Promueven OSC en EU campaña contra la hambruna

DERECHOS HUMANOS
   Para que Obama incremente subsidios a alimentos
Promueven OSC en EU campaña contra la hambruna
Por: Leticia Puente Beresford/corresponsal
CIMAC | Nueva York, EU.- 05/02/2009

"Únete a la causa de América y ayuda a la mujer, hombre, niña o niño, tus vecinos tienen hambre", es el lema de la campaña de "Feeding America", que junto con otras organizaciones del país integran la Coalición Contra el Hambre, que padecen por lo menos 40 millones de personas en Estados Unidos.

Al respecto, Radio bilingüe informa que en el Sur de California esa campaña no sólo es aplaudida sino bienvenida y señala que el plan para combatir el hambre se ejecuta en sitios de residencia de ciudadanos y ciudadanas de escasos recursos, y prevé extenderse a los centros urbanos.

Los grupos que luchan para obtener alimentos indican que esta acción contra la hambruna en este país del primer mundo nació con el propósito de presionar al gobierno del presidente, Barack Obama, para que incremente los subsidios a los alimentos.

De acuerdo con la Coalición Contra el Hambre, subraya Radio Bilingüe, el número de pobres en el país podría incrementarse ante la profundización de la crisis económica.

Recientes estudios de agencias especializadas sobre la condición de las y los menos favorecidos aseguran que miles de familias del país se acuestan sin cenar por falta de recursos.

Tan solo en Nueva York, en noviembre del año pasado la asistencia alimentaria no se daba abasto para atender la demanda en los comedores públicos.

Un informe de la Coalición contra el Hambre: No Ballot for the Hungry: Funding Slashed to Emergency Food Providers as Hunger in NYC Continues to Soar, (No votamos para extender el hambre: Los fondos de emergencia para proveer a los hambrientos en NYC se mantienen igual y los costos se disparan", dado a conocer a finales del año pasado, indica que 68.8 por ciento de los centros consultados que sirven comida manifestaron que los recursos son insuficientes para atender la creciente hambruna, en comparación con el 2007.

Alrededor de 87 por ciento de las organizaciones consultadas para el informe de la Coalición reportó un aumento en el número de personas a las que dan de comer en los últimos meses y lo que más ha crecido, dicen, son las familias con niñas, niños, adultas y adultos mayores e inmigrantes.

Otro 80 por ciento de los centros declaró que hubo un aumento en el último año en el número de familias con niñas y niños; 74.7 por ciento en la cantidad de ancianos con necesidades de alimentos, y 58.1 por ciento reportó un incremento en el número de personas que trabajan, pero que piden comida.

Un punto preocupante del informe es que 89 por ciento de las agencias consultadas considera que las necesidades del público continuarán en ascenso en los próximos seis meses, fenómeno que ya se había pronosticado. El hambre aumenta conforme avanza la crisis económica.

Además 54.8 por ciento de los y las integrantes de las organizaciones que respondieron al estudio dijeron que usan su propio dinero a veces, a menudo o siempre, para apoyar las necesidades de sus programas de alimentarios.

El recorte de fondos, como consecuencia de la crisis económica, ha sido tanto a nivel municipal, estatal y federal.

Feeding America, por su parte, está solicitando donativos económicos, de los cuales dice: un dólar les da para adquirir diez libras de alimento para hombres, mujeres y niños y niñas, se lee en su portal.

Continuando con el reporte neoyorquino, 72.3 por ciento de las organizaciones señaló además una reducción en 2007 en los fondos y alimentos que les suple el gobierno, mientras que 70.8 por ciento aseguró que hay por una disminución en general en el presupuesto para atender al público.

Un ejemplo de las organizaciones que han visto un aumento en la demanda por alimentos es el de Servicios al Inmigrante Cabrini, en el bajo Manhattan, donde 500 personas más se han registrado este año, según reportó el pasado noviembre la agencia española EFE, pero a pesar de la demanda creciente de fondos del gobierno y donaciones privadas se redujeron de manera considerable.

En la ciudad existen tanto los comedores populares que sirven una comida al día a los necesitados como los programas que les suplen de una pequeña compra que llevan a su hogar, ambos a cargo de iglesias, centros de ancianos y grupos comunitarios.

RICOS Y POBRES

Hay mas gente desempleada. La gente está más desesperada por comida y con miedo de que se acabe. Tenemos gente haciendo fila dos horas antes de que la comida se comience a distribuir, dijo Christina Baal, directora ejecutiva de Servicios al Inmigrante y la Familia de Cabrini.

Por su parte, Joel Berg, directora ejecutiva de la Coalición contra el Hambre, comentó que las malas noticias son que tenemos más agencias que nunca a las que se les ha acabado la comida. La situación con la gente que pasa hambre, que fue realmente horrible en 2007, ha alcanzado proporciones de crisis. Y hoy, se agrava.

La defensora del pueblo, Betsy Godbawn, señaló por su parte que cuando la economía sufre, todo el mundo se afecta.
Pero las familias que siempre son las más afectadas son las que viven bajo el nivel de pobreza

EN MONTCLAIR, CAMPAÑA

En tanto, en Montclair, Nueva Jersey la comunidad de comerciantes emprendió una campaña para que todos y todas sus habitantes adquieran todos sus productos en la localidad.

Los restaurantes están semivacíos, dos o tres comensales. La céntrica calle llamada Iglesia también vacía. Nadie pasa. Nadie camina, nadie mira.

Es la queja de mujeres que una a una llega a la tienda de segunda mando. Esto se pone muy feo, dice Melanie.

En los grandes centros comerciales todo está hasta menos del 70 por ciento de descuento del precio de etiqueta. Venta, venta, venta, se lee. Dos por uno. Y nada. Las tiendas vacías.

El desempleo también allí afecta. Los y las trabajadores son por medio tiempo, sin seguro médico. Y no les alcanza ya ni para pagar sus rentas, aun y cuando las rentas están bajando.

En la edición de este miércoles, el New York Times en su página de negocios dice: Goodbye, Goodies? (¿Adiós, víveres?) Y esto es en respuesta a las medidas fiscales y de respeto a las nuevas reglas del presidente Barack Obama, respecto de todo aquel que reciba ayuda del gobierno.

El rotativo, por supuesto, no indica que los banqueros pasen hambre, no. Lo que dice es que éstos dirán, probablemente, adiós a sus clubes, membresías de gimnasios y a sus asistentes personales; a sus pólizas de seguros de casa, y a los servicios de estacionamiento.

Adiós, dirán los banqueros, también a las muchas casas, jet privados, viajes, barcos privados, regalos. Un claro contraste de clase: ricos y pobres. Y la clase media que sostenía el sistema, ¿dónde quedó?

09/LAG/GG