Carmen no accede a la justicia por influencias de su agresor

Acceso a la justicia para las mujeres
   Es hermano de Subsecretario de Desarrollo Político en Oaxaca
Carmen no accede a la justicia por influencias de su agresor
Por: Soledad Jarquín Edgar/ corresponsal
CIMAC | Oaxaca, Oax..- 25/02/2009

La brecha entre lo que se dice y lo que se hace, entre lo que se ve y los entretelones de la búsqueda de justicia es más profunda de lo que parece.

Tras 28 años de violencia familiar, Carmen Méndez Gómez tiene dos años de tramitar su divorcio legal, pensión alimenticia y una justa repartición de bienes generados durante el matrimonio, pero no ha podido concluir el trámite, las razones son simples: la justicia se vende al mejor postor, es lenta y obsoleta, acusa.

Su rostro es la imagen de la violencia sobre la violencia. Es una mezcla de miedo, impotencia y desesperación, pero advierte en cada palabra y en cada acción que no está dispuesta a claudicar.

Desde diciembre de 2004, cuando decidió interponer una denuncia por violencia familiar y separarse de Samuel Jiménez Herrera, hasta este febrero de 2009 ha interpuesto 11 denuncias distintas como tan diferentes son los tipos y modalidades de la violencia de género contra las mujeres, pero nada pasa.

En entrevista, Carmen Méndez considera que una de las razones por las cuales no ha podido concretar su divorcio y la repartición de los bienes que durante años construyeron como pareja es por el gran obstáculo que ha tenido en la influencia política de Javier Jiménez Herrera, hermano de su ex pareja y actual subsecretario de Desarrollo Político de la Secretaría General de Gobierno.

"Basta con decir los apellidos de Samuel para que funcionarios y servidores públicos de cualquier instancia gubernamental actúen de otra manera y pregunten si el acusado es hermano del político, entonces la justicia que debería ser pronta y expedita se ha vuelto lenta, algunos se dejan sobornar frente al poder político y económico de los Jiménez Herrera".

Carmen vivió la violencia dentro de su hogar en silencio, soportando y guardando las apariencias, pero un día no pudo más y decidió denunciar a Samuel. Desde 2004, cuando se separaron, la violencia se ha recrudecido ha recibido amenazas, injurias, agresiones físicas, un intento de violación… cada acto fue denunciado.

Durante todo el proceso en busca de la separación legal, Carmen ha tenido que lidiar con "abogados", algunos la han vendido, otros la cuestionan como si fuera una delincuente o si cumple con las expectativas que se esperan de una mujer por ser mujer y otros cobran sumas excesivas, pero no se rinde, "ya encontré una buena abogada".

Como víctima de la violencia, las instituciones poco le han ofrecido, pero confía en que algo cambie. "Por eso resulta necesario y urgente que se aprueben leyes para proteger a las mujeres, que tomen conciencia de la problemática que impera dentro de los hogares y fuera de ellos. Mientras la violencia emocional que no deja huellas pero que destruye, la violencia física llega hasta el crimen".

ENTRE FLORES Y GOLPES

Carmen recuerda que la violencia es tan degradante que "una se cree las mentiras que dicen para justificar sus crímenes, porque es un crimen lo que te hacen, tu vida se va minando poco a poco, muchas mujeres toman decisiones desesperadas".

En una reunión me preguntaron de un moretón en el brazo, Samuel que es médico me abrazó y se adelantó a responder con toda tranquilidad que sufría de debilidad capilar, mientras amoroso me besaba la cabeza, después yo repetí el argumento cuando me preguntaban por otros moretones.

"Fui de esas mujeres que en la noche recibía golpes y al día siguiente flores, como el comercial", expone refiriéndose a una campaña española contra la violencia e, incluso, recibió serenata "hasta con mariachis" donde le pedían perdón. Era la envidia de amigas y conocidas por vivir con un hombre "tan enamorado, cuando la realidad estaba oculta".

En ocasiones la violencia traspasó los muros de su casa hasta la clínica donde ambos son socios. La recepcionista y las enfermeras se daban cuenta. Una vez se cortó la mano y se embarró sangre en la bata, salió corriendo y gritando diciendo que yo le había pegado en sus partes. Las enfermeras entraron al consultorio, yo estaba en el piso y dijeron que el doctor estaba mal, que si realmente yo le hubiera pegado estaría revolcándose de dolor y no gritando.

CRONOLOGÍA DE UNA PESADILLA

En diciembre de 2004, decidió denunciar a su ex pareja. A partir de entonces y amparados en su poder económico, pero sobre todo político, Carmen ha sido acusada de difamar al "tan honorable doctor Samuel", se le acusado de tener amante, se le ha humillado y se le ha criticado… algunos medios decidieron no publicar más la información sobre el caso; en el fondo tratan de desviar la atención de lo que mujeres como yo hemos padecido, "le dan la vuelta a la tortilla".

En diciembre de 2004, Carmen Méndez Gómez puso una primera denuncia por violencia familiar, desde entonces siguieron otras por amenazas, extorsión, injurias, golpes, hasta el intento de violación ocurrida el 22 de octubre de 2008, pero ninguna de esas denuncias prosperaron.

Frente a esa realidad, Carmen sostiene que hay complicidad de los servidores públicos para proteger al hermano del funcionario gubernamental. Lo que las autoridades han hecho en mi caso, como en otros, es ser omisos y negar la justicia, lo que me lleva a confirmar la violencia contra las mujeres, lo cual es vergonzoso para quienes tendrían que procurar justicia, plantea en una larga entrevista.

En agosto de 2007, solicitó el divorcio necesario ante el Juzgado Quinto de lo Familiar; en enero de 2008, la licenciada Asunción Martínez Sánchez, "bajo consideraciones absurdas dijo que el caso no procedía y me condenó a seguir viviendo con Samuel".

Carmen Méndez apeló a la decisión de la juez y en octubre de 2008 el Tribunal Superior de Justicia del Estado resolvió procedente dicho recurso concediéndole el divorcio, la pensión alimenticia y en consecuencia condenó a la disolución de la sociedad conyugal.

Ahora espera la respuesta de los magistrados del Primer Tribunal Colegiado del XIII Circuito de esta ciudad, luego de que Samuel Jiménez Herrera se amparó directo ante la sentencia, lo cual podría ocurrir en los primeros días de marzo.

La pareja de Samuel Jiménez Herrera y Carmen Méndez cuando estaban unidos además de los bienes de la vivienda y otras propiedades, fundaron en sociedad la Clínica Médica San Sebastián.

Recientemente se enteró que con la aprobación y protección del Subsecretario de Gobierno, Javier Jiménez Herrera, se han apoderado de los bienes, incluyendo la casa donde actualmente vive, bajo supuestas "donaciones" que hicieron ante un notario de la región del istmo de Tehuantepec, "como si en Oaxaca no los hubiera".

Esto es un fraude porque yo no otorgué mi consentimiento, advierte Carmen Méndez, quien sostiene que amparado en el influyentismo de su hermano político, de forma dolosa y premeditada le quieren despojar de sus bienes, parte del patrimonio que formaron durante los años en que estuvieron juntos.

Sensiblemente molesta, Carmen denunció lo que llamó "abuso de autoridad, tráfico de influencias y ausencia total de la procuración e impartición de justicia de las instituciones, que actúan al servicio de los poderosos".

Sí temo por mi vida, explica mientras juguetea con sus llaves y el celular. Tanto Samuel como su hermano Javier Jiménez Herrera podrían tomar represalias en mi contra, no sería la primera vez. A pesar de todo, todavía me queda esperanza en que habrá buenos funcionarios públicos que tomen cartas en el asunto, en el mío como en el de otras mujeres que sin poder y dinero buscamos vivir libres de violencia y que haya justicia.

09/SJE/LAG/GG