1996 es presidenta de la Asociación Mexicana de la Cruz Blanca Neutral, que se dedica a la protección de la infancia.

"Siempre he pensado que los derechos de las niñas y los niños están íntimamente ligados a los de las mujeres; así que no siento salirme de la línea feminista, sino por el contrario la refuerzo", decía en su momento.

Esperanza Brito de Martí nace en el Distrito Federal en 1932 y muere el 16 de agosto de 2007. Nos hereda a las mexicanas el derecho a decidir sobre nuestro cuerpo, a tener una maternidad libre y voluntaria, y ejercer la ciudadanía en equidad con los varones.

*Periodista y fotógrafa mexicana, integrante de la Red Nacional de Periodistas.





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