violencia

INTERNACIONAL
DERECHOS HUMANOS
   En Kenia 21 por ciento de niñas y mujeres ha pasado por ella
   
La misión de Lucy contra la ablación en la población masai
CIMACFoto: Yunuhen Rangel Medina
Por: Domitilla Delpivo*
Cimacnoticias | Bilbao, Esp .- 06/02/2018

Sian y Neema se escaparon juntas de la manyatta (conglomeración de casas) donde vivían con sus familias, en la provincia de Kajiado, tierra de los masai de Kenia. Caminaron toda la noche para huir y eludir la ablación a Neema; Sian ya había sido sometida a este ritual y sabía lo que era.

Las dos amigas, de 11 años, desde su pequeña aldea situada cerca de la ciudad de Entorika, anduvieron alrededor de 50 kilómetros hasta llegar a Diaspora Village a la mañana siguiente.

“Encontramos una mujer que nos preguntó qué hacíamos allí solas y le contamos nuestra historia”, explica Sian, que ahora vive junto a Neema en la escuela IlBissil, donde las encontramos tres meses después de la huida. “La señora nos acogió en su casa, pero su marido no estaba de acuerdo, nos preguntó de dónde veníamos y se fue con su moto”, afirma Neema. Al poco tiempo, el marido volvió junto a unos jóvenes de la manyatta. Cogieron a Neema; Sian consiguió encerrarse en una habitación.

EL RESCATE

“Me llamaron porque había dos niñas en peligro, contacté con los policías que colaboran conmigo y fuimos a recogerlas”, comentó la directora de la escuela IlBissil y promotora de rescates, Lucy Yepe Itore, algo que considera como parte de su trabajo en el centro educativo. “Encontramos a Sian espantada y encerrada en una habitación, nos contó que se habían llevado a Neema a su pueblo. Fuimos allí y volvimos a nuestro centro con las dos”.

En IlBissil, cerca de la ciudad de Kajiado, estudian y viven unas 60 niñas rescatadas en territorios colindantes. Lucy hace años que lleva a cabo este tipo de acciones para ayudar a las más pequeñas y tiene una red de personas informadoras que la llaman cuando se está a punto de realizar una mutilación. “Cuando podemos actuamos en la noche, así las personas de los campamentos masai no ven cuando llegamos ni hacia donde huimos”, cuenta. “Me acompaña siempre la policía porque a veces se presentan situaciones muy peligrosas como enfrentarse a los moran (guerreros masais) que, armados con machetes, reivindican sus niñas prometidas”, añade.

CONTRA LA MGF

En Kenia, 21 por ciento de las mujeres entre 15 y 49 años ha sufrido mutilación genital femenina (MGF). Dentro la comunidad masai el porcentaje, en la misma franja de edad, sube hasta 78 por ciento. Aunque en 2011 se promulgó una Ley para la prohibición de la MGF, en las zonas rurales muchas personas desconocen la legislación y perpetúan la mutilación como símbolo de la entrada a la edad adulta.

Los masais son una tribu muy tradicional, de las pocas que todavía viven de la ganadería en zonas aisladas de Kenia. El ritual se concibe como pasaje imprescindible para el desarrollo de una niña y son muy pocas las personas que lo cuestionan, ya que para su cultura es un valor añadido.

De los cuatro tipos de mutilación reconocidos, este pueblo practica la extirpación parcial o total del clítoris y de los labios menores. Las consecuencias son muy peligrosas: infecciones, Sida, problemas durante el parto, muerte de la mujer y muerte neonatal, entre otras. Las niñas sufren traumas psicológicos y su integridad se verá comprometida para siempre.

ABLACIÓN Y MATRIMONIOS FORZADOS

Joyce tiene 10 años, vive en IlBissil desde hace un mes. Su mirada es dura y triste, nunca frecuentó una escuela, “mi padre quería casarme con un hombre discapacitado de 60 años y por esto tuve que someterme a la MGF”, recuerda. El matrimonio infantil forzado es una realidad muy común en Kenia, en muchas familias se considera normal casar a las niñas, a partir de los seis años, a cambio de unas vacas. “Las hijas se ocupan de todo tipo de trabajos domésticos y no es raro que sufran abusos por parte de sus familiares. La situación permanece igual cuando se casan, cambia solo el hombre que manda. El tío de Joyce quería que estudiara y deseaba para ella un futuro mejor, por esto la llevó aquí”, explica Lucy.

RECONCILIACIÓN

Las jóvenes que quieren volver a su casa a menudo son sometidas al ritual para ser nuevamente aceptadas. Para evitar estos casos, el equipo de IlBissil media con las familias de la niñas y jóvenes rescatadas para conseguir su reconciliación: “Les hablamos de la importancia de los estudios para mejorar sus vidas y les advertimos de los riesgos de la ablación”. Cada mes un grupo de personas cercanas a Lucy, entre profesoras y familiares de las que aprendieron de su experiencia personal, se van a hablar con los jefes de las manyatta y sus habitantes. El trabajo hecho con los hombres es muy importante ya que son ellos los que normalmente quieren seguir con la tradición.

“Para una mujer que haya sufrido la MGF es más fácil entender el dolor físico y psíquico que este ritual conlleva, muchas de ellas nos confiesan que les gustaría que sus hijas no pasaran por este sufrimiento”, afirma Lucy. “Si nos ganamos el respeto de los jefes y logramos que entiendan los peligros de la ablación y la importancia de la educación de las niñas, nos ganaremos toda la manyatta”, añade.

La educación es primordial en este proyecto: “Las jóvenes que vuelven con un trabajo y vida independiente, se ganan el respeto de su comunidad y son un ejemplo para las demás”, subraya la directora de la escuela.

MGF, NO SÓLO EN ÁFRICA

Según End FGM-Europen Network, en Europa cada año 180 mil niñas y mujeres están en riesgo de mutilación. “Hay la tendencia a pensar que es un problema lejano, que pertenece a países islámicos, aunque esto no es cierto”, explicó la periodista italiana especialista en MGF, Emanuela Zuccalá. Dentro la comunidad inmigrante que vive en Europa, las niñas que provienen de países donde la práctica es muy común, siguen en peligro. “El período de las vacaciones, cuando vuelven a ver sus familias, es muy arriesgado porque se aprovecha de estos días para mutilar las pequeñas”, explicó Zuccalá.

Según la Organización Mundial de la Salud, más de 200 millones de mujeres en el mundo han sufrido la MGF: “Vista desde una perspectiva de Derechos Humanos, la práctica refleja una desigualdad profundamente arraigada entre los sexos y constituye una forma extrema de discriminación de la mujer”.

* Este artículo fue retomado del portal Pikara Magazine

18/DD/LGL








NACIONAL
DERECHOS HUMANOS
   PRI arremete contra Derechos laborales y Humanos de cara a contienda electoral
Cascada de reformas y Leyes que atentan contra derechos de mujeres y trabajadoras
CIMACFoto: César Martínez López
Por: Hazel Zamora Mendieta y Montserrat Antúnez Estrada
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 19/12/2017

De cara a la contienda electoral de 2018 que entre otros cargos públicos definirá la presidencia de la República, en las últimas semanas, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) en alianza con otras fuerzas políticas, presentó Leyes y Reformas que atentan contra las Derechos Humanos y laborales (DH) de la sociedad civil.

Impulsadas por el Partido Revolucionario Interinstitucional (PRI) destacan la Ley de Seguridad Interior que permite la intervención del Ejército mexicano cuando considere “amenazas de seguridad”; la reforma al Código Civil Federal para considerar “daño moral” en mensajes que se consideren ofensivos a través de medios digitales; y la reforma a la Ley Federal del Trabajo que elimina todas las barreras de contratación a las empresas outsourcing.

Cimacnoticias consultó a organizaciones civiles nacionales e internacionales defensoras de Derechos Humanos, y a la senadora y presidenta de la Comisión de Derechos Humanos, Angélica de la Peña Gómez, quienes hablaron del impacto diferenciado que pueden tener en la vida de las mujeres estas normativas; y destacaron que no debe perderse de vista que ninguna puede quedar fuera del análisis del próximo contexto electoral.

“LA LEY GOLPISTA”

La recién aprobada Ley de Seguridad Interior legitima el uso de la fuerza para “contener riesgos y amenazas” en la seguridad pública. Pese a su cuestionamiento por organismos internacionales de DH y al repudio que generó entre organizaciones civiles locales que la nombraron la “Ley Golpista”, el pasado 15 de diciembre el Senado de la República la aprobó después de una discusión de 16 horas.

Con un Senado conformado en su mayoría por la bancada priista, apoyada por la mitad del Partido de Acción Nacional (PAN), la Ley de Seguridad fue avalada con 76 votos a favor, 44 en contra y tres abstenciones.

En horas, la turnaron a la Cámara de Diputados donde finalmente se avaló y la enviaron a Enrique Peña Nieto, de modo que ahora sólo falta el refrendo de éste para que se publique en el Diario Oficial de la Federación.

LAS MUJERES Y LA TORTURA POR MILITARES

Las y los legisladores desoyeron los exhortos de detener la Ley de Seguridad Interior por su ambigüedad y porque no respeta los estándares internacionales de DH. La senadora Angélica de la Peña describió en entrevista con esta agencia, que en ninguna otra ocasión había visto a tantos órganos de DH pidiendo al Estado mexicano frenar una ley.

Los llamados provinieron de los Altos Comisionados de Naciones Unidas, la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH), de la Comisión Nacional de Derechos Humanos y cientos de asociaciones civiles, quienes han visto en la última década las consecuencias de “abatir la delincuencia organizada” militarizando este país: ejecuciones extrajudiciales, privaciones de la libertad, desapariciones, tortura, agresiones sexuales y el desplazamiento forzado de las poblaciones.

Estas violaciones a los DH por parte de agentes militares ha valido a México sentencias en su contra por parte de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH). La mayoría de estos casos, fueron cometidos contra mujeres por parte de militares, quienes utilizan la tortura para obtener confesiones e inculparlas de pertenecer a la delincuencia organizada, recordó la senadora de la Peña.

Para la directora del Programa para Centroamérica y México del Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (Cejil), Marcia Aguiluz, esta Ley de Seguridad Interior tiene un impacto negativo específicamente en las mujeres, “la experiencia ha mostrado que al posicionar a militares en labores de seguridad pública estos incurren violaciones discriminatorias contra las mujeres con prácticas de tortura sexual o denigrantes contra ellas”.

“Esta Ley tendría un impacto diferenciado en las mujeres, recordemos que la mayoría de los casos conocidos por la Corte, Inés y Valentina y ahora Atenco, tienen que ver con violaciones a las mujeres e intervención de militares y fuerzas federales. Lamentable en estos casos se tuvo un componente de género: en ambos violaciones sexuales”, subrayó Marcia Aguiluz.

De esto da cuenta Amnistía Internacional en su informe “Sobrevivir a la muerte. Tortura de mujeres por policías y fuerzas armadas en México” (2016), en el cual entrevistó a 100 mujeres privadas de su libertad que fueron agredidas en su detención por las fuerzas policiales, el Ejército o la Marina. La organización identificó que 72 sufrieron abusos sexuales y 33 fueron víctimas de violación sexual por parte de las Fuerzas Armadas.

Además, precisa Amnistía en su reporte, pese a las múltiples denuncias presentadas por mujeres ante actos de violencia sexual a manos de Fuerzas Armadas, ni un solo soldado ha sido suspendido por violación o abuso sexual entre 2010 y 2015.

Aprobar la Ley de Seguridad Interior, expresó la abogada especialista en DH, es darle “carta blanca a los militares para que actúen en cualquier circunstancia” y muestra que el Estado mexicano no tiene la voluntad en cumplir con obligaciones respecto a las sentencias emitidas por la CoIDH.

“El mensaje que nosotros recibimos es que no existe un voluntad de México por respetar las obligaciones internacionales que tienen, tampoco tienen una voluntad por resolver el grave problema de seguridad. Sabemos que los militares son un actor muy poderoso en México, la presión que hacen para aprobar esta Ley habla de ello”, señaló la integrante de Cejil.

PERMISO A LAS FUERZAS ARMADAS

Cejil como otros organismos defensores de DH, alertaron que este proyecto carece de un mecanismo de control sobre las operaciones que pueden llevar las Fuerzas Armadas en el territorio pues de acuerdo con la Ley aprobada, es el Presidente de la República quien puede ordenar la intervención del Ejército en un territorio determinado por alguna “amenaza a la seguridad interior”. También puede ordenarlo a petición de los titulares de las entidades federativas.

Con ello, el Artículo 4 de la Ley de Seguridad Interior, permite “la utilización racional y proporcional de técnicas, tácticas, métodos, armamento y protocolos que realiza el personal de las Fuerzas Federales y, en su caso, las Fuerzas Armadas, para controlar, repeler o neutralizar actos de resistencia, según sus características y modos de ejecución”, indica.

Si bien, se establece que la intervención de las Fuerzas Armadas dura un año, se puede prolongar si así lo determina el Ejecutivo. Así, el Ejército no sólo tendría la facultad de asumir las acciones de la policía, les permite actuar por sí mismo, pues sólo le bastaría informar al Presidente y a la Comisión Bicamaral de Seguridad Nacional sobre las actividades emprendidas, indican los Artículos 32 y 33 de dicha Ley.

Esto, en opinión de la senadora Angélica de la Peña, es contrario a la Constitución mexicana y no resuelve los problemas de seguridad pública que vive el país. “Los militares están capacitados para hacer un uso de la fuerza en su máxima expresión: en ataques terroristas o amenazas de seguridad nacional. No para sustituir la policía”, sentenció.

“El problema de fondo y que no hemos resuelto es tener corporaciones policiacas suficientes, capacitadas, que se les reconozcan sus derechos laborales. Pero esta Ley no resuelve el problema de fondo, dejar al Ejército permanentemente, desde el punto de vista de una democracia, es muy peligroso”.

Con esta Ley México también enfrenta un retroceso a los derechos ganados, precisó De la Peña Gómez, “cada vez avanzamos en leyes importantes en DH: la Ley contra la Tortura, la Ley contra Desaparición Forzada, el Acceso de las Mujeres a Una Vida Libre de Violencia; la Ley de la Niñez, y no encontramos en esta Ley algo que las incluya”.

El rechazo de la Ley de Seguridad Interior ha llevado a la sociedad a protestar en las calles y pedir Peña Nieto que la vete. De no detenerla, la senadora señaló que el irán por la Acción de inconstitucionalidad en la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Otras asociaciones internacionales como Cejil, la Coordinación Alemana por los Derechos Humanos en México, la Fundación para el Debido Proceso (DPLF), Latin American Working Group, la Oficina de Washington para América Latina (WOLA), Robert F. Kennedy Human Rights, entre otras, instalaron a partir de la aprobación de esta Ley, un Observatorio Internacional sobre México para documentar la situación de crisis de los DH en el país.

SANCIONAR POR DAÑO MORAL, DESCRÉDITO Y OTRAS…DEL PRI

Mientras se discutía la Ley de Seguridad Interior, la Cámara de Diputados aprobó el 14 de diciembre la reforma al Artículo 1916 del Código Civil Federal para anexar que se sancionará por daño moral a quien por cualquier medio, incluidos “los electrónicos”, “difunda información que cause deshonra, descrédito, perjuicio, o exponerlo al desprecio de alguien”.

La directora general de la asociación civil Propuesta Cívica, Sara Mendiola Landeros, señaló en entrevista con Cimacnoticias, que se trata de una iniciativa encaminada a “generar temor para quien difunde ideas en medios electrónicos” y consideró que esta propuesta del diputado Pablo Elizondo García, también priísta, es particularmente relevante en medio de un proceso electoral “cuando hay mucho que informar”.

“Responde a un afán por pretender limitar el derecho a la libertad de expresión o el deseo de generar temor en el gremio periodístico y en quienes ejercen su libertad de expresión a través de medios electrónicos”, dijo Mendiola Landeros, pero recordó que sobre esta modificación está el derecho a la libertad de expresión establecido en la Constitución mexicana.

La directora de Propuesta Cívica agregó que las demandas “de daño moral” son utilizadas como métodos de agresión sobre todo por políticos contra las y los periodísticas en este país. “Cuando un actor político presenta demanda por daño moral la persona deja de investigar los temas que tocan intereses políticos, por enfocarse a un litigio civil, genera autocensura”, explicó.

Para el gremio periodístico que labora en medios digitales estas agresiones han ido en aumento; la organización Comunicación e Información de la Mujer (Cimac), en su informe “El Poder del Cacicazgo. Violencia Contra las Mujeres Periodistas 2014-2015”, documentó que de los 147 casos de agresiones contra las periodistas, 34.6 por ciento de ellas pertenecía a un medio digital.

Aunque falta que esta reforma sea aprobada por el Senado de la República, la abogada Sara Mendiola, destacó que podría tratarse “de un simple distractor” que tiende a generar temor y autocensura en los medios digitales.

DESAPARECER LOS POCOS DERECHOS LABORALES

A días de terminar las sesiones en el Congreso de la Unión, senadores del PRI presentaron una iniciativa de reforma a la Ley Federal de Trabajo (LFT) que plantea eliminar las restricciones a la subcontratación de personal (llamada, “outsourcing”) y propone limitar la asociación sindical. De aprobarse, las condiciones de trabajo de mujeres y hombres en el país empeoraría, pues daría pie a más violaciones a sus derechos laborales.

En entrevista con esta agencia, la coordinadora del área de Diálogo Sindical y de Género de la fundación Friedrich-Ebert, Inés González Nicolás, señaló que la iniciativa de los senadores Tereso Medina Ramírez e Isaías González Cuevas, presentada el pasado 7 de diciembre y que evalúa las comisiones de Trabajo y Previsión Social y la de Estudios Legislativos del Senado, pone en riesgo derechos laborales.

De ser aprobada, una empresa podría emplear a todo su personal por subcontratación y los contratistas únicamente tendrían que registrarlos en el Seguro Social e inscribirlos al Registro Federal de Contribuyentes (RFC). “Aunque los senadores argumentan que la reforma generaría más empleos, la verdad es que serían como en la última década: precarios, inestables y con salarios bajos”, dijo la experta en derechos laborales Inés González.

Un caso emblemático sobre las violaciones a los derechos laborales por este tipo de contrataciones es el despido injustificado, en 2016, de 59 trabajadoras de intendencia del Instituto de Educación Media Superior (IEMS) de la Ciudad de México, algunas de ellas tenían hasta 15 años trabajando para el IEMS, pero luego de organizarse y exigir condiciones de trabajo dignas fueron despedidas bajo el argumento de que una empresa terciaria las contrató.

Sobre la propuesta de los senadores, más de 50 Sindicatos y 29 organizaciones civiles laborales de todo el país, advirtieron en un pronunciamiento dirigido al titular del Ejecutivo y al Congreso de la Unión, que no limitar la subcontratación, provocaría graves afectaciones a las y los trabajadores porque “destruye toda protección laboral y actualiza un golpe sin precedente en la historia laboral mexicana”.

La iniciativa también contempla la creación de un Instituto que regularía el registro de Sindicatos y contratos colectivos, sin embargo, la función y conformación del organismo es contraria a lo que establecen los artículos 107 y 123 de la Constitución mexicana (reformados en febrero de este año), señaló Inés González, pues no contempla la participación de representantes del sindicalismo independiente.

Tampoco hace referencia al derecho a un voto libre y secreto para la elección de titulares sindicales y en la firma de contratos colectivos, como estipulan las reformas a los artículos mencionados, lo que “sostiene la existencia de contratos patronales -acuerdos firmados entre empleadores y líderes sindicales que no velan por los derechos del personal empleado- , así los líderes se eternizan y no hay posibilidades de cambios directivos en los sindicatos”, enfatizó Inés González.

Además, la defensora de los derechos laborales recordó que la iniciativa promovida por el PRI cancela el derecho que las y los trabajadores tienen de ser notificados por escrito en caso de ser despedidos y las razones para efectuarlo. La iniciativa “sólo favorece a las empresas, las personas trabajadoras quedan en total indefensión”, sentenció.

La propuesta se analiza en un contexto nacional donde las mujeres laboran en condiciones precarias. A nivel nacional, 61 de cada 100 trabajadoras no tienen acceso a instituciones de salud, es decir, 12.2 millones de mujeres de un total de 19. 9 millones trabajadoras, según datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) de 2005 al cuarto trimestre de 2016.

Mientras que la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) estimó en su último informe, publicado en agosto de este año, que el salario mensual de las mujeres está por debajo del promedio nacional (5 mil 773 pesos), pues de acuerdo a la dependencia gubernamental ellas ganan al mes 4 mil 935 pesos y en el mismo periodo de tiempo los hombres obtienen 6 mil 291 pesos.

17/HZM/MMAE/LGL








ESTADOS
DERECHOS HUMANOS
   Ayuda humanitaria no llega para embarazadas
   
Conflicto agrario en Chenalhó ha provocado 5 muertes de niñas y mujeres
Imagen retomada del portal Chiapas Paralelo | Mujeres desplazadas de Chalchiuitán. Foto: Ángeles Mariscal
Por: Ángeles Mariscal
Cimacnoticias | Tuxtla Gutiérrez, Chis .- 20/12/2017

Personas desplazadas de las 8 comunidades de Chalchiuitán afectadas por este problema de límites con Chenalhó, rechazaron el dictamen del Tribunal Agrario dado a conocer el pasado 13 de diciembre, en el que se les quita su derecho a la tierra donde vivieron hasta antes de su desplazamiento forzado.

Insisten en que de acuerdo a los títulos primordiales de principio de siglo XX, esa tierra en la que tienen sus viviendas y sus campos de cultivo, ha sido parte de Chalchiuitán, aún cuando ahora legalmente el Tribunal Unitario Agrario le da la titularidad de la tierra a Chenalhó.

Las personas que tuvieron que desplazarse de sus comunidades, dijeron que no aceptarán la reubicación ni el dinero que les ofrece el gobierno (hay que señalar que se trata de no más de 50 mil pesos por familia). Informaron que impugnarán el dictamen del Tribunal Unitario Agrario ante el Tribunal Colegiado y la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).

Durante una asamblea realizada en la plaza central de ese municipio, explicaron que “las autoridades afirmaron que es mentira que haya ganado Chenalhó, que hay un empate, porque no fue en favor de uno ni de otro, pero la gente se rió”, aseguraron los pobladores consultados. Agregaron que otro acuerdo tomado es que cambiarán de abogado, con el argumento de que “no ganaron el caso porque el defensor no hizo bien su trabajo”.

DEPRESIÓN Y EFECTOS EMOCIONALES

Raymundo Luna Pérez, de 18 años de edad, originario de la comunidad Chenmut, Chalchiuitán, ingirió un herbicida para suicidarse luego que cayó en depresión a causa del desplazamiento forzado que enfrentaban junto con otras 5 mil personas a las que el Tribunal Unitario Agrario les negó el derecho a la tierra que habitaron hasta el día de su expulsión, ocurrida el 18 de octubre pasado.

La salud física y emocional de los desplazados se agrava cada día, explicaron organismos defensores de Derechos Humanos y la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas, quienes dan asistencia médica y llevan alimentos que ciudadanos y comunidades han donado, a las personas desplazadas.

El pasado 17 de diciembre, a 3 meses de que tuvieron que abandonar sus viviendas, la muerte de Raymundo Luna se sumó a la de otras 10 personas que han fallecido tras el desplazamiento al que han sido sometidos, como consecuencia de la disputa por la tierra que sostienen con sus vecinos de Chenalhó.

En el caso de Raymundo, de acuerdo a su padre, Mariano Luna, estuvo sometido al estrés y depresión producto del desplazamiento, hasta que el pasado 3 de diciembre intentó suicidarse al ingerir el herbicida. Su padre lo localizó momentos después, y logró que médicos lo atendieran. Sin embargo no se recuperó, y tras dos semanas de convalecer, el pasado domingo falleció.

También han fallecido Catarina Sánchez Pérez, por sufrimiento fetal; Ernestina Sánchez Pérez, recién nacida, su madre se encontraba viviendo bajo lonas; Adriana de Jesús Pérez Pérez, de dos años y Maura Pérez Luna, de un año, por enfermedades respiratorias y hambre.

Domingo Girón Luna de 70 años, Marcelino Gómez López de 80 años, María Domínguez Gómez de 57 años y Mariano Pérez Aguilar de 67, han muerto por enfermedades respiratorias y por hambre. A estas muertes se suma la de Samuel Luna García, quien murió asesinado el 18 de octubre, cuando inició el desplazamiento forzado.

Diversos organismos humanitarios que trabajan en Chiapas exigieron a los gobiernos federal y estatal el urgente reconocimiento del estatus legal de desplazamiento forzado interno para que eso obligue a las instituciones a la utilización y aplicación de protocolos efectivos que garanticen la seguridad e integridad personal a las personas desplazadas.

Piden de manera urgente la instalación de campamentos específicos para desplazados, condiciones de seguridad para evitar que sigan siendo amedrentados por los civiles armados que los expulsaron de sus comunidades, y para garantizar ayuda humanitaria integral y la búsqueda de garantías de seguridad para el retorno y reintegración.

El gobierno de Chiapas, por su parte, informó ayer a través de un comunicado de prensa, que solicitó ayuda de la ONU para asistir a las personas desplazadas. En el mismo comunicado anunció que “para inicio de 2018” llegará a esta región, personal de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), que buscará poner en marcha la producción de alimentos en la zona donde están los desplazados.

17/AM/LGL








INTERNACIONAL
DERECHOS HUMANOS
   El feminismo en la construcción de la paz
   
Feministas contra las guerras y las fronteras
Imagen retomada del portal Pikara Magazine| Alrededor de mil personas se manifestaron en Santurtzi contra las guerras. / Foto: J. Marcos
Por: J. Marcos*
Cimacnoticias | Bilbao, Esp .- 18/12/2017

El movimiento feminista vasco ha clamado contras las guerras, que empiezan en el Puerto de Bilbao, de donde parten barcos con armamento, y contra las fronteras. Estas son algunas de las imágenes que ha dejado una jornada de lucha, reivindicación y unión.

“Las feministas hemos opuesto a las guerras y hemos reivindicado la vida contra la destrucción y la muerte que acarrean. Las Mujeres de Negro en Serbia, en Palestina e Israel y en la guerra de los Balcanes, la Ruta Pacífica en Colombia o el Foro Social en Euskal Herria son ejemplos, entre otros muchos, del valiente posicionamiento de las mujeres en los momentos de conflicto y también de la necesidad del feminismo en la construcción de la paz”.

Para ver la nota completa ir a:  http://www.pikaramagazine.com/2017/12/feministas-contra-las-guerras-y-las-fronteras/

*Este artículo fue retomado del portal Pikara Magazine

17/JM/LGL








OPINIÓN
DERECHOS HUMANOS
   OPINIÓN
Ley de Seguridad Interior y Derechos Humanos de las Mujeres
CIMACFoto: César Martínez López
Por: Cirenia Celestino Ortega
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 15/12/2017

El 30 de noviembre se aprobó en la Cámara de Diputadas y Diputados, la Ley de Seguridad Interior que permitiría que el presidente de México pueda ordenar la intervención de las fuerzas armadas en algún punto del país, cuando se identifiquen “amenazas a la seguridad interior” y las capacidades de las fuerzas federales o locales resulten insuficientes para hacer frente a “la amenaza”.

El 10 de diciembre se conmemoró el Día de los Derechos Humanos, esos que fueron negados a las mujeres. Cabe recordar que en 1789 se redactó la primera declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, dos años después Olympia de Gouges parafrasea esta declaración cambiando la palabra “hombre” por “mujer” en exigencia del reconocimiento de las mujeres, lo que le costó la vida en 1793, fue aguillotinada. Fue hasta 1948 con la Declaración Universal de los Derechos Humanos que se reconoce “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia”

La ley impulsada por el PRI es contraria a los Derechos Humanos, pues es la puerta a la militarización del país, y potenciales violaciones de Derechos Humanos.

La ex representante del Fondo de Población de las Naciones Unidas en México, Leonor Calderón Artieda señaló: “La historia y las estadísticas nos han demostrado que cuando irrumpen en una población fuerzas regulares o irregulares, que generalmente son masculinas y entran a un área, tienden a elevarse los abusos contra las mujeres y las niñas, violaciones que ponen en riesgo su integridad”.

El primero constitucional señala “Todas las autoridades, en el ámbito de sus competencias, tienen la obligación de promover, respetar, proteger y garantizar los Derechos Humanos y en consecuencia, el Estado deberá prevenir, investigar, sancionar y reparar las violaciones a los Derechos Humanos, en los términos que establezca la ley.”

La experiencia mexicana nos ha enseñado que cuando el Ejército sale a las calles, lo que sigue no será el cumplimiento de ese mandato constitucional.

La presencia de tropas militares y fuerzas irregulares a lo largo y ancho del territorio nacional incrementa la violencia contra las mujeres y niñas mexicanas: cabe recodar a las tres tzeltales violadas en Chiapas (junio 4, 1994); 2 tlapanecas violadas en Zopilotepec, Atlixtac de Álvarez, Guerrero (diciembre 3, 1997); 12 mujeres violadas en la zona Loxicha, en Oaxaca (1997); 2 mujeres violadas de Barrio Nuevo San José, Tlacoachixtlahuaca, Guerrero (abril 21, 1999); una mujer agredida sexualmente en Barranca Bejuco, Acatepec, Guerrero (febrero 16, 2002); una mujer violada en Barranca Tecuani, Ayutla de los Libres, Guerrero (marzo 22, 2002), 13 víctimas de violación en Castaños, Coahuila, el 11 de julio de 2006. Todas ejercidas ejercida por militares. Las víctimas siguen sin acceder a la justicia

A las 50 denuncias por violaciones a mujeres indígenas realizadas por militares, ocurridas en la sierra de Zongolica, Veracruz, registradas por el centro de Derechos Humanos Agustín Pro Juárez en su informe 2002, se suman el caso que llegó este año a la Corte Interamericana de Derechos Humanos: Atenco y las once sobrevivientes de los operativos policiacos del 3 y 4 de mayo de 2006 en los municipios mexiquenses de Texcoco y San Salvador Atenco, en el Estado de México.

O los desplazamientos forzados de poblaciones enteras, que huyen de la violencia en su comunidad como las miles de personas de las comunidades de Chalchihuitán y Chenalhó se esconden de los grupos paramilitares en los montes de los Altos de Chiapas.

A todas se les ha negado la justicia. El sacerdote chileno Pierre Dubois lo dijo: “La Justicia que no llega cuando corresponde, ya es injusta” y además de negar la justicia, se promueve una ley que abre infinidad de posibilidades de violaciones a los Derechos Humanos de las mujeres.

La participación de las Fuerzas armadas en tareas de seguridad interna debe tener un control estricto y contar con reglas claras que eviten las violaciones a los Derechos Humanos, afirmó el ex secretario general de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Santiago Cantón.

En el marco del día por los Derechos Humanos exigimos que el Estado cumpla con su responsabilidad de proteger y brindar seguridad a las personas, respeto a la integridad humana, seguridad con sentido de humanidad, necesitamos seguridad feminista, donde la ciudadanía se sepa protegida en su dignidad, que su cuerpo será respetado, que su palabra será escuchada, que su vida vale en condiciones de igualdad.








ESTADOS
   Medida también resulta inútil para prevenir embarazo en adolescentes
   
Prohibir excepciones al matrimonio adolescente vulnera derechos: GIRE
CIMACFoto: César Martínez López
Por: Anayeli García Martínez
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 13/12/2017

La prohibición sin excepciones del matrimonio adolescente vulnera el derecho de los jóvenes a su vida privada y libre personalidad pero además resulta inútil para prevenir el embarazo adolescente,  la violencia en la pareja y la deserción escolar, afirmó el Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE).

Al presentar el informe “Prohibir sin proteger: El matrimonio adolescente en México”, esta organización destacó que el matrimonio de menores de edad es un fenómeno poco frecuente que disminuye cada año porque actualmente la mayoría de los jóvenes que viven en pareja lo hacen en unión libre.

En esto coincidieron la directora del GIRE Regina Tamés, la psicóloga de la Fundación Mexicana para la Planeación Familiar  (Mexfam), Yaret Gutiérrez; el académico del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), Rodolfo Vázquez; el cofundador de Data Cívica, José Merino; y el presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Aguascalientes, Jesús Martín Jáuregui.

Al señalar que tras la intención de restringir derechos para la juventud está el sistema de Naciones Unidas y el Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA), organismos que mantienen una campaña en contra del matrimonio infantil, Regina Tamés destacó que el debate está rodeado de mentiras y desinformación.

Cabe recordar que después de la publicación de la Ley General de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes en 2014, los estados fueron obligados a reformar sus leyes para establecer los 18 años como edad mínima para contraer matrimonio, sin dispensas o excepciones.

Uno de los estados que armonizó su Código Civil fue Aguascalientes; sin embargo la Comisión de Derechos Humanos del estado interpuso una Acción de Inconstitucionalidad (22/2016) ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) por considerar que en ciertos casos, sin mencionar cuáles, se deben permitir las uniones entre adolescentes de 16 a 18 años.

De acuerdo con el informe, al día de hoy 27 estados han reformado sus Códigos Civiles para prohibir el matrimonio entre menores de edad, eliminando también las dispensas; lo que a decir de Yaret Gutiérrez no ayuda a eliminar el embarazo adolescente, la violencia entre parejas jóvenes y la deserción escolar.

También señaló que la posición de organismos internacionales, la ONU y el SIPINNA es contradictorio porque por años han luchado por reconocer el desarrollo y madurez de las personas adolescentes y ahora están en contra de que tomen decisiones libre sobre su vida.

Gutiérrez dijo que la principal razón de deserción escolar es la falta de recursos económicos y que el matrimonio no es causa de embarazos adolescentes porque en 2011, 64 por ciento de las jóvenes embarazadas de entre 15 y 19 años vivían en unión  libre y sólo 13 por ciento estaban en matrimonio, mientras que 23 por ciento se catalogaban como solteras. 

La psicóloga abundó  que existen razones para que los jóvenes consideren el matrimonio como adecuado para su proyecto de vida, sobre todo si se trata de parejas con hijas o hijos que pudieran verse beneficiados por la seguridad social, por eso dijo que la prohibición del matrimonio no resuelve el problema.

Por su parte el politólogo José Merino dijo que después de revisar las estadísticas de nupcialidad, la Encuesta Intercensal de 2015, el Censo de 2010 y la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica, todas del Instituto Nacional de Estadística y Geografía; “se rompe el mito de que el matrimonio adolescente sea un problema recurrente y que sea un programa que se ha agravado”.

También dijo que en México 5 de cada 100 mujeres menores  de edad viven con su pareja; de ellas ocho de cada 10 viven en unión libre; y en 2010 había 269 mil mujeres menores de edad casadas y en 2015 la cifra de 248 mil.

El analista agregó que también es un mito que las mujeres se casen con hombres mayores porque 81 por ciento de las mujeres menores de edad casadas estaba con un hombre de 25 años o menos y sólo 26 por ciento estaba casadas con alguien de 26 años o más.  

A su vez el presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Aguascalientes, Jesús Martín Jáuregui, quien promovió la Acción de Inconstitucionalidad ante la SCJN para que se permita que los jóvenes se casen, dijo que la ley que prohíbe es discriminatoria y no acabará con los enlaces entre jóvenes.

“Las hormonas no entienden de leyes, son tercas, siguen trabajando, siguen haciendo su papel, siguen  su función, seguimos teniendo parejas porque seguimos teniendo este impulso. La ley no va a transformar esto, al contrario, tenemos que tomar en cuenta lo que pasa en la realidad”, aseguró.

Las ponentes también señalaron que el matrimonio abre la puerta para el acceso a derechos fiscales, de herencia, seguridad social y en materia migratoria, aunque no mencionaron cuántos adolescentes que están casados tienen acceso a estos derechos. 

Las organizaciones tampoco dijeron qué casos serían excepcionales para permitir que dos jóvenes menores de edad se casen y argumentaron que estas decisión debe quedar en manos de jueces, aunque cabe decir quien se encarga de realizar los enlaces son personas del Registro Civil que aunque se llaman “jueces” no tienen facultades de investigación o para dirimir controversias.

17/AGM/LGL








QUINTO PODER
FEMINISMO
   Quinto poder
Los espacios sociales como plataformas de discurso
CIMACFoto: Priscila Hernández
Por: Argentina Casanova*
Cimacnoticias | Campeche, Cam.- 30/11/2017

A pesar del enorme avance de la teoría feminista, y el cada vez más fuerte posicionamiento de la agenda de los derechos de las mujeres como una prioridad y resultado de la enorme desigualdad social agudizada por la violencia sexual y feminicida contra las mujeres, hoy día es más aceptada una verdad dicha en boca de un hombre que en la de muchísimas mujeres que argumenten lo mismo, lo hayan escrito o publicado antes.

Tenemos la validez del discurso a partir de quien lo nombra, y no podemos afirmar que sea “casual”, sino intencionalmente construido desde el centro del poder que teje finamente las características de lo que es y lo que no es válido, la aprobación del canon, la validación del discurso y al mismo tiempo la certificación desde el centro hacia la periferia.

Esto aparece en discursos, en noticias y en cómo hemos aprendido a aceptar nociones como ciertas, y otras de las que nos atrevemos a dudar, es decir si una información proviene de una fuente, su confiabilidad se remite a quién la emite en relación a su sexo (hombre o mujer), su lugar (si es el centro del país), pero también a quién es como persona por las construcciones de raza y ocupación.

El discurso del poder patriarcal se construye de argumentos, pero también de formas y acciones que rodean este discurso. La centralidad del poder, la hegemonía masculina de la verdad, la blancura y el currículum de quien enuncia, y en esa discriminación selectiva de la información que sigue y se rige bajo los mismos esquemas dictados desde el patriarcado, entonces una verdad dicha por una persona que habita la periferia no puede ni será tomada en serio.

En México durante muchos años se tuvieron “noticieros” oficiales que informaban, y si no se decía ahí no era noticia y no ocurría; igual sucedió después con periódicos que con ese poder entre las manos se pervirtieron al punto de ocultar o enfatizar informaciones a voluntad. La mercadería de la información.

Ese imperio se vio trastocado con la llegada de las redes sociales y con la participación muy bien organizada y estructurada de la sociedad civil en estados del interior del país en los que la realidad ganaba, no había de otra más que emprender medidas alternas, buscar medios diferentes, redes comunitarias, radios y enfoques, coberturas, acciones y trabajos solidarios para hablar de una verdad que estaba ocurriendo y no aparecía por ningún lado.

Esto por supuesto implicó el derrumbamiento de esos discursos autorizados en bocas masculinas, y lo llevó a otras voces e imágenes en los estados, a otros liderazgos más allá del centro del país.

Sin embargo, aún se necesita tener voz masculina para ser escuchada incluso en temas como el feminismo, el feminicidio, incluso en la igualdad, y por supuesto resulta que empezamos a darle más credibilidad a los hombres que se interesaban amablemente por estos temas, sin mirar que se repetía el ciclo del empoderamiento de “ellos”, la apropiación de la agenda de mujeres que “sin nombre y sin trayectorias” habían posicionado, es decir, activistas mujeres que con el afán de que se visibilizaran las problemáticas de los estados abrieron sus agendas, mostraron sus monitoreos y registros, investigaciones y trabajos de años.

Algunas terminaron por verse desplazadas por estos nuevos hombres feministas y por quienes consideran válidos los discursos de la teoría feminista, sólo si es dicha desde una centralidad, porque como antes y como siempre, habitar en la periferia del conocimiento “es no existir”.

Las movilizaciones, organizaciones y los discursos feministas en los estados, han tenido que crecer y ensancharse, posicionarse por una razón: la realidad las estaba aplastando, y si no empezaban por organizarse, aliarse y construir vínculos de apoyo solidario, si no empezábamos a mirar hacia las fronteras y las coincidencias, serían arrasadas por la violencia, por los discursos hegemónicos, el discurso del poder construido y aceptado sólo desde el centro y con voz/cara de hombre.

No debe sorprendernos que hoy día haya emisarios como voces autorizadas para ir a hablar por los estados dando conferencias sobre temas que las organizaciones de mujeres han planteado, denunciado y exigido que se corrijan desde hace años sin que nadie les haga caso.

Pero cuando es dicho por un hombre, blanco, de traje, con título de alguna universidad particular y por supuesto del centro… entonces todo empieza a revelarse como una nueva verdad.

Todo esto permea los discursos que constantemente se generan desde las instituciones, se valida y se asume en plataformas públicas como las redes sociales en las que no es necesario justificarse sino que se suma a una postura social discursiva en la que lo que predomina es lo que es cierto, y es así que tenemos cada 25 de noviembre con discursos oficiales por supuesto dados por hombres que terminan hablando de que “ellos también viven violencia”.

* Integrante de la Red Nacional de Periodistas y Fundadora del Observatorio de Violencia Social y de Género en Campeche

17/AC/LGL








NACIONAL
INFANCIA
   Día Internacional de la Niña
Llama ONU a erradicar matrimonio infantil
Imagen retomada del portal Humanas
Por: la Redacción
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 11/10/2017

En el contexto del Día Internacional de la Niña, que se conmemora hoy, diversas organizaciones internacionales, hicieron un llamado a las autoridades mexicanas a terminar con el matrimonio infantil y las uniones tempranas en todo el país toda vez que constituyen una violación a sus Derechos Humanos y tienen múltiples consecuencias en la vida de las niñas.

En un comunicado, ONU Mujeres, el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) recordaron que estas prácticas son nocivas porque afectan gravemente su vida, salud, educación e integridad.

Entre éstas destacan la deserción escolar, el embarazo prematuro, la mortalidad materna, la transmisión intergeneracional de la pobreza y, en general, la limitación a las oportunidades de vida de las niñas y adolescentes.

Las organizaciones consideraron que la armonización legislativa en el país referente al matrimonio infantil continúa siendo un desafío ya que el Código Civil Federal establece como edad mínima los 14 años de edad para casarse para las niñas y 16 para los niños; mientras que 5 entidades federativas (Baja California, Guanajuato, Nuevo León, Querétaro y Sonora) aún aceptan excepciones para contraerlo.

Recordaron que han sido varios los llamados al gobierno para erradicarlo, como la recomendación que hizo el Comité de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas en 2015, la cual fue adoptada también por el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer, que pide al Estado parte asegure la efectiva implementación del artículo 45 de la Ley General de los Derechos Niñas, Niños y Adolescentes (LGDNNA), asegurando que la edad mínima para contraer matrimonio por parte de niñas y niños sea establecida en 18 años en las leyes de todos los estados.

También le pidieron implementar programas integrales de sensibilización con familiares, maestros y líderes indígenas, sobre las consecuencias negativas del matrimonio infantil en niñas.

Recordaron también que en 2015 la ONU inició  la campaña “De la A (Aguascalientes) a la Z (Zacatecas), México sin unión temprana y matrimonio de las niñas en la ley y en la práctica”, que pretendía que los tres niveles de gobierno sumaran esfuerzos para poner fin a estas prácticas a través de: empoderar a las niñas, la promoción de cambios culturales, la protección social integral de niñas y adolescentes, garantizar su permanencia en la escuela, al menos hasta el último año de preparatoria, mejorar la información sobre este tema y realizar campañas de difusión en municipios sobre las consecuencias graves de estas uniones.

Finalmente señalaron que los Objetivos de Desarrollo Sostenible para 2030, aprobados recientemente en la ONU, establecen en su meta 5.3 la erradicación de prácticas nocivas como el matrimonio infantil y la unión temprana para niñas y adolescentes.

De acuerdo con ONU Mujeres, en México, hasta 2014, una de cada cinco mujeres se casaba antes de cumplir 18 años, pero las niñas hablantes de lengua indígena presentan proporciones muy elevadas de matrimonio infantil, superiores a 40 por ciento en entidades como Chiapas, Guerrero y Veracruz.

El 19 de diciembre de 2011, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Resolución 66/170, en la que declaraba el 11 de octubre como el Día Internacional de la Niña, con el objetivo de reconocer los derechos de las niñas y los problemas extraordinarios a los que se enfrentan en todo el mundo.

17/LGL








OPINIÓN
VIOLENCIA
   Lydia Cacho Plan b*
Es el turno de los hombres
CIMACFoto: César Martínez López
Por: Lydia Cacho
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 27/09/2017

Yo soy Mara.

Hace catorce años durante un congreso feminista una joven vestida a lo darketa se me acercó para decirme que mi conferencia sobre intervención con mujeres víctimas de violencia le había gustado mucho, que tenía un par de preguntas, pero no se atrevió a hacerlas frente a su colectivo porque lo tenía prohibido. Se hacían llamar Lesboterroristas. Utilizaban una vestimenta específica, un look de cabello, ojos delineados, tatuajes, capuchas y piercings. Platicamos casi una hora sobre nuevas formas de intervención con niñas violadas. Nunca le pregunté por qué tenía miedo de su colectivo; pude comprender que el sentido de pertenencia es tan poderoso para la raza humana que cuestionarlo en ciertos contextos puede romper el diálogo. Su colectivo planteaba castrar a los violadores, erradicar la presencia masculina de toda marcha o movimiento feminista. No querían hablar de igualdad y equidad, sino de justicia pura y llana. Pude observar durante varios días la gran diversidad de grupos feministas allí reunidos, los más pacifistas, los espirituales, los filosóficos y los radicales. Nunca he pertenecido a grupos, voy por la libre con mi ideología feminista, escucho la diversidad de postura, indago en las rabias, los miedos, las desesperaciones y los grandes logros.

Desde que era adolescente me descubrí feminista al caminar en las calles de México y defender mis propios derechos, luego de sentir que andar por allí, inteligente y libre, era una afrenta insoportable que insulta o disminuye la masculinidad de muchos que se creen dioses propietarios del decreto de lo femenino sumiso; los cosificadores.

Tuve la fortuna de estar cerca de cientos de mujeres sabias, maestras que me enseñaron a encontrarle forma a mis ideas, a buscar palabras nuevas para viejos vicios sociales, estrategias contra las taras de la misoginia cultural. De ellas aprendí que hay feminismos integradores, los de la diferencia y los de la igualdad, los radicales y los light, los académicos y los de activismo puro a pie de calle; los feminismos indígenas y los anarquistas. En su diversidad filosófica, el pensamiento feminista tiene una gran coincidencia: repele y pretende erradicar toda forma de violencia contra las mujeres; eliminar el odio hacia los femenino, el acoso y todas las violencias que millones de hombres ejercen contra millones de mujeres y niñas. Entre ellas hay quienes están en la etapa de la ira, del descubrimiento, que avizoran una defensa no violenta de los derechos propios, pero aun no confían en otros.

La diferencia radica en las formas y prácticas de liderazgo: Hay quienes juzgan la violencia que ejercen los varones, pero no la de las mujeres, hay quienes se niegan a ser “mujeristas”, es decir, a defender a las mujeres aunque sean machistas. Hay quienes defienden el hembrismo manipulador y juran que son feministas porque quieren una vida libre de violencia. Hay feminismos diversos, pero todos libertarios.

Las marchas de hace unos días por el caso #Mara, que derramó una gota más de la sangre acumulada de las mujeres asesinadas en México, mostraron esa diversidad. Madres acompañadas de sus familias, hombres caminando con sus parejas, con sus hijas a los hombros, padres llorando por sus hijas perdidas, mujeres indígenas, jóvenes, ancianas, transexuales, caminando contra la violencia mortal que millones aun justifican en la radio, en la televisión, en los diarios, en los hogares y en los libros.

Un pequeño grupo de jóvenes sacó de su contingente a dos o tres hombres, sí una de las chicas llevaba un tolete y amenazaba con él, pero no hizo más que eso y una parte de las redes ardió en solidaridad con mi amigo Jenaro Villamil que, pálido pero ileso, se alejó de las radicales.

La pregunta que millones de mujeres desesperadas, furiosas, rabiosas, indignadas y asustadas se hacen frente a los crecientes feminicidios es: dónde están los hombres no misóginos para juzgar, educar, detener, fustigar a los machistas y evitar que otros hombres nos maten. La pregunta es válida, la violencia no lo es. El argumento de que las madres son las únicas culpables de educar a los machos ha sido desmontado al comprender los mecanismos del control ideológico que el machismo tiene en la familia con sus mecanismos de poder y aceptación o exclusión entre débiles y poderosos.

Estamos rodeadas de hombres que se asustan frente al feminismo y se indignan de palabra frente a la misoginia, pero no hacen nada contra ella; ni en la oficina, ni en las calles, ni en las escuelas, ni en los medios, ni en la cantina con sus amigos que denostan y cosifican a las mujeres. Todos los días nos topamos con un “manexplainer” ese tipo de hombre que nos explica lo que debemos hacer, pensar y decir para ser escuchada por las élites machistas.
Los “maniterrupter” esos que a media frase de una mujer interrumpen para contradecir los argumentos sólidos porque le incomodan; los “intelecmachos” esos intelectuales poderosos, las élites caviar, que descalifican las ideas de las mujeres y creen que todo tiempo lejano fue mejor. Todos los días algún Perelló aparece diciendo que a las mujeres les gusta que las violen, o un presidente o un gobernador se compra esposas floreros en las televisoras; todos los días hay un hombre de poder que les recuerda a estas jóvenes que no tiene la razón, que su miedo no es real, que su furia no tiene sentido. Todos los días alguien que no ha estado en su piel, se niega a escuchar sus argumentos, sus temores, su clamor de libertad, su angustia de vivir con la libertad acotada por el machismo que hace juicios de valor sobre cómo deben vivir, vestir y actuar las mujeres.

Todos los días hay un hombre que nos corrige cuando decimos que ha llegado la hora de que los hombres, así como género de la raza humana, se hagan cargo de educar a los hombres que eligen la violencia contra las mujeres como el ejercicio del despliegue de su masculinidad, como un inalienable derecho natural al territorio físico e intelectual de aquellas que considera inferiores.

Sí, estamos rodeados, rodeadas de violencias, de corrupción e impunidad. A los hombres los asesinan los hombres, a las mujeres las asesinan los hombres. Durante ya un siglo las mujeres feministas hemos tomado la batuta para evidenciar el absurdo cultural de la inequidad entre hombres y mujeres; hemos creado leyes, hemos fomentado una educación igualitaria, una paridad política. Hemos trabajado horas extras desde el lugar de la exclusión para decirles a quienes nos han excluido que ya basta; les hemos invitado, muchas feministas hemos trabajado triple jornada para incluir a los hombres en nuestras batallas culturales; duran poco, son intermitentes, les aburre porque están del otro lado de la moneda.

La noticia no es que de cien mil mujeres que marcharon diez excluyeron a tres hombres de una marcha, la noticia es que durante siglos ellos, los más poderosos ilustres de la virilidad violenta, han excluido a las mujeres de los espacios de libertad, y hoy en pleno Siglo XXI, en las redes sociales las jóvenes planifican cómo salir en grupo para que no las maten, cómo elegir pareja para que no las mate si eligen divorciarse, cómo llegar a un juez que no la culpe de la violación. La violencia misógina ha llegado al límite de la irracionalidad justificada porque los hombres con poder de incidir no han participado de la lucha por la educación masculina que no tenga privilegios a costa de robarle los suyos a las mujeres y niñas. Los hombres han mirado del lado la ira contenida de sus hijos varones educados como machos controladores por el ejemplo de sus padres y abuelos, jefes y amigos, esa ira que se despliega con la muerte de su pareja cuando ella elige tomar decisiones propias; ese cinismo antojadizo de un joven taxista que decide tomar a una chica por la fuerza y arrojarla como despojo humano después de utilizarla como objeto.

Todo se reduce a dos preguntas ¿qué han hecho los hombres, varones, para cambiar la cultura colectiva de masculinidad violenta? Y ¿quién les ha hecho creer que caminar a lado de las sobrevivientes les eximirá de la responsabilidad de no haber participado en la ruptura del paradigma del machismo cultural en sí mismos, en sus hijos y sus hermanos? A ellos los excluyen de la marcha, a ellas de la vida. Quien se enfoca en lo primero apenas conoce el sabor de la exclusión y el miedo.

Efectivamente miles de hombres son excluidos de ciertos grupos de poder por no reproducir los valores del machismo, de la violencia o la corrupción. Pero muy pocos están dispuestos a crear movimientos sociales poderosos, diversos, que cuestionen la violencia masculina y sus efectos sociales. Se han unido sí, para atacar a las feministas, se han unido para erradicar la diversidad, pero apenas un puñado de amigos notables se han dado a la tarea de salir de la comodidad de sus privilegios para convertirse en un ejemplo vivo de hombres no violentos. La sociedad no puede esperar, las calles son suyas, ojalá las tomen para proteger la vida y la libertad que otros pretenden erradicar.

* Plan b es una columna cuyo nombre se inspira en la creencia de que siempre hay otra manera de ver las cosas y otros temas que muy probablemente el discurso tradicional, o el Plan A, no cubrirá.

17/LCR


violencia   igualdad   equidad   feminismo   caso Mara   feministas   marcha   






QUINTO PODER
VIOLENCIA
   QUINTO PODER
La contradicción de la fotografía
imagen retomada del portal laopcion.com.mx
Por: Argentina Casanova*
Cimacnoticias | Campeche, Cam.- 15/09/2017

Para muchas personas la elección fue no ver la fotografía. El anuncio, la advertencia de lo fuerte de la imagen sirvió a otras para evitarla, a algunas nos llegó a “bocajarro” en medio de una conversación virtual y es inevitable hacer la reflexión sobre la contradicción y el metadiscurso de la fotografía de los 3 niños-adolescentes asesinados en Coyuca de Benítez. Un lugar donde los niños son soldados de una guerra no contada.

No hay forma de abordar el tema sin rozar lo absurdo y lo grotesco. Lo es la fotografía, lo es su publicación, lo es mirarla o difundirla, pero también lo es pretender no verla y negar que está ahí. En paralelo a una fotografía de tres personas cuyos cuerpos aparecieron gravemente violentados aún después de la muerte.

La muerte no solo es el festejo de los mexicanos es la pirotecnia de la afrenta. La afrenta al cuerpo, a la dignidad de una comunidad que despierta con el dolor de encontrar en un parque, en una calle transitada, en el duelo de una comunidad que se lamenta de la violencia, en el dolor de las familias de enterar y quizá conocer el destino de su familiar en una fotografía de algún medio digital.

La afrenta a la cotidiana normalización de la violencia que nos regresa a los días previos al “acuerdo” que suscribieron los medios para dejar de contabilizar ejecutados-descuartizados-entambados-encajuelados-embolsados-colgados-degollados.

Sociedad que se amputa el miembro invisible de la conciencia y la sensibilidad a fuerza de necesidad de sobrevivir, dar vuelta a la página y entusiasmarse con la urgencia del festejo patrio. Sociedad que cierra los ojos porque no puede con la realidad y prefiere dar el paso a ciegas antes que aceptar que convive entre el horror y la miseria humana.

No hay forma de evitarlo. Publicarla como un medio o como un periodista que descubre los entresijos del mensaje. Que está consciente del valor simbólico de la imagen. De la fotografía que se queda grabada por el dolor de ver a tres niños, cuerpos cobijados en vínculo invisible de acompañarse en ese último instante.

Cuerpos de jovencitos, adolescentes, niños. Una playera verde de la selección con la palabra México, donde cabe la pregunta que se queda ¿dónde está el futuro de México?

No hay mucho qué decir, ni siquiera deberíamos estar escribiendo de algo así pero no hacerlo es también apostarle a un silencio que pretende normalizar la más horrorosa de las realidades. Nada que se pueda justificar ni olvidar.

La fotografía de los niños, es “la fotografía”, el instante que resume el estado de una zona geográfica, de un momento histórico, de un hecho que trasciende los nombres, que como aquel pequeño niño cuyo cuerpo apareció flotando en las aguas del mediterráneo era reclamado por el mundo.

Son niños pobres, son niños de una sociedad que se olvida y se niega a sí misma, que criminaliza a las juventudes y las juzga de “ninis”, antes que escucharla.

Es el rostro de la niñez, el futuro, lo mismo podrían ser los hijos o los sobrinos propios que los de algún conocido o conocida, son los hijos de alguien, son los hijos de la calle y de nadie, de quienes preferimos voltear la cara y no mirar a los jóvenes que arriesgan su vida en un crucero haciendo malabares con machetes, al chico que inhala thiner y se quema las neuronas porque el hambre se esconde así.

No hay argumentos, hay vergüenza de ser la generación de “personas adultas” que celebramos haber jugado en las calles y tomar agua de la llave, pero que hoy día vemos a las juventudes y no las tomamos de la mano para acompañarlas.

* Integrante de la Red Nacional de Periodistas y Fundadora del Observatorio de Violencia Social y de Género en Campeche

17/AC/LGL








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