Nuevos casos de infertilidad en adolescentes

Mortalidad Materna
   Por enfermedad pélvica inflamatoria
Nuevos casos de infertilidad en adolescentes
Por: Redaccion
CIMAC | México.- 26/06/2007

La enfermedad pélvica inflamatoria (EPI) es una infección de transmisión sexual (ITS) que está afectando principalmente a las adolescentes y deja como grave secuela la infertilidad, señala la Secretaría de Salud.


En un comunicado, la dependencia informa que tan sólo entre 2002 y 2006 se registraron 333 casos de adolescentes que tuvieron que ser hospitalizadas a consecuencia de la EPI y en ese mismo periodo se registraron 4 mil 212 casos nuevos de infertilidad, de los cuales 25 por ciento se debió a daño del tubo peritoneal, en muchos casos por EPI.


La SS ha considerado al grupo adolescente como el de mayor riesgo para contraer esta enfermedad que, aunque curable, causará infertilidad, daño tubario y embarazo ectópico (fuera de útero o matriz) en el 30 por ciento de quienes la padecen.


De acuerdo con el médico Valentín Ibarra Chavarría, del Instituto Nacional de Perinatología (INPER), la única vía de contagio de esta ITS es la sexual, por lo que recomendó prevenirla a través del uso del condón.


Los gérmenes penetran en grado excesivo y se diseminan a órganos pélvicos superiores. Aunque no cause daño pélvico-vaginal, puede afectar estructuras superiores del aparato reproductor femenino, como el útero y las trompas de Falopio, agregó.


En la Clínica del Adolescente del INPER, 55 por ciento de las pacientes presentaba algún germen patógeno, por lo que el uso de preservativo es la única manera de evitar esta ITS y los embarazos no planeados, señaló Chavarría.


Los microorganismos patógenos pueden invadir el útero, endometrio, trompas de Falopio y ovarios, por lo que se manifiesta como endometritis, salpingitis no complicada, formación de abscesos, peritonitis pélvica e incluso perihepatitis, complicaciones que pueden requerir cirugía de urgencia, intolerancia al tratamiento ambulatorio, peritonitis o parto pretérmino, señaló el especialista.


El riesgo aumenta si hay antecedentes de otras ITS, uso indiscriminado de duchas vaginales, inicio de vida sexual activa a temprana edad (alrededor de 15 años), procedimientos pélvicos como legrado y, en algunas ocasiones, uso de dispositivo intra-uterino.


La enfermedad en sí misma no tiene síntomas específicos, por lo que suele confundirse con otros padecimientos. Sin embargo destacó que el dolor abdominal difuso, sensación de pesadez e inflamación, hemorragias uterinas anormales, endometritis, el dolor a la exploración física, temperatura, nauseas, vómito, diarrea y estreñimiento, así como urgencia urinaria, pueden hablarnos de la presencia de esta ITS.


El 60 por ciento de quien padece la enfermedad no presenta síntomas, por lo que no se diagnostica, el 36 de quien los presenta son síntomas leves o moderados y el 4 por ciento graves.


Los gérmenes más frecuentes en la EPI son la Chlamidya trachomatis, E. Coli, micobacteria y estafilococos, señala el comunicado.


El especialista recomendó tener un tratamiento en pareja, ya que los hombres también tienen efectos por la enfermedad como problemas urinarios y en casos graves infertilidad, aunque en menos porcentaje.

07/LGL/CV/GG