Partido Popular

INTERNACIONAL
VIOLENCIA
   Estado incumplió y “no negociamos la vida de las mujeres”
Españolas harán encierros para exigir recursos contra violencia machista
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Por: Gloria López
Cimacnoticias/AmecoPress | Madrid, Esp .- 15/06/2017

Con la reforma de la Ley del Régimen Local, impulsada por el Gobierno del Partido Popular, desaparecieron las competencias y, por lo tanto, los presupuestos municipales para atender a las mujeres. Desapareció la cobertura para hacer programas de atención, puntos de información, pisos de acogida y programas de recuperación para víctimas de la violencia de género.
 
Y la defensa de la Igualdad y la lucha contra la violencia machista siguen sin contar con la suficiente dotación presupuestaria por parte del Estado. Mientras, las mujeres siguen siendo asesinadas por el hecho de ser mujeres, aunque algunas no sean contadas como víctimas de violencia de género porque no cumplen los estrictos requisitos exigidos por la ley.
 
Este es el motivo por el que organizaciones feministas han convocado un encierro en los Ayuntamientos el próximo lunes, 19 de junio.
 
Según algunas organizaciones, la lista de mujeres asesinadas por el hecho de ser mujeres llega hasta 40, aunque muchas no estén incluidas en los datos oficiales. Como el caso de Hilda, que denunció al novio de su sobrina porque la maltrataba y este se convirtió en su asesino. También los hijos y las hijas de las mujeres se convierten en objetivo de los maltratadores.
 
“Porque sin dotación económica el Estado Patriarcal de presunto Derecho nos subsume a las Mujeres en la cloaca de la indiferencia y del desamparo institucional y judicial, mientras sigue vulnerando nuestros Derechos Humanos desde una ilegítima y absoluta impunidad”, afirma rotundo el manifiesto que acompaña la convocatoria.
 
Esto se llama “complicidad institucional con el Patriarcado y con su brazo ejecutor, el machismo que mata”, continúa el texto, en el que se incide en el tratamiento que los medios de comunicación siguen haciendo sobre cada Feminicidio”.
 
Las convocantes aseguran estar “hartas” de contar a las víctimas, de asistir a minutos de silencio y concentraciones, de escuchar discurso de condena, de lamentos, de duelo... Consideran que la violencia machista es una cuestión de Estado, que afecta a la mitad de la población, y que tiene una causa estructural que es la desigualdad entre mujeres y hombres, en cuya erradicación deben comprometerse todos los recursos que sean necesarios, como se exigió en el Pacto de Estado reclamado en 7N en las calles de Madrid.
 
Sin embargo, ahora, en los Presupuestos Generales del Estado de 2017, de próxima aprobación, la partida asignada a financiar la lucha contra la violencia machista asciende a poco más de 31 millones de euros, lo que supone un 0.0 por ciento del total de presupuesto.
 
Eso significa que se sigue sin asignar ni un euro a la prevención en los ámbitos educativo, sanitario y de medios de comunicación, que no se atiende la violencia sexual como prevé el Convenio de Estambul desde 2014. Implica que no se mejore la respuesta policial y judicial y no se cubra el coste de los servicios jurídicos, psicológicos y sociales en las Entidades Locales establecidos en la Ley de Igualdad. “Significa que ese Pacto de Estado nacerá muerto”, sentencia el texto.
 
Por eso, la movilización del lunes tiene como objetivo exigir al Gobierno la consignación de 120 millones de euros (2 mil 416 millones de pesos mexicanos) en la partida destinada a la lucha contra la violencia machista. “No admitimos rebajas, ni más dilaciones. Entendemos que no es negociable el precio de la vida de las mujeres”. Y concluyen: “no vamos a tolerar la incompetencia de los poderes públicos a la hora de actuar con celeridad y eficacia para frenar la violencia machista”.
 
El listado de los Ayuntamientos que harán encierros va sumando día a día. Puede verse en este enlace.
 
17/GL/GG








DESDE LA LUNA DE VALENCIA
DERECHOS HUMANOS
   DESDE LA LUNA DE VALENCIA
La negación de quien tiene los privilegios
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Por: Teresa Mollá Castells*
Cimacnoticias | Ontinyent, Esp.- 22/05/2017

Día tras día asistimos a espectáculos negacionistas del fenómeno de las violencias machistas por parte de gente que está en las instituciones o de gente anónima. Gente que, a la más mínima, saca a pasear argumentos del tipo “la maldad humana”, “había bebido”, “ella ejercía violencia psicológica sobre él”, “son muchas las mujeres que también utilizan violencias sobre los hombres” y así un largo etcétera.
 
Y un claro ejemplo de lo que digo lo podemos encontrar en algunos (deleznables) artículos que cuestionan desde la raíz la terrible realidad que viven tantas mujeres. Podría compartir alguno de esos mezquinos textos, pero no quiero darles ninguna publicidad a quienes niegan, con argumentos falaces, estos horribles hechos.
 
Con estas actitudes y otros argumentos solo se busca una cosa: tratar de justificar a los agresores minimizando los daños y por tanto mantener el actual orden de las cosas, justificando a los maltratadores e incluso a los asesinos y volviendo a culpabilizar a las mujeres de su propia situación.
 
Y entre la gente que justifica cualquier abuso y maltrato están los de las faldas largas y negras y todos sus correligionarios, sean hombres como ellos e incluso mujeres. También entre las gentes de los “fru frús” hay buenos especímenes de esta calaña.
 
Pero esa estrategia seguida por este tipo de gente negacionista y que no se atreve a condenar abiertamente los actos de violencias machistas, es la estrategia de quien tiene los privilegios y no los quiere reconocer.
 
La vieja pretensión de negar nuestras verdades y nuestras voces de mujeres es algo que nació con la leyenda de Eva y la manzana y que se arrastra hasta hoy gracias, como siempre, a los de faldas largas y negras que ven la perversidad y la mentira que siempre van de la mano de las mujeres. Ese eterno cuestionamiento de nuestras verdades es algo que se arrastra socialmente y que sigue interesando, de forma clara, al más rancio patriarcado, Aún hoy, en los albores del siglo XXI, sigue ocurriendo, mal que nos pese. Y sus voceros lo intentan encubrir, pero se sigue notando mucho cuando tienes la "mirada violeta" un poco entrenada. Y lo siguen intentando cada día. Y lo que es peor, lo van consiguiendo en algunos ámbitos, con la ayuda inestimable de los "fru frús"  y de alguna gente de la esfera política del Partido Popular (PP).
 
Negar la evidencia, ponerse la venda en los ojos para no reconocer que las violencias que se ejercen contra las mujeres y las niñas lo son por el simple hecho de ser mujeres, es alimentar al patriarcado asesino.
 
Cada vez que se niega la desigualdad aún existente entre mujeres y hombres, se le está dando carta de naturaleza a una situación similar a la del esclavismo. Y, a pesar de que la comparación pueda parecer escandalosa es, esencialmente la misma: la dominación de un grupo con privilegios sobre otro grupo que no los tiene.
 
Y, aún hay otra coincidencia; los que defendían la esclavitud consideraban que esa situación era "natural", desafiaban a quien lo cuestionara y, incluso negaban la posibilidad de liberar a la gente esclava a la que consideraron "naturalmente" inferior.
 
Ahora, los privilegios están en las mismas manos: las manos de los hombres. Hombres que se creen con el poder de disponer de los cuerpos y de las vidas de las mujeres a las que, seguramente, en algún momento dijeron que amaban y a las que maltratan, agreden y que incluso pueden llegar a asesinar.
 
Pero también hombres que callan y no condenan explícitamente las desigualdades y las violencias machistas mirando hacia otro lado ante cada asesinato o ante cada agresión a una mujer o a una niña. Hombres que niegan que las violencias machistas sean un tipo explícito de violencias y siempre tratan de justificar que no existe o que no es para tanto. O, en el caso de las desigualdades, buscan el argumento de la valía personal justificada en los méritos para justificar demasiados asuntos sin tener en cuenta que la situación de partida nunca es la misma.
 
Hombres, pero también demasiadas mujeres que renuncian a ponerse al lado de otras mujeres que sufren con tal de mantener los pírricos privilegios que el patriarcado les concede a cambio de su silencio cómplice ante los asesinatos de otras congéneres. Mujeres que renuncian expresamente a la solidaridad con otras mujeres e incluso se erigen en puntas de lanza del patriarcado contra otras mujeres para contentar al sistema asesino.
 
Y esos hombres y esas mujeres están en todas partes. También en las instituciones gubernamentales. Es precisamente esa gentuza la que impide el avance en las negociaciones por un Pacto de Estado contra las Violencias Machistas. Y están mayoritariamente en la derecha política, pero ni el centro ni la izquierda están exentos de tener gente de esta catadura moral entre sus filas.
 
Renunciar a los privilegios siempre es complicado. Pero esas renuncias nos reafirman para hacerle frente a un sistema opresor que no nos gusta. Y debería permitirnos practicar la solidaridad con personas que, en muchos casos, ni sabíamos que sufrían situaciones dolorosas como consecuencia de un patriarcado feroz que se camufla continuamente para sobrevivir.
 
Necesitamos muchas complicidades para desmontar ese sistema que oculta y justifica las desigualdades y las violencias machistas como el mayor exponente de esas desigualdades.
 
Y lo que tengo muy claro es que, mientras a esas complicidades no se suman las voces masculinas para parar al patriarcado, no avanzaremos por el camino correcto para destruirlo. Y es que, aunque no se quiera admitir, el patriarcado también ejerce su poder opresor con los hombres.
 
Pese a los privilegios que me otorga mi condición de mujer europea, blanca, relativamente libre, con empleo y, por tanto, con una cierta independencia económica, he renunciado a algunos de ellos a lo largo de mi vida en aras a la coherencia. Y cuando se trata de los derechos humanos de las mujeres y las niñas, mi compromiso es claro.
 
Porque, como expongo en el blog, las militancias no se predican, se practican. Al menos eso es lo que creo, pienso y por lo que me guio en caso de duda.
 
tmolla@telefonica.net
 
* Corresponsal, España. Comunicadora de Ontinyent.
 
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DERECHOS HUMANOS
   DESDE LA LUNA DE VALENCIA
Atención
CIMACFoto: César Martínez López
Por: Teresa Mollá Castells*
Cimacnoticias | Ontinyent, Esp.- 24/04/2017

El pasado mes de febrero se constituyó por fin en el Congreso la Subcomisión para un Pacto de Estado en materia de Violencia de Género.
 
Y digo por fin porque han sido necesarios demasiados asesinatos de mujeres y niñas a manos de hombres que dijeron amarlas para que se tomara en consideración este tema por parte de todos los grupos políticos con representación parlamentaria.
 
El primer síntoma de que algo no está yendo bien en la credibilidad del discurso político de algunos grupos presentes en dicha subcomisión ha sido que la propuesta para los Presupuestos que presentó el Partido Popular no contempla ninguna partida presupuestaria para cubrir la lucha contra esta lacra de forma integral tal y como prometió este partido. Algo comienza a no encajar.
 
Pero hay más. Si hacemos un ejercicio de memoria, recordaremos que fue este mismo partido, el PP quien llevó al Tribunal Constitucional la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de género. Lo cual hacía patente su disconformidad con algunos preceptos contenidos en dicha ley que, hemos de recordar, fue pionera en su momento, aunque quedaran algunas lagunas en su aprobación. Afortunadamente el Tribunal Constitucional dejó clara su validez y constitucionalidad.
 
Ahora y con la negociación del Pacto de Estado en esta materia, mucho me temo que se van a volver a aparecer viejas discusiones que tanto la ley orgánica como la sentencia del Constitucional dejaron claras.
 
Y una de esas discusiones posiblemente sea la de su denominación. Y lo digo porque ya se ha comenzado a marear la perdiz con este tema. Y se está haciendo porque algunos agentes interesados ya vuelven a hablar de violencia doméstica. Y no lo es.
 
Y, por ello, hoy voy a hacer un poco de pedagogía como recordatorio para dejar claros algunos conceptos. Cuando hablamos de violencia de género hablamos de lo que la propia Ley Orgánica 1/2004 en su Exposición de motivos define como:
 
"el símbolo más brutal de la desigualdad existente en nuestra sociedad. Se trata de una violencia que se dirige sobre las mujeres por el hecho mismo de serlo, por ser consideradas, por sus agresores, carentes de los derechos mínimos de libertad, respeto y capacidad de decisión."
 
Por tanto, es una violencia que se ejerce sobre las mujeres por el hecho mismo de serlo y como símbolo más brutal de la desigualdad existente en nuestra sociedad. Y quiero hacer hincapié en este tema para evitar que se confunda con otros tipos de violencias existentes pero que NO SON DE GÉNERO O MACHISTA.
 
Desde el feminismo se ha insistido e insiste todavía en la necesidad de dar a conocer el origen de la violencia machista o de género. Y ese origen, como vemos es la desigualdad entre mujeres y hombres.
 
Ante la eterna pregunta de por qué no se contempla la violencia ejercida por mujeres hacia los hombres como violencia de género, la respuesta ha de ser (desde mi punto de vista, por supuesto) muy clara: porque el origen no es la desigualdad social.
 
Las violencias nunca son buenas. En eso estamos de acuerdo. Pero las violencias machistas de todo tipo (física, psicológica, económica, sexual, estructural, verbal, etc.) son consecuencias del sistema patriarcal vigente y que se reproduce cotidianamente en miles de pequeños gestos que implican desigualdades entre mujeres y hombres.
 
Cuando se me pregunta qué ocurre entonces cuando una mujer agrede a su pareja sea cual sea su sexo o género (habitualmente la pregunta la realizan hombres), mi respuesta es siempre la misma: Eso es violencia de pareja o familiar dependiendo del parentesco. Pero no es de género. Entonces normalmente aparece la polémica.
 
Y aparece dicha polémica porque en el espacio simbólico masculino no existe el mismo concepto de desigualdad y, por tanto, de violencia.
 
Si bien es cierto que nadie reconoce como lógica la violencia (sobre todo la física), en demasiadas ocasiones y sobre todo a ELLOS les cuesta mucho de entender que hay muchos tipos de violencias machistas. Y como ejemplo les pongo el piropo como una forma de agresión. Porque lo es: es una agresión verbal a una mujer que libremente transita por un espacio público y con el piropo se la reduce a una condición de objeto sexual, despojándola de su condición integral de persona.
 
No suele gustar el ejemplo y siguen las preguntas y ejemplos rebuscados de situaciones. Porque en definitiva necesitan reivindicar "su" concepto de IGUALDAD que es sinónimo de SUPERIORIDAD HEREDADA y repleta de privilegios que no reconocen como tales, puesto que los han vivido desde siempre como algo NATURAL.
 
Me he permitido hacer hoy este recordatorio pedagógico, porque mucho me temo que en la negociación del deseado Pacto de Estado contra la violencia de género, algunos elementos masculinos e incluso femeninos, van a intentar una ofensiva mediática con el objetivo de confundir a la opinión pública para así intentar legitimar unas posiciones que el propio Tribunal Constitucional les negó.
 
Además, creo que tienen otro objetivo y es la ridiculización de las posiciones feministas a través del discurso de la falsa igualdad del que ya están hablando. Y para ello utilizan la figura de la acción positiva para la equidad real y la pretenden convertir en arma arrojadiza contra las propias mujeres en aras del mantenimiento de esa naturalidad que para el patriarcado significa la desigualdad y la subordinación de estas.
 
Observo con preocupación cómo aparecen nuevos focos patriarcales que, en aras de una pretendida igualdad, buscan el ejercicio de privilegios. Y siempre esos privilegios se ejercen en contra de las mujeres o sobre las propias mujeres y niñas.
 
Y este no es un discurso victimista en absoluto. Nace de la reflexión de lo que estoy observando los últimos meses tanto en redes sociales como en mi propia cotidianeidad. Y me preocupa mucho.
 
Hemos luchado mucho para que ahora se pierda lo conquistado. En el Congreso y en la subcomisión para el Pacto de Estado contra la violencia de género nos estamos jugando mucho. Y el patriarcado lo sabe y jugará sus bazas.
 
Desde estas líneas quiero animar a nuestras compañeras feministas presentes en esa subcomisión parlamentaria y a todas las voces expertas feministas que tengan que comparecer,  a ser las voces de todas las personas que el 7 de noviembre de 2015 tomamos las calles y plazas de Madrid exigiendo ese Pacto de Estado.
Nuestra energía feminista ha de empapar sus discursos para que el patriarcado no imponga los suyos.
 
Por un verdadero Pacto de Estado contra la Violencia de Género que acabe con los asesinatos de mujeres y niñas y con todas las formas de violencias machistas.
 
Por un Pacto de Estado que busque la eliminación de las desigualdades, origen de las violencias machistas. Y por tanto, ¡por un Pacto de Estado Feminista!
 
* Corresponsal, España. Comunicadora de Ontinyent.
tmolla@telefonica.net
 
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INTERNACIONAL
VIOLENCIA
   Es “golpe de efecto”, dicen
Españolas, escépticas ante un Pacto de Estado contra la violencia feminicida
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Por: la Redacción
Cimacnoticias/AmecoPress | Madrid, Esp .- 01/03/2017

Numerosas voces se han alzado estos días para alertar sobre las mujeres asesinadas en lo que llevamos de año y, en especial, en el final de la pasada semana. Un grupo de mujeres hacen huelga de hambre en la Puerta del Sol de Madrid y son apoyadas por diversas asociaciones, medios y decenas de personas que acuden un día sí y otro también a mostrar su indignación por lo que está sucediendo.

Mientras, el Partido Popular (PP) no se digna a aparecer –tampoco Ciudadanos- en el acto celebrado en el Congreso por la Plataforma 7N, justamente centrado en el trabajo desarrollado por la subcomisión que apunta a lograr un pacto de Estado contra la violencia machista. 

La ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Dolores Montserrat, afirmó el pasado jueves en el Congreso de los Diputados, en la sesión de control al Gobierno,  que el machismo no se acaba con más dinero –no pasa nada con los recortes-. Eso sí, como golpe de efecto ante la “alarma” desatada por la “acumulación” de asesinatos de mujeres a manos de sus parejas o exparejas, el jueves se convocó una reunión de urgencia entre representantes de Sanidad, Justicia, Interior y Educación, en la que se acordó, entre otras cosas, la creación de un órgano interministerial en el que estarán representados los Ministerios, la Federación Español de Municipios y Provincias (FEMP), las Comunidades Autónomas (CCAA) (por turnos de dos) y portavoces de todos los grupos parlamentarios.

¿Cómo se piensa acometer la ampliación del concepto de violencia de género, si ni siquiera se es firme con el compromiso con la violencia que se ejerce sobre las mujeres en el ámbito de las relaciones de pareja? El Convenio de Estambul, ratificado por España, obliga a reconocer otras formas de manifestación de la violencia machista. Ese es uno de los asuntos fundamentales que serán debatidos en la subcomisión de violencia de género del Congreso, sobre lo cual la Plataforma 7N, que expondrá sus argumentos como representante de múltiples voces expertas y del movimiento de mujeres que lo conforma, tiene mucho que decir y aportar.

“GOLPES DE EFECTO”

Pero el Gobierno y el PP han preferido no escuchar a las mujeres y tratar de dar “golpes de efecto” ante lo evidente: las seis mujeres asesinadas por violencia machista en un lapso de cuatro días, entre el 19 y el 22 de febrero pasado.

Muchas de las presentes en las jornadas organizadas en el Congreso de los Diputados por la Plataforma 7N, que reunió a unas 200 participantes venidas desde toda la geografía española para hablar de violencia machista, manifestaron públicamente su "decepción" e "indignación" por el hecho de que ni el Partido Popular ni Ciudadanos estuvieran presentes en el evento.

"Muchas hemos recorrido cientos de kilómetros para estar hoy aquí y poder debatir con nuestros representantes políticos la grave situación de la violencia machista que se ha cobrado la vida de 20 mujeres en lo que va de año", manifestó una de las participantes que venía del País Vasco. Tampoco estuvieron presentes Partido Nacional Vasco (PNV), aunque se excusó, ni Esquerra Republicana.

Sí lo hicieron Marta Sorlí, portavoz de igualdad de Compromis, aunque salió al acabar su exposición y no pudo quedarse al debate; Ángela Rodríguez, secretaria de Coordinación e Igualdad de Podemos, y Ángela Álvarez, portavoz de Igualdad del PSOE.

De algún modo, según expresaron Ángeles Álvarez y Ángela Rodríguez, quienes forman parte de la subcomisión del Congreso, las medidas anunciadas tras la reunión el pasado jueves de la ministra de Sanidad, Asuntos Sociales e Igualdad, con el de Interior y el de Justicia son un “ataque directo” al trabajo que se está desarrollando.

"Estamos encantados de que el gobierno cree todos los organismos que cree oportunos para combatir la violencia contra las mujeres, pero ha anunciado la creación de un organismo en el que están los portavoces de los grupos políticos y la Federación de Municipios sin que se hayan molestado en levantar el teléfono para hablar con ellos, por lo que tienes la sensación de que funcionan en clave de ocurrencia", afirma Álvarez.

No podemos resignarnos a soportar el goteo trágico de feminicidios como una cuestión inexorable. No podemos basar nuestra implicación en repetir “denuncia, llama al 016” cual consigna. No podemos delegar la responsabilidad de la lucha contra el patriarcado y su manifestación más violenta en las y los representantes políticos, aunque sea preciso recordar que Sí, el dinero contribuye a luchar contra el machismo, cuando se invierten recursos en prevenir, en sensibilizar, en educar, en salud, en formación de las personas profesionales que intervienen en los procesos de detección, denuncia, ayuda y protección a las mujeres que sufren violencia. Y no, por ejemplo, en fortalecer las estructuras militares y financieras.

Pero más allá de leyes y herramientas, o más bien a la vez, el reto ha sido recientemente definido por una de las representantes de la Plataforma Feminicidio.net: “El reto es que la soledad de la mujer que sufre el aislamiento y la violencia machista, se convierta en un problema compartido y que la solución sea comunitaria. Tuya y mía, una cuestión personal con anclaje social”.

17/RED/GG  








DESDE LA LUNA DE VALENCIA
DERECHOS HUMANOS
   DESDE LA LUNA DE VALENCIA
El patriarcado campa a sus anchas
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Por: Teresa Mollá Castells*
Cimacnoticias | Ontinyent, Esp.- 28/02/2017

Gloria, Martina, Patricia, Marian, Susana, Sara, Sonia y Celia son las ocho mujeres de la asociación Ve-La Luz que llevan en huelga de hambre desde el pasado nueve de febrero en la Puerta del Sol de Madrid. Y allí afirman que van a seguir hasta que los grupos parlamentarios del Congreso se comprometan a incluir sus veinticinco propuestas en un pacto de Estado contra la violencia de género (http://www.asociacionvelaluz.es/).
 
El pasado jueves se celebró en el Congreso de Diputados y Diputadas una jornada para analizar, tratar y revisar  los compromisos políticos contra la violencia hacia las mujeres. A dicha jornada no asistió nadie en representación del Partido Popular (PP), de Ciudadanos ni del Partido Nacionalista Vasco (PNV). No es de extrañar, sabiendo lo poco o nada que este tema les importa a dichos grupos políticos.
 
Porque seguramente deben de andar más preocupados (y ocupados) por cómo "reordenar" sus pactos políticos para salvar a gente corrupta --incluso cargándose la credibilidad de la Fiscalía anticorrupción- que por los asesinatos de mujeres y criaturas a manos de malnacidos machistas que creyeron que ellas les pertenecían. Ellos y ellas, los de estos grupos políticos, sencillamente son así de impresentables.
 
El ansiado y demandado Pacto de Estado contra las Violencias Machistas les parece una buena idea solo para las campañas electorales. Y a algunos ni incluso eso. Y, mientras, nos siguen asesinando. Pero, al parecer, les importa poco porque no actúan.
 
Las mujeres en huelga de hambre de la Puerta del Sol son un ejemplo de dignidad para una sociedad cansada del desprecio que los dirigentes de estos partidos muestran hacia los problemas de las mujeres. Pero en especial a los derivados de la falta de la aplicación de la actual ley integral contra la violencia de género, que como sabemos, no incluye como víctimas a las criaturas asesinadas por sus padres maltratadores.
 
Los dirigentes de estos partidos se encargan de otros "temas mayores", como reforzar modelos de mujeres como la ex-ministra de Rajoy Ana Mato o Cristina de Borbón que nunca se enteraban de nada y tenían plena confianza en sus maridos o ex-maridos. Un modelo de mujer que, convenientemente reforzado, les resultará mucho más útil que las otras, las que exigimos medidas urgentes para parar este feminicidio que se está produciendo cada vez que asesinan a una mujer por ser mujer.
 
"Cada vez que nos tocan a una, nos tocan a todas", "Disculpen, pero nos están asesinando" son algunas de las consignas que llevamos gritando hace años. Pero ellos siguen sordos a nuestros gritos y mudos ante las reivindicaciones a nuestro derecho a una vida libre de violencias de género. Y, como ya he dicho en alguna ocasión, nuestras vidas les importan un bledo. Menos cuando toca ir a votar, claro.
 
Desde mi punto de vista, la corrupción política va mucho más allá de los casos que conocemos (y de los que no conocemos) y que se están juzgando. La corrupción política también se da cuando, teniendo, los medios no se aplican. Cuando teniendo las leyes, no se aplican. Cuando teniendo de la mano recursos, estos son recortados sin contemplaciones. Y las consecuencias de ello son los asesinatos de mujeres y criaturas. Eso también es corrupción política, puesto que las consecuencias son fatales cuando se han tenido medios y no se ha actuado de forma correcta.
 
La lección de dignidad que las mujeres de Ve-la Luz nos están dando a toda la sociedad es, al menos para mí, impagable.
 
NADA LES IMPORTA
 
Esa dignidad está desaparecida en las filas de los grupos parlamentarios ausentes en la jornada del jueves. Demostraron lo que les importan nuestras vidas de mujeres. Nada.
 
Se reunirán de forma urgente los ministerios implicados, crearán órganos permanentes de vigilancia y de no sé que más historias, pero lo de restablecer fondos para prevención, sensibilización y actuación en los temas de violencias machistas, de eso, nada. De reunirse con el movimiento feminista para analizar causas y actualizar la actual ley, como ya hemos visto, nada. O, sencillamente lo de aplicar en su totalidad la actual ley integral, tampoco nada. Lo de formar a todos los agentes (policiales, jurídicos, etc.) también nada. Lo de actualizar los criterios para el recuento de víctimas mortales de este tipo de terrorismo, nada.
 
Y este tipo de actuaciones que se pueden realizar y no se realizan por falta de voluntad política deberían formar parte del catálogo de corrupción. Porque su consecuencia ha sido letal para muchas mujeres a lo largo de este año. Más de veinte mujeres y, al menos una bebé, han sido asesinadas en lo que llevamos de año. Y todavía no ha acabado el mes de febrero. ¿Para cuándo van a decidir estos señores (y algunas señoras) representantes de la ciudadanía y que ostentan el Gobierno tomarse en serio la vida de las mujeres y las niñas?
 
¿Para cuándo van a dejar de "divertirse", nombrando y cesando fiscales anticorrupción según sus intereses a proteger, para vergüenza de la ciudadanía, y van a colocar en su agenda política más urgente la negociación de un Pacto de Estado contra las violencias machistas?
 
TERRORISMO MACHISTA, PEOR QUE YIHADISTA
 
¿Para cuándo van a entender esta gentuza que las mujeres asesinadas por el terrorismo machista ya son muchas más que las víctimas asesinadas por el terrorismo político o yihadista?
 
¿Para cuándo van a perder el miedo y llamar a las cosas por su nombre y van a tratar estas violencias machistas como lo que realmente son y llamarlo TERRORISMO MACHISTA?
 
Mucho me temo que son demasiadas preguntas para ellos (y ellas) y que nos vamos a quedar sin respuestas.
 
Pero, lo que es más grave, nos vamos a quedar sin algunas mujeres más porque las van a asesinar. Y las van a asesinar mientras esta gentuza a las órdenes directas del patriarcado más feroz y asesino, juegan a intercambiar fiscales anticorrupción para poner a quienes mejor les bailen las aguas y les permitan, con todo tipo de argucias, mantener en su cargo a gente no honesta o a gente que por ser de su élite no entra en prisión pese a estar condenado a más de cinco años.
 
El patriarcado sigue campando a sus anchas, pese a la huelga de hambre de Gloria, Martina, Patricia, Marian, Susana, Sara, Sonia y Celia. Y este patriarcado asesino que ellas denuncian con su negativa a ingerir alimentos seguirá sintiéndose seguro y protegido, mientras unos forajidos permiten que a las mujeres se nos asesine por ser mujeres. Y lo peor de todo es que podrían pararlo, pero por lo visto, no les interesa hacerlo.
 
Afortunadamente, hay otros grupos políticos que, al menos dialogan con los movimientos de mujeres para buscar soluciones a este feminicidio atroz. Pero lo que es más importante, al menos para mí, es que somos muchas las que estamos de forma presente o ausente, respaldando la lucha de Gloria, Martina, Patricia, Marian, Susana, Sara, Sonia y Celia.
 
Ellas son un ejemplo de dignidad. Los que sirven al patriarcado desde los despachos del Gobierno o sus aledaños, un ejemplo de miseria.
 
tmolla@telefonica.net
 
* Corresponsal, España. Comunicadora de Ontinyent.
 
17/TMC/GG








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