Adopta ONU acceso universal a la salud reproductiva

Derechos Sexuales y Reproductivos
   Dentro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio
Adopta ONU acceso universal a la salud reproductiva
CIMAC | México.- 19/10/2006

Ayer miércoles la ONU realizó una jornada como parte de la Semana de Movilizaciones contra la Pobreza, al quinto y sexto Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) para "Mejorar la salud materna" y "Combatir el VIH/Sida, la malaria y otras enfermedades"


La LXI Asamblea General de la ONU celebrada a principios de octubre adoptó como nueva meta dentro del quinto Objetivo del Milenio: el "acceso universal a la salud reproductiva en 2015".


Mejorar la salud sexual y reproductiva puede significar salvar la vida de más de medio millón de mujeres que mueren cada año por problemas relacionados al embarazo y el parto


De esta manera, la ONU reconoció la importancia de los servicios de prevención, tratamiento y cuidados en este campo para mejorar la salud materna y así contribuir a la erradicación de la pobreza.


La inclusión explícita del acceso a la salud reproductiva dentro de las metas fijadas para 2015 constituye la culminación de una intensa campaña llevada a cabo por las numerosas organizaciones que trabajan por la salud y los derechos sexuales y reproductivos en todo el mundo.


La estrecha relación que existe entre la pobreza y la falta de acceso a la salud sexual y reproductiva no había sido reconocida explícitamente cuando, en el año 2000, se acordaron los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio.


Esta omisión se produjo a pesar de que, obviamente, existen elementos como la pandemia del VIH/SIDA, la falta de igualdad de género o las dificultades de acceso atención médica durante el embarazo que ya habían sido reconocidos en su vinculación directa con la pobreza por la comunidad mundial en la Conferencia Internacional de Población y Desarrollo de El Cairo en 1994.


Afortunadamente, un gran número de gobiernos, ONG y diversas organizaciones reconocieron esta omisión en los ODM y se inició el llamado a reclamar un mayor compromiso político y financiero para reconocer el acceso universal a la salud reproductiva en 2015, tal y como había sido acordado en El Cairo.


El Grupo de Interés Español en Población Desarrollo y Salud Reproductiva, junto con todas las organizaciones que trabajan a nivel mundial en el campo de la salud y los derechos sexuales y reproductivos, recibieron con gran optimismo esta decisión de las Naciones Unidas.


Un paso importantísimo, pero también sería necesario detallar los numerosos aspectos que están incluidos dentro del concepto de salud reproductiva y que van desde la educación sexual, el asesoramiento, el acceso a métodos de planificación familiar, los controles prenatales, el acceso al aborto legal y en condiciones seguras, la atención medica durante y después embarazo, y no únicamente en el momento del parto.


ERRADICAR LA POBREZA, SALVAR VIDAS


Los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio conforman el marco de trabajo para la reducción de la pobreza, gracias a las 18 metas específicas (ahora 22) que han de alcanzarse para 2015.


De esta manera, el quinto objetivo ?mejorar la salud materna ? queda establecido con dos metas: "Reducción, entre 1990 y 2015, la mortalidad materna en tres cuartas partes" y "Acceso Universal a la Salud Reproductiva en 2015".


En todo el mundo más de 500 mil mujeres mueren durante el embarazo o el parto cada año, la mayor parte de las cuales viven en los países más pobres del planeta.


El riesgo de fallecer a causa de complicaciones del embarazo y el parto en África es de una entre 20, y llega a tasas tan dramáticas como las de Nigeria, donde una de cada siete mujeres muere por este motivo, mientras que en países como Suecia esta estadística es de una entre 29.800.


Las causas directas de la mortalidad derivada de la maternidad son la hemorragia, las infecciones, el parto obstruido, los trastornos hipertensivos del embarazo y las complicaciones derivadas de los abortos realizados en condiciones peligrosas.


Sumado a esto, millones de mujeres en los países más pobres padecen enfermedades o incluso quedan discapacitadas al no poder a los servicios y suministros de salud reproductiva necesarios.


También se producen discapacidades relacionadas con el nacimiento que afectan a muchas más mujeres y no reciben tratamiento, como las lesiones de los músculos de la pelvis, de otros órganos o de la médula espinal, así como problemas crónicos como la fístula obstétrica. Una gran mayoría de estas muertes y discapacidades se pueden prevenir, ya que sobre todo se deben a una atención insuficiente durante el embarazo y el parto.


06/LR/CV