Tareas domésticas las realizan principalmente las niñas: CEPAL

INFANCIA
   Guatemala, con la mayor proporción de "empleadas"
Tareas domésticas las realizan principalmente las niñas: CEPAL
Por: Redaccion
CIMAC | México DF.- 03/02/2009

Si bien los niños varones están más expuestos al trabajo infantil remunerado fuera del hogar, las tareas domésticas que realizan principalmente las niñas, ya sea en hogares propios o ajenos, también son una forma de trabajo infantil que viola sus derechos, consagrados en la Convención sobre los Derechos del Niño. Además las exponen a riesgos de salud física y mental, abuso sexual y accidentes laborales.

Dado el sesgo de género que aún persiste en estas labores, las niñas quedan en desventaja frente a los varones y deben pagar un costo oculto que muchas veces determina negativamente sus trayectorias laborales futuras, señala el número 8 del boletín Desafíos, que publica la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) y la Oficina Regional para América Latina y el Caribe del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), que hace un seguimiento al avance de los Objetivos de Desarrollo del Milenio en la infancia y la adolescencia.

Desafíos presenta testimonios de niñas y adolescentes de varios países de la región, quienes exponen sus vivencias como trabajadoras del hogar. El documento incluye una columna de Myriam Merlet, Asesora especial del Ministerio de la Condición Femenina y los Derechos de las Mujeres de Haití, sobre la situación de los restavèk, los niños utilizados para el trabajo doméstico a cambio de comida y alojamiento.

En el artículo Trabajo infantil en América Latina y el Caribe: su cara invisible, la directora de la división de Asuntos de Género de la CEPAL, Sonia Montaño, y la especialista en estadística de la misma división, Vivian Milosavjlevic, analizan el trabajo infantil remunerado y no remunerado.

Según el estudio, en la mayoría de los países la proporción de niñas que dice dedicarse principalmente a los quehaceres domésticos, triplica a los niños. Guatemala es el país con más niñas dedicadas al trabajo doméstico (14.4 por ciento), seguido por Honduras (10.3 por ciento), Nicaragua (9.8 por ciento) y El Salvador (6.7 por ciento).

El empleo doméstico de las niñas se justifica culturalmente. Los patrones las envían a la escuela, les otorgan vestimenta y vivienda, pero mantienen relaciones de servidumbre y explotación al margen de la ley, afirman Montaño y Milosavjlevic.

Además, muchas niñas ejercen trabajo no remunerado dentro de sus propios hogares, asumiendo responsabilidades inapropiadas para su edad. Frecuentemente, el trabajo no remunerado en los hogares se acepta mientras no interfiera con el acceso a la escuela y sea compatible con los horarios de colegio.

No obstante, destacan las autoras, "lo que no se reconoce es que esta práctica tan generalizada sellará el futuro laboral de las niñas y reproducirá las relaciones de género que asignan a las mujeres el papel de cuidadoras, aunque ellas quieran o necesiten trabajar".

El informe recomienda promover políticas educativas y laborales que transformen el pacto familiar de subordinación de las niñas en otro de derechos y responsabilidades compartidas.

09/LAG/GG