derechos laborales

ESTADOS
LABORAL
   Piden construcción de maquiladora para autoemplearse
Presentarán punto de acuerdo en el Senado, por mujeres choles
Imagen de Alicia Jiménez Hernández
Por: Montserrat Antúnez Estrada
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 15/09/2017

La próxima semana senadores de Tabasco presentarán un punto de acuerdo al Senado de la República para solicitar al secretario de Economía, Ildefonso Guajardo Villarreal, que informe a las mujeres de la cooperativa “Exótica Textiles”, conformada por indígenas choles y chontales tabasqueñas, si el Instituto Nacional del Emprendedor (Inadem) financiará o no su proyecto.

Por petición de las mujeres del municipio de Macuspana, en mayo el gobierno estatal ingresó a un concurso del Inadem el proyecto de la construcción de la maquila con el que buscan, desde 2011, autoemplearse y dar trabajo a las mujeres de sus comunidades. De ser beneficiadas, el instituto financiará una parte de la construcción. La fecha límite para informales si fueron las ganadoras sería este mes, sin embargo, las mujeres siguen sin tener respuesta.

A través del punto de acuerdo los senadores por Tabasco de los partidos de la Revolución Democrática (PRD) Fernando Mayans Canabal; y por la bancada del Partido del Trabajo (PT)-Movimiento Regeneración Nacional (Morena), Carlos Manuel Merino Campos, se comprometieron a externar la petición de respuesta de las trabajadoras ante el senado y a sumar la firma de todos los senadores del PRD, de Morena y la del senador príista, Humberto Mayans Canabal; así como invitar a otros legisladores de las distintas fracciones parlamentarias, informaron las mujeres choles y chontales.

En caso de que el proyecto sea rechazado, los senadores se comprometieron a “buscar personalmente” a Enrique Peña Nieto, para solicitarle su respaldo y asegurar que el alcalde de Macuspana y el gobernador de Tabasco, financien la construcción de la maquiladora, mencionaron las trabajadoras a través de un comunicado y señalaron que las promesas de los senadores se hicieron tras reunirse con ellos esta semana en el Senado de la República.

El municipio donde habitan las costureras se caracteriza por los altos índices de pobreza -68 por ciento de su población vive en condiciones de pobreza de acuerdo a la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol)-, por ello, desde hace seis años han buscado el apoyo de funcionarios e instancias públicas para que el proyecto se concrete y tanto ellas como las personas de su comunidad tengan un medio para subsistir, sin embargo, la dilación de las autoridades las ha llevado a encabezar varias huelgas de hambre y exigencias públicas.

Las mujeres buscan la financiación de varias dependencias, incluido el Inadem, porque aunque este año el gobierno de Tabasco les donó un terreno que albergará la maquila, necesitan recursos para conseguir materiales de construcción, maquinaria y la materia prima necesaria para la elaboración de sus productos.

Desde agosto pasado las costureras de “Exótica Textiles” solicitaron a los senadores por Tabasco que las representaran y durante este mes han visitado las sedes de los partidos nacionales para solicitar que sus dirigentes se pronuncien a favor de la construcción.

Lo anterior porque tanto ellas como la Comisión Estatal de Derechos  Humanos – en las recomendaciones 146,147,148 y 149 de 2014- aseguran que al prolongar la construcción de la maquila el gobierno tabasqueño está violando los derechos al desarrollo y al trabajo de las mujeres indígenas.

17/MMAE/LGL








ESTADOS
LABORAL
   Denuncian omisión en defensa a sus derechos laborales
   
Defensoras indígenas de Tabasco inician huelga de hambre en la CNDH
CIMACFoto: César Martínez López
Por: Montserrat Antúnez Estrada
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 24/07/2017

Mujeres indígenas de Macuspana, Tabasco, que desde 2011 buscan la creación de una maquila, iniciaron hoy una huelga de hambre en la sede capitalina de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) para exigirle al titular, Raúl González Pérez, que se pronuncie, inste al gobierno de Macuspana a otorgar los recursos necesarios para concretar el proyecto y emita recomendaciones que reconozcan la violencia institucional de la que son víctimas.
 
Las protestantes son choles y chontales de la cooperativa Exótica Textiles, un grupo de más de 50 mujeres que busca la construcción de la primera planta maquiladora textil del municipio, de la que ellas sean dueñas y donde puedan autoemplearse y generar trabajos para la comunidad. Sin embargo, durante su lucha han sido violentadas por las autoridades tabasqueñas a través de golpes, encarcelamientos y la postergación de su proyecto.
 
La representante de la cooperativa, Alicia Jiménez Hernández, dijo en entrevista con Cimacnoticias que con la huelga, instalada en las inmediaciones de la CNDH ubicadas en la colonia Tlacopac, las trabajadoras esperan “verdaderas acciones” de este organismo defensor de los Derechos Humanos.
 
Las tabasqueñas urgen una respuesta de la CNDH porque en la última reunión que tuvieron con el alcalde de Macuspana, el priísta José Eduardo Rovirosa Ramírez, el pasado 12 de julio, a la que también asistió el director general de la Quinta Visitaduría, Jesús Salvador Quintana Roldán, Rovirosa Ramírez se negó a aportar dinero para el proyecto.
 
En esa reunión el secretario de Desarrollo Económico y Turismo de Tabasco, David Gustavo Rodríguez Rosario, a quien el gobernador Arturo Núñez Jiménez dejó a cargo del proyecto, informó que proporcionará a las trabajadoras 4 millones 400 mil pesos para la construcción de la maquiladora solo si el gobierno de Macuspana aporta la misma cantidad.
 
El argumento con el que el alcalde Rovirosa Ramírez negó el ingreso, informó Alicia Jiménez, fue que el municipio tiene “muchas deudas laborales” que saldar. Alicia Jiménez calificó de “incongruente” la decisión porque tan solo hace unos meses el alcalde Rovirosa Ramírez otorgó 11 millones pesos para la construcción de cuatro naves especiales para vacas, toros y gallos de pelea que solo son usadas durante una semana al año para una feria ganadera del municipio.
 
Agregó que aún cuando en una reunión efectuada el 2 de febrero entre ellas, el alcalde de Macuspana, el senador Fidel Demédicis Hidalgo y el titular de la CNDH este último les prometió que “nunca más estarían solas”, el organismo defensor de los Derechos Humanos, aseguró la defensora, “ha guardado silencio, protege a las mismas autoridades, por eso los funcionarios han hecho con nosotras lo que han querido”.
 
Desde noviembre de 2014 la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Tabasco emitió las recomendaciones 145, 146, 147, 148 y 149/2014 dirigidas al gobierno de Macuspana para que éste invirtiera los recursos económicos necesarios en la construcción de la maquila y garantizara el respeto de los Derechos Humanos de las defensoras.
 
Como las recomendaciones fueron incumplidas las mujeres ingresaron, el 5 de febrero, un recurso de impugnación a la CNDH para solicitarle al que se pronunciara a su favor y emitiera recomendaciones dirigidas a las autoridades locales y del estado de Tabasco. Desde entonces no han obtenido respuesta.
 
Alicia Jiménez, quien en 2015 fue encarcelada cuatro meses con delitos fabricados tras una protesta que realizó en el Congreso tabasqueño para exigir la aceleración de su proyecto, aseguró: “Nosotras solicitamos la maquila para generar empleos que no hay en Macuspana, queremos que las familias sean beneficiadas y acabar con el olvido en el que estamos las compañeras choles y chontales del municipio”.
 
Actualmente las defensoras son dueñas de un predio ubicado en Macuspana donado por el gobierno estatal, pero necesitan los recursos para iniciar la construcción de la maquila.
 
Aunque el 17 de mayo el gobierno tabasqueño ingresó el proyecto al Instituto Nacional del Emprendedor (INADEM) y la respuesta se les entregará en septiembre no hay garantía de que este se concrete ya que el INADEM debe decidir entre otros 700 proyectos ingresados por personas de todo el país.
 
17/MMAE








ESTADOS
VIOLENCIA
   Ciudad de México, Querétaro y Estado de México, donde más ocurre
Violencia sexual y emocional, la más común en el ámbito laboral
CIMACFoto: César Martínez López
Por: Montserrat Antúnez Estrada
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 06/09/2017

La Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares, 2016 (Endireh) reveló que los principales tipos de violencia que enfrentan las mexicanas en el ámbito laboral son la sexual y emocional que se traducen en ofensas, tocamientos sin su consentimiento y humillaciones.

 

De acuerdo con la Encuesta 71 por ciento indicó que ha trabajado a lo largo de su vida, de dicho porcentaje, 5 millones 463 mil 521 (16.5 por ciento) afirmó haber sido violentada al menos una vez en el ámbito laboral. La violencia sexual en el ámbito laboral representó 67.96 por ciento (3 millones 713 mil 235). Las agresiones se tradujeron en intimidaciones con piropos o comentarios sobre sus cuerpos, insinuaciones sexuales, acoso  y abuso sexual.

 

Muestra de ello fue que al menos a un millón 368 mil 983 de ellas, es decir 25 por ciento del total que dijo haber sido violentada, se le propuso tener relaciones sexuales a cambio de beneficios en el trabajo y en 12 por ciento de los casos sufrieron represalias por negarse, tales como despidos o impedimentos para ascender de puesto.

 

Mientras, 2 por ciento de las mujeres externó haber sido víctima de violación sexual, y al menos un millón 256 mil 438 de trabajadoras expusieron haber sido tocadas sin su consentimiento (17.7  por ciento).

 

La violencia emocional es la segunda más frecuente ejercida contra ellas, 64 por ciento de las que indicaron ser víctimas de un incidente violento de este tipo, por ejemplo,  57.5 por ciento de ellas afirmaron haber sido degradadas y 30 por ciento humilladas por ser mujeres.

 

Los estereotipos siguen presentes en el ámbito laboral, a13 por ciento de las trabajadoras les comentaron que sus logros laborales se debieron a que tuvo relaciones sexuales con algún superior.

 

ENTIDADES MÁS VIOLENTAS

 

La Ciudad de México, Querétaro y el Estado de México son las entidades con mayor porcentaje de violencia laboral hacia las mujeres. En las dos primeras, 21.6 por ciento de quienes han trabajado a lo largo de su vida expusieron sufrir algún tipo de violencia, mientras que en el Estado de México el porcentaje fue de 19.6 por ciento.

 

En la Ciudad de México 71.17 por ciento de trabajadoras fueron víctimas de violencia emocional y 65.58 de agresiones físicas o sexuales. En cambio, en Querétaro 94 mil 423 mujeres (72 por ciento) reportó haber sido violentada física o sexualmente y 85 mil 272 (65 por ciento) de forma emocional.

 

Mientras que en el Estado de México 730 mil 423 trabajadoras han experimentado a lo largo de su vida laboral violencia física o sexual (73.66 por ciento) y 66.63 por ciento violencia emocional.

 

AGRESORES Y LUGAR

 

De acuerdo a la Endireh a nivel nacional los principales ejecutores de violencia emocional, física o sexual hacia las trabajadoras son sus compañeros de trabajo (en 35.6 por ciento de los casos), seguidos de las personas con jefaturas (20 por ciento) y en tercer lugar están los gerentes o directivos ejecutivos a quienes se les atribuye 8.2 por ciento de las agresiones.

 

Las trabajadoras expusieron que en los últimos dos meses las violencias en su contra ocurrieron principalmente en las instalaciones de trabajo (79 por ciento) y en un porcentaje de 11.5 fueron en las calles, parques o lugares públicos cercanos al trabajo.

 

SIN DENUNCIAS

 

El Inegi reveló que 36.5 por ciento de las trabajadoras mexicanas  que son violentadas en su trabajo no cuentan lo ocurrido a nadie; a esto se suma que 91.2 por ciento de las 3 millones 579 mil 054 mujeres que han sido agredidas no presentaron denuncias al respecto frente a alguna autoridad ni pidieron ayuda a alguna institución.

 

Sólo 208 mil 328 de ellas presentaron denuncias ante alguna autoridad es decir, 5.3 por ciento de ellas. Las cifras demuestran que la violencia parece estar normalizada en un porcentaje alto de las trabajadoras  ya que 41.1 por ciento de las que fueron violentadas afirmaron no realizar denuncias porque prefirieron no darle importancia.

 

La segunda causa para no denunciar es la falta de información sobre las instancias a las que pueden acercarse y el proceso que debe seguirse: 717 mil 475 trabajadoras (20 por ciento) no denunció por esta causa.

 

PERFIL DE LAS TRABAJADORAS

 

El Inegi expuso que en el último año las mujeres encuestadas ejercieron principalmente en “actividades elementales y de apoyo” (27.7 por ciento) y como profesionistas y técnicas (19.6 por ciento de ellas). Estos puestos, que concentran a la mayor cantidad de mujeres, son los que registran los porcentajes más altos de discriminación laboral.

 

La Endireh también reveló que los cargos en donde menos se encuentran siguen siendo los de funcionarias, directoras y jefas, solo 4.2 por ciento de ellas ocupó estos puestos.

 

La falta de mujeres en los cargos más altos se explica en un contexto donde las principales discriminaciones a las que se enfrentan son contar con menos oportunidades que un hombre para ascender (10.4 por ciento de ellas) y  laboran con un sueldo menor al de sus compañeros hombres por hacer el mismo trabajo (en 8.9 por ciento de los casos).

 

Resalta que la violencia laboral alcanza a todos los grupos de edad, principalmente a las mujeres de 25 a 34 años, donde se concentraron 32 por ciento de las agresiones laborales; siguieron las trabajadoras de 34 a 44 años con 29 por ciento y las mujeres de 15 a 24 años de edad se registraron 28.7 por ciento de los casos. 

 

17/MMAE








ESTADOS
   Siete años de obstáculos y represión gubernamental en Macuspana
   
Lucharemos hasta tener maquila: Lucía y Elizabeth, defensoras de DH
CIMACFoto: Montserrat Antúnez Estrada
Por: Montserrat Antúnez Estrada
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 23/06/2017

Lucía Hernández Canul y Elizabeth Arias Nicolás, defensoras indígenas de los Derechos Humanos en Macuspana, Tabasco, advierten que lucharán hasta el último día y seguirán enfrentando la obstinación de las autoridades, como lo han hecho por siete años, hasta que consigan construir una maquila que beneficie a su comunidad con una vida y trabajo dignos.  
 
Lucía Hernández, quien vive en la Ranchería el Triunfo, a casi una hora de la cabecera municipal de Macuspana, afirma en entrevista con Cimacnoticias que el compromiso por luchar lo heredó, pues viene “de una familia de guerreras y guerreros” y que su madre fue una de las mujeres que, organizadas desde  2010, lograron que el gobierno municipal cumpliera con la entrega de pisos firmes para sus viviendas. Luego buscaron la construcción de una planta textil donde ellas fueran dueñas, para que se convirtiera en una fuente de trabajo para la comunidad indígena de choles y chontales a la que pertenecen.
 
El padre de Lucía participó en 1994 en las protestas de obreros y campesinos de la entidad, quienes denunciaron la afectación de sus tierras por la sobreexplotación de hidrocarburos de Petróleos Mexicanos (Pemex). “Él sabe que solo cuando te manifiestas el gobierno te hace caso”, afirma,  “y me dice que siga adelante, que es mi vida y tengo que ver cómo voy a sostenerme”.
 
También las dos hermanas de Lucía se unieron a las  movilizaciones para exigir la construcción de la maquila, proyecto aprobado por el gobierno desde 2012, pero que sigue sin concretarse.
 
Las enfermedades de su madre y su padre orillaron a las hermanas de Lucía a retirarse de la lucha y acordaron “que yo seguiría mientras ellas me apoyan cuidando a mis papás”. Explica que a su madre le dio una parálisis de medio cuerpo, pero sigue apoyándola, porque no solo buscan el apoyo propio, sino el de la comunidad. 
 
Lucía explica que su proyecto surgió porque en Macuspana no hay trabajo, “el gobierno no ha puesto ningún lugar donde podamos emplearnos”. Ella se dedica a las labores del hogar, cocina, lava, vende pozole, hace tortillas, “a lo que uno pueda recoger”, porque el salario no abastece. 
 
 “PESE A TODO, SIGO”
 
Elizabeth Arias tiene 60 años y es de una comunidad indígena chol ubicada en el poblado de Palomas, Macuspana. Dice que ya perdió la lengua chol que todavía hablaba su abuelo y ahora sólo habla español.
 
Todos los días, a las 7 de la mañana, Elizabeth llega al pequeño taller de costura a trabajar. Hace un año el gobierno municipal les dio permiso de instalar en una de sus oficinas la maquinaria textil que compraron con fondos de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI). Dicen sus compañeras que  “se ha vuelto una costurera excelente”.
 
Elizabeth gasta más de 50 pesos diarios en pasajes para recorrer tres kilómetros de su casa al taller y cuando tienen que salir más tarde regresa caminando por la carretera. Casi todo el dinero que gana vendiendo las prendas que hace lo pierde en pasaje, pero no se da por vencida.  Enseñó  a sus hijas a coser en las máquinas, pero ya no siguieron trabajando porque tienen que cuidar a sus hijos. 
 
La gente de su comunidad no entiende por qué insiste en hacer una maquila, si está perdiendo dinero y tiempo, pero ella responde, con  voz entrecortada y limpiándose las lágrimas: “Seguiré exigiendo hasta que me muera y consigamos la maquila. Mis otros hijos, las vecinas, me preguntan para qué voy, que voy a perder todo, pero yo les digo: ¡No tengo nada!, ¿qué puedo perder? no me voy a ir sin luchar”.
 
SU MAQUILA
 
El proyecto de la maquila, en el que trabajan desde hace siete años las defensoras de DH Lucía Hernández Canul y Elizabeth Arias Nicolás, a quienes las define su fidelidad y pasión por superarse, se llama cooperativa Exótica Textiles, S.A. de C.V., y está conformado por 50 mujeres.
 
Ellas han tenido que exigir durante casi una década la respuesta del gobierno municipal, estatal y federal, así como el apoyo de las Comisiones de Derechos Humanos nacionales y estatales. Y tras enfrentar  trabas, omisiones y violaciones a sus Derechos Humanos, lograron, en enero pasado, que el gobierno estatal hiciera públicas las escrituras del predio que les donó y que las reconociera como dueñas, con lo cual pueden empezar la construcción de la maquila.
 
Las defensoras de DH narran a Cimacnoticias que la represión en su contra se incrementó en 2015, cuando en marzo, ante la negativa del Gobierno estatal por ingresar sus proyecto al Instituto Nacional del Emprendedor (INADEM), pese a que se los prometieron en  reuniones con el secretario de Desarrollo Económico y Turismo de Tabasco, David Gustavo Rodríguez Rosario, Lucía inició una huelga de hambre afuera de dicha dependencia.
 
Sus compañeras, y su representante legal, el defensor Julio César Álvarez Santos, se sumaron a la exigencia y el 25 de marzo, al concluir un acto público del gobernador Arturo Núñez, en la Plaza Revolución de Villahermosa, policías estatales las golpearon. “Nos lastimaron, nos pegaron con sus puños y pistolas, detuvieron al licenciado y a un compañero”, recuerda Lucía. Gracias a al apoyo de organizaciones civiles fueron liberados.
 
No desistieron. Tras la presión mediática, el gobierno estatal convocó a una reunión donde aceptó dar 7 millones de pesos para la maquiladora. Pagaría 5 millones y 2 millones más serían para fondo perdido. Sin embargo, les pidieron como requisito las escrituras públicas, por lo que el  proceso se retrasó varios meses más.
 
“Todos nos dieron largas, por eso decidí instalarme en la Comisión Estatal para que declarara y hablara por nosotras”, cuenta Lucía. Desde noviembre de 2014 la instancia de defensa de los DH ya había emitido cinco recomendaciones presidente municipal de Macuspan, Víctor Manuel González Valerio, por el incumplimiento de compromisos en cuanto a las maquilas.
 
“Ahí, afuera de la Comisión Estatal, mandaron a alguien a que me echara ácido”, recuerda Lucía, “lo hicieron para que levantara la huelga, pero yo dije, prefiero morir luchando que de hambre porque estamos luchando para tener un trabajo digno. Y dije, de aquí me sacarán muerta. Ahí fue donde cedió el Ombudsman”. Por ello nadie ha sido sancionado.
 
Continuó en el Congreso de Tabasco con la huelga de hambre que había empezado desde hacía casi dos semanas. El 11 de agosto, la presidenta del movimiento, Alicia Jiménez Hernández, y Julio César Álvarez fueron encarcelados.
 
Desde julio de 2015, las mujeres solicitaron a la CNDH un recurso de impugnación por el incumplimiento de las autoridades a las recomendaciones emitidas por las Comisión Estatal, pero denuncian que  la instancia no ha actuado a su favor.
 
“Y la CNDH nada más contemplando a estas mujeres, que las han golpeado, encarcelado. Para qué juran respetar el Artículo primero de la Constitución si lo violan a cada rato, para que existe la Comisión Estatal o la nacional si al final sus recomendaciones no son vinculatorias ni obligan a que se respeten. Es una simulación, es el doble discurso de nuestra clase política”, denuncia Julio César.
 
“Cuando nos atacan, afirma Lucía,  dicen que somos manipuladas por el licenciado Julio y yo digo no, no soy manipulada porque siento el dolor de no tener un plato en tu mesa, ellos no lo sienten porque ellos comen sus tres comidas, nunca he sido manipulada por él”. Y advierte: “yo he sentido el dolor para entrar a esta lucha y no la voy a dejar hasta el final”.
 
17/MMAE/GG
 








LABORAL
   Urgen estrategias de información en la frontera sur: especialistas
   
Información, vital para que trabajadoras del hogar migrantes ejerzan DH
CIMACFoto: César Martínez López
Por: Hazel Zamora Mendieta
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 22/06/2017

Las mujeres centroamericanas migrantes que se emplean como trabajadoras del hogar en la frontera sur de México, podrán acceder a condiciones laborales dignas si conocen sus derechos, afirmó la especialista en migraciones y género de la organización Fundación y Capacitación AC (Foca), Alejandra Elizalde Trinidad.
 
En entrevista con Cimacnoticias, Elizalde Trinidad refirió que “no tener documentación para una estancia legal es uno de los elementos de coerción y explotación del trabajo que realizan las empleadas del hogar”, pero “no conocer todos sus derechos como migrantes, también”. Por eso, dijo, es necesario que se fomenten estrategias de información y gestión de los Derechos Humanos en la frontera sur.
 
El último censo de población del Instituto Nacional de Estadísticas y Geografía (Inegi, 2010) señala que una tercera parte de las mujeres centroamericanas de 12 años de edad y más (4 mil 676 mujeres) que radican en Chiapas, está registrada como parte de la población económicamente activa. De ellas, una tercera parte se ocupa como trabajadoras del hogar y el 90 por ciento son guatemaltecas.
 
Otros oficios a los que acceden las mujeres son la agricultura y el comercio. La mayoría están en edad productiva y reproductiva (edad media de 28 años) y tiene pocos años de escolaridad acumulada, según el Inegi.
 
“Muchas de ellas son madres de hijas o hijos mexicanos, lo que les da de inmediato el derecho a solicitar un trámite de regularización en México, por ejemplo”, indicó Alejandra Elizalde. Sin embargo, el desconocimiento a los distintos documentos de identidad migratoria que pueden acceder, hace que la mayoría de ellas se enfrenten a condiciones laborales precarias, describió.
 
CONDICIONES LABORALES
 
De acuerdo con el estudio “Las Trabajadoras Migrantes de la Frontera Sur de México”, de ONU Mujeres y el Colegio de México (2015), un 95 por ciento de las empleadas del hogar migrantes en Chiapas laboran bajo la modalidad de planta, es decir, viven en el hogar de los empleadores.
 
Si bien esta condición les ayuda a no realizar gastos de vivienda, indicó Elizalde, también las expone a situaciones de explotación laboral y la violación de sus derechos, como exceder jornadas laborales mayores a 8 horas, sólo recibir de pago el acceso a vivienda y comida, no gozar de días de descanso o vacaciones, y tener salarios muy bajos.
 
“Las condiciones a las que se enfrentan son de alta vulnerabilidad de sus derechos y por su trabajo les pagan entre 35 a 50 pesos diarios”, señaló la integrante de Foca.
 
Incluso, dijo, ante la falta de información, hay empleadores que se aprovechan del temor de las trabajadoras de ser deportadas. “Tenemos testimonios de migrantes trabajadoras del hogar, a quienes el empleador o empleadora no les permite salir bajo la amenaza que van a llamar a migración”.
 
Otra de las organizaciones que se dedica a difundir los derechos que gozan como trabajadoras del hogar migrantes es el Sindicato Nacional de Trabajadoras y Trabajadores del Hogar (Sinactraho).
 
El Sindica Nacional con presencia también en Chiapas señala que las trabajadoras del hogar migrantes pueden acceder a documentos para su estancia legal en México como: la visa FM 2, “un documento para quienes han decidido radicar en el país de manera permanente, demuestren una asimilación al medio nacional”.
 
En caso de desear una visa por trabajar, se puede acceder a la Forma Migración 3, que tienen vigencia de un año y se puede renovar hasta cinco años.
 
Sin embargo, recalcó Elizalde, las trabajadoras del hogar migrantes que optan por la regularización migratoria se enfrentan a procesos administrativos burocráticos, con requisitos estrictos y costo de documentación migratoria que no pueden solventar.
 
Por lo que también, señaló es fundamental que el Gobierno mexicano agilice este tipo de procesos y se informe y fomente en los empleadores o empleadores cómo pueden documentar a las trabajadoras del hogar migrantes.
 
17/HZM/GG
 








NACIONAL
DERECHOS HUMANOS
   Fundadora del Colectivo Ollin Calli, en Tijuana
Antes de ser trabajadoras, somos humanas: Margarita Ávalos Salas
CIMACFoto: César Martínez López
Por: Anayeli García Martínez
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 01/06/2017
Nadie cree que la franja fronteriza entre México y Estados Unidos sea un lugar estratégico para la organización de la clase trabajadora, pero contra todo pronóstico de éxito y sin importar que allí la gente vaya de un lado a otro, Margarita Ávalos Salas decidió instalar un colectivo en esa zona para defender y enseñar a defender los derechos laborales.
 
El Colectivo Ollin Calli surgió hace ocho años (en 2009) en la ciudad de Tijuana, la más poblada del estado fronterizo de Baja California y donde proliferan las plantas maquiladoras, una industria caracterizada por solicitar mano de obra de baja calificación, ofrecer bajos salarios y emplear a migrantes, muchas veces indígenas, que quedan varados en la frontera.
 
En esta ciudad, clave para entrar a California, ya en territorio estadounidense, Margarita ha escuchado los relatos de las empleadas de la maquila que viven acoso sexual, padecen enfermedades producto de su trabajo, de quienes son despedidas sin ninguna indemnización, o que trabajan más de 12 horas continuas, de pie, sin ir al baño y sin tomar agua.
 
Cada vez que conoce esas historias entiende lo que sucede, lo sabe porque ha estudiado las leyes laborales, la teoría de los Derechos Humanos, se ha parado en las oficinas de las Juntas de Conciliación y Arbitraje, ha sostenido las banderas roji-negras en las huelgas, pero sobre todo lo comprende porque fue trabajadora de la maquila, jornalera, campesina y empleada del hogar.
 
Años de experiencia y trabajo que en marzo pasado la hicieron merecedora del Reconocimiento Hermila Galindo 2017 que otorga la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) para reconocer la labor a favor de los derechos de las mujeres.
 
¿TIENE QUE SER ASÍ?
 
Ollin Calli está escrito en náhuatl, se traduce como “colectivo en movimiento”. La razón del nombre, dice la defensora, es porque la mayoría de las y los integrantes son personas que llegaron a Tijuana desde el centro o del sur del país, donde se habla náhuatl y aunque la tarea principal es defender derechos laborales también quieren rescatar el lugar de donde son.
 
“Yo soy de Puebla, nací en un pueblito donde digo no llega ni dios ni el gobierno, es como muchos otros lugares, muy alejado, donde no llegan servicios pero tampoco justicia; hay sabiduría pero también hay mucha violencia”, rememora la joven.
 
Hija de dos campesinos, la niña Margarita se dedicaba a juntar leña, tierra de encino para plantas y a hacer carbón; cuando su madre estaba a punto de morir de cáncer cérvico uterino se fue a vivir con sus tíos donde aprendió a trabajar en el campo para ganarse el derecho a estar en una casa que no era la suya.
 
“Iban por nosotros a las 4 de la mañana porque en la mañana, cultivábamos todo lo que tenía que ver con hojas verdes para que no se marchitaran cuando salía el sol y, cuando salía el sol, trabajábamos tomate, maíz y otras cosas, pero en la noche nos llevaban a las empacadoras a lavar, a empacar para subirlo a los camiones.
 
“Regresábamos a media noche y luego iban por nosotras a las 4, 5 de la mañana. Descansábamos muy poco. A las 4 de la mañana andábamos en los surcos, con lodo, ni siquiera podíamos usar chanclas porque las perdíamos en el lodo, andábamos descalzas, con falda, sin suéter o uno muy delgadito, muchas veces sin sombrero porque el sombrero lo usan los hombres”.
 
A los 13 años Margarita dejó su pueblo y se fue a la ciudad como lo hacían las niñas de su edad que debían trabajar, y allí comenzó a hacer la limpieza de casas y a cuidar niños. En su búsqueda de un mejor futuro llegó con empleadoras que le contaban cada alimento que comía y se lo descontaba de su sueldo.
 
“Trabajé en varias casas, pero una de las casas donde me tocó trabajar, el patrón era alcohólico, golpeaba a la esposa. Como este hombre era violento y alcohólico, se gastaba el dinero, la patrona me pagaba, pero cuando ella se quedaba sin dinero me decía: préstame dinero de tu salario para que podamos comer todos.
 
“Trabaje en otro lugar donde me levantaba a las 4 de la mañana a hacer desayunos, a limpiar la casa, regar jardines, me acostaba como a las 12 de la noche, dormía muy poco. Sólo tenía permiso de desayunar dos huevos, dos tortillas y un vaso de agua; solo comía la comida que sobraba y por ningún motivo tenía derecho a cenar”.
Los maltratos de su familia, de las mujeres con que trabajó y su negativa a querer seguir la tradición de casarse, aprender a hacer tortillas y quedarse en casa la hizo preguntarse si era normal que a cada lugar donde iba había violencia. “Yo me preguntaba ¿así tiene que ser?, por eso decidió viajar a Tijuana.
 
“Cuando tenía 17 años, por distintos tipos de violencia: familiar, laboral e incluso violencia institucional, es que decido ir de Puebla a Tijuana y allá es donde conozco la industria maquiladora cuando llego, el mismo día que llegó, el 24 de febrero del año 2000, inicio a trabajar. Obviamente cuando yo fui no sabía qué era la maquila”.
 
CAER DEL PARAÍSO
 
La adolescente ingenua y soñadora que llegó a la frontera tenía dos metas: estudiar y ser rica. Hoy, a los 34 años mira hacia atrás ríe y confiesa que sólo logró la primera porque el segundo objetivo dejó de serlo porque encontró más sentido en acompañar las demandas de personas que como ella dejan la vida en una empresa.
 
“Yo siempre pensaba “quiero estudiar” y pensaba que quizás en Tijuana lo iba a hacer. Llegué como a las 12 del día. Llevaba sólo dos cambios de ropa y llevaba muchísimas cosas de semillas, chiles, por encargo de personas que vivían en la frontera, pero la maleta más grande que llevaba era la de sueños.
 
Cuando recuerda el momento que cambio su vida, todavía habla en presente como si se viera en el espejo. “Cuando llego al aeropuerto mi prima va por mí, llego al lugar donde vive. Cuando llegó a su casa me dice: ¿dónde quieres trabajar?”, ese diálogo fue impacto porque la joven de ese entonces no tenía claro que podía elegir a dónde ir.
 
-¿Qué hay?, respondí.
 
-Hay muchísimas maquilas y puede trabajar en la que tú quieras
-¿De veras?
 
-En la que tú quieras.
 
“No comimos, dejamos las cosas y me dijo vámonos, Inmediatamente nos fuimos a la maquila, llegamos casi a las 2 de la tarde y nada más me dijo: Ve a ese cuarto. Cuando entre lo único que me preguntaron fue cómo te llamas y de dónde vienes. Margarita de Puebla”.
 
Con una facilidad inusual, sin ningún requisito y acostumbrada al trabajo rudo y de muchas horas la joven comenzó a laborar en Industria Fronteriza, una planta que fabricaba medias y tobimedias. Allí fue enviada a la línea de producción, revisaba que las medidas no tuvieran defectos y con las manos planchaba las prendas calientes recién fabricadas.
 
“Se me hacía facilísimo. Cuando conocí la maquila y comencé a trabajar los primeros tres días decía: Qué fácil es esto. Sentía que había dado el gran paso de mi vida y que estaba en el paraíso”. Comparado con el trabajo de campo y con el trabajo del hogar, lo que hacía en la maquila no era nada.
 
“Fueron pasando las semanas y comenzaron a obligarme a trabajar otro turno y luego otro turno. Yo decía “si trabajo más me van a pagar más y si me van a pagar más me voy a hacer rica y si me hago rica voy a poder tener una casa y voy a poder estudiar”. Llegó el momento en que trabajaba hasta 24 horas al día, sin tiempo para hacer dos comidas.
 
“Las compañeras me enseñaron a aguantar esos turnos, tomar café con coca y aspirinas para aguantar. Al principio era ¿quieres quedarte? Yo dije sí. Cuando quería decir que no, se convirtió en obligatorio, porque ellos supieron aprovechar muy bien la energía que tenía en ese momento, la disposición y la ingenuidad”.
 
El paraíso terminó cuando Margarita comenzó a dejar de distinguir las palabras y escuchar sólo zumbidos porque pasaban noches sin dormir, cuando vio que podía morir en el horno, un gran cuarto donde las trabajadoras entraban a dejar las telas sin ningún tipo de protección para el calor, pero en particular cuando fue enviada a lavar telas.
 
“La ropa que no se desmanchaba en las lavadoras la lavábamos con las manos, las manos nos quedaban feas –rojas, peladas, con ardor-, yo me preguntaba por qué no usábamos guantes. Un día, a escondidas, compré un guante de plástico. Cuando los metí el agua a esos líquidos el guante se deshizo. Yo decía esto ya no esta tan bien”.
 
Margarita Ávalos Salas,fundadora del colectivo Ollin Calli. CIMACFoto: César Martínez López.
 
Además, vio más cosas que no le gustaban. “En la fábrica había mujeres y hombres. Las mujeres estaban en las líneas de producción donde no se puede platicar, ir al baño, tomar agua, había que pedir permiso para todo, los regaños eran más duros. Los hombres hacían el trabajo donde pagaban más, por ejemplo, las maquinas tejedoras o donde se podían desplazarse sin tener que pedir permiso, por ejemplo, el almacén”.
 
ATENDER A LAS MUJERES
 
El paso al activismo lo dio cuando una compañera que trabajó en la maquila y que tuvo una enfermedad en los ojos por la pelusa a la que se exponía, la invitó a asistir a talleres sobre derechos de las mujeres, allí las participantes empezaron a hablar de sus problemas laborales y no sólo de sus derechos como ciudadanas.
 
En ese entonces se dio cuenta que había empleadas que eran obligadas a presionar a las otras para que se quedaran en los turnos dobles o triples para sacar la producción, también le dijeron que había algo que llamaba “reparto de utilidades” y que era un derecho de los trabajadores.
 
Con la certeza de que bastaba pedir ese derecho para obtenerlo regresó a la maquila, pero se encontró con que no era tan fácil. Fue despedida junto con otro grupo de trabajadores que hizo el mismo reclamo. Con el apoyo del Centro de Información para Trabajadoras y Trabajadores comenzó a gestarse una huelga que duraría siete años.
 
Después de un largo proceso jurídico, la intervención de un sindicato charro y el cierre de la empresa, las y los trabajadores ganaron el caso. “De allí no tuve ni un solo peso. Si se logró que el resto de los trabajadores se adjudicaran los bienes, se vendió, y se repartió el dinero. No tuve nada, pero pienso que lo más importante –dice recalcando el más– fue el aprendizaje”.
 
La joven Margarita activa y con fuerza para hablar en público fue una de las voceras, tan clara en sus planteamientos que el Centro de Información le interesó su liderazgo. “Para los medios, la solidaridad internacional, los abogados, las organizaciones, era como muy interesante verme como activista porque decían: es que representas muchas cosas; a la clase trabajadora, a los migrantes, a los indígenas, a las mujeres”.
 
Para el movimiento de trabajadores era atractivo que una persona tuviera visión, convocatoria y energía, así comenzó a trabajar en el activismo y en la maquila al mismo tiempo, pero después decidió que su trabajo era más importante con los obreros que haciendo ricos a los patrones y se fue de lleno como defensora.
 
Como fundadora de Ollin Calli ha buscado dar un nuevo enfoque a los derechos laborales; hacer ver que también son Derechos Humanos y analizarlos y defenderlos desde la perspectiva de género. “Desde mi punto de vista, antes de ser trabajadora soy humana. Ahora ya se logró que sean reconocidos, pero hablamos de eso muchísimo antes”.
 
En cada demanda que Margarita redactó puso énfasis en que los derechos laborales son Derechos Humanos porque asegura que el simple hecho de no dejar a las trabajadoras ir al baño o no tener permiso para ir al médico atenta contra la dignidad humana, como también es un atentado el acoso y el hostigamiento sexual en los centros laborales.
 
El Colectivo tiene un área jurídica y una cooperativa para subsistir porque no sólo representan a las y los trabajadores de la maquila, también lleva casos de los jornaleros, por ejemplo, de quienes llegan a los campos agrícolas de San Quintín, en Baja California, y muchas veces hasta las demandas de trabajadores de otros estados.
 
Apoya la defensa legal, aunque no es abogada, pero ahora puede destacar que logró cumplir uno de sus sueños de niña: estudió la primaria en el Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA), tomó diplomados, estudió la preparatoria abierta, estudió la licenciatura en Informática y ahora está estudiando Administración.
 
Para Margarita la frontera ha resultado un lugar estratégico, allí los trabajadores que llegan aprenden de sus derechos y ese aprendizaje se va cualquier lado a donde lleguen, se esparce, algo imprescindible cuando las condiciones laborales van empeorando, trabajadores sin contratos, discriminados y con sueldos precarios.
 
17/AG/GG
 







NACIONAL
LABORAL
   A dos años de su paro en San Quintín
Gobierno incumple, continúa acoso sexual y deterioro laboral: jornaleras
CIMACFoto: César Martínez López
Por: Montserrat Antúnez Estrada
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 18/03/2017

Jornaleras agrícolas del Valle de San Quintín,  en Baja California (BC), denunciaron que el Gobierno federal no ha cumplido con la solicitud que le hicieron hace dos años para  sancionar y terminar con el acoso sexual de que son víctimas, tampoco actuó ante su exigencia de  mejores condiciones laborales, acceso a servicios de salud y educación de calidad para sus hijas e hijos.
 
Durante el cierre de la Caravana Nacional por las y los Jornaleros de San Quintín, la secretaria de Igualdad de Género del Sindicato Independiente de Trabajadores Agrícolas, Abelina Ramírez Ruíz, dijo a Cimacnoticias que, pese a las exigencias que presentaron desde hace dos años,  mayordomos, ingenieros y empresarios de los lugares en donde trabajan siguen abusando sexualmente de las mujeres jornaleras en total impunidad.
 
A esto se suma la falta de voluntad política por garantizarles mejores condiciones laborales, señaló
 
Recordó que desde el 17 de marzo de 2015, cuando miles de trabajadoras de las empresas del Valle de San Quintín realizaron un paro laboral  para demandar el cumplimiento de sus derechos laborales, han seguido exponiendo a la opinión pública y al gobierno  las condiciones precarias en las que trabajan: salarios de 120 pesos al día, carencia de seguridad social y jornadas de hasta 12 horas, todos los días de la semana.
 
En el caso de las mujeres, a esas malas condiciones se suma una doble jornada laboral. La trabajadora del campo en Chiapas e integrante de la Coalición Indígena de Migrantes de Chiapas, Teófila Díaz Jiménez, dijo en entrevista para Cimacnoticias que las jornaleras que emigran de Chiapas a BC, están, “al igual que los hombres, en las tierras de cuatro de la madrugada hasta las seis de la tarde, pero además deben cumplir con otras obligaciones como preparar la comida de sus compañeros y limpiar el lugar en el que se quedan”.
 
Díaz Jiménez expuso también los problemas que enfrentan las mujeres cuyos maridos emigran a San Quintín para emplearse como jornaleros. “Ellas se quedan a cuidar a sus hijas e hijos y el salario  que envían sus esposos no les alcanza para comprar ni lo básico”.

Jornalera de San Quintín en el Monumento a la Revolución en la CDMX | CIMACFoto: César Martínez López.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) en 2015, de los aproximadamente 5 millones de personas jornaleras que hay México, cinco de cada 10 ganan entre uno y dos salarios mínimos al día.
 
SALUD
 
Las personas trabajadoras del campo también exigen mejores servicios de salud. Díaz Jiménez dijo que cuando las y los jornaleros se enferman, los dueños de las empresas que los contratan los despiden y no se preocupan por ellos, pese a lo grave de su enfermedad. 
 
Abelina Ramírez Ruíz denunció las complicaciones que enfrentan para acceder a hospitales. “Nos hacemos hasta tres horas de camino para llegar”, dijo. Además, el agua que consume está contaminada “los químicos  perjudican a las mujeres embarazadas  y a sus hijos y no tenemos un hospital para llevarlas”.
 
Y añadió: “Muchas han muerto. Por eso tuvimos el valor de salir, no podemos permitir que nuestra gente se esté muriendo”.
 
Respecto a los servicios de educación para niñas y niños, las jornaleras denuncian la carencia de universidades y lugares para que sus hijas e hijos estudien. “Igual que los hospitales, los centros de estudio están muy lejos”, mencionó Ramírez Ruíz.
 
MOCHILAS, EN VEZ DE GUARDERÍAS
 
La secretaria de Igualdad de Género de la organización denunció que el único acercamiento del gobierno de BC, encabezado por Francisco Arturo Vega de la Madrid,  con ellas para atender las denuncias educativas fue la de entregarles mochilas cuando la Caravana partió de BC en rumbo a recorrer ocho estados del país. “lo hicieron para callarnos y decir que nos están ayudando. Una mochila, ¿cuánto nos va a durar?, ¿y el futuro de nuestros hijos?”, comentó.
 
Desde 2015, una de las exigencias de las mujeres jornaleras fue la de que crear guarderías, sin embargo, Ramírez Ruíz aseguró que no se ha avanzado nada al respecto.
 
En San Quintín trabajan como jornaleras 80 mil personas en condiciones precarias, las mismas en que laboran quienes trabajan en  Sinaloa, Sonora, Nayarit, Jalisco, Guanajuato y Michoacán, como lo corroboraron los testimonios que recopilaron  durante la Caravana que inició el 4 de marzo de este año por esos estados.
 
Como resultado de la unión entre trabajadores y trabajadoras jornaleras del país, el día de hoy el Comité de Familiares de los normalistas en condición de desaparición forzada de Ayotzinapa se pronunció a favor de la lucha.
 

CIMACFoto: César Martínez López.

Jornaleros, madres y padres de los normalistas de Ayotzinapa desaparecidos en Iguala exigieron, a través de un comunicado, que la Secretaría de Gobernación y la Secretaría de Trabajo y Previsión Social cumpla los derechos que como trabajadores les corresponden en materia de salarios y seguridad social; así como eliminar las prácticas de acoso sexual contra las jornaleras, respetar la libre asociación sindical y erradicar los contratos colectivos de protección patronal.
 
17/MMAE/GG
 








LABORAL
   La presionan por tener dos empleos
Periodista Marleny Magaña denuncia acoso laboral en SQCS
Imagen retomada de calley Chilla
Por: la Redacción
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 16/03/2017

La periodista Marleny Magaña Uribe denunció acosó laboral en el Sistema Quintanarroense de Comunicación Social (SQCS) y la presunta violación a su derecho a la libertad de expresión por prohibirle laborar de manera paralela en otro medio de comunicación. 
 
Magaña Uribe, quien de 2001 a 2016 fue jefa de Información del SQCS y ahora se desempeña como reportera, denunció que le impiden trabajar en otro medio de comunicación por el riesgo de que “golpee” mediáticamente al gobernador, Carlos Manuel Joaquín González.
 
La comunicadora dijo a Cimacnoticias que el 30 de diciembre ella y nueve de sus compañeros fueron notificados de su despido sin razón alguna, por lo que presentaron una queja ante la Procuraduría de la Defensa del Trabajo, tras lo cual el 16 de enero el área jurídica del SQCS les informó que fue una “confusión” y estaban reinstalados.
 
Mientras Magaña Uribe estuvo desempleada consiguió un empleo por la tarde en Radio Cultural Ayuntamiento, en Cancún; y una vez que regresó a sus labores en el SQCS, donde tenía un horario de 7 de la mañana a las 3 de la tarde, decidió continuar con ambas actividades.
 
El acoso laboral, dijo, comenzó cuando le negaron vacaciones, le cambian el horario para que no pudiera asistir a su otro empleo y, el 7 de febrero, la directora del SQCS, Martha Silva Martínez, la llamó a una reunión para pedirle que escogiera uno de sus dos empleos. 
 
De acuerdo con la periodista, Silva Martínez trató de obligarla a firmar una hoja en blanco pero, como se negó, le dio una semana de plazo para tomar una decisión, porque le dijo que al trabajar  en otro espacio informativo podría golpear al Gobernador.
 
Magaña Uribe destacó que, aunque los reporteros no checan su hora de entrada y salida por las funciones naturales de su trabajo, que implica movilidad y falta de horarios fijos a ella se le obliga a hacerlo, además de que le piden notas que no se publican y en un mismo día la envían a coberturas en extremos de la ciudad, y la vigilan.
 
Para la reportera esto constituye acoso laboral y una violación al derecho a la libertad de expresión, porque la  Ley Federal del Trabajo no impide a un ciudadano tener uno o más empleos, siempre y cuando no interfiera con sus horarios laborales.
 
De acuerdo con el informe “Condiciones laborales de los periodistas en México”, elaborado por Comunicación e Información de la Mujer (CIMAC) en 2015, las y los informadores carecen de seguridad social e ingresos suficientes, viven violencia laboral y en ocasiones deben tener más de un empleo, lo que perjudica su desempeño.
 
17/AGM/GG
 








MONEDERO
   MONEDERO
NO al Muro de Trump y fin del TLCAN
Especial
Por: Carmen R. Ponce Meléndez*
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 31/01/2017

Según datos de Inegi, más de la cuarta parte (27.26 por ciento) de las exportaciones automotrices que realiza México tienen como destino Estados Unidos, y han tenido una caída de 0.8 por ciento. Al resto del mundo únicamente se exporta el 4.64 por ciento, su crecimiento ha sido del 2.6 por ciento (datos de enero-diciembre de 2016).
 
Las importaciones de vehículos terrestres y autopartes que realiza México crecieron 18.5 veces o mil 752 por ciento en el periodo que lleva en vigor el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), en tanto que las exportaciones aumentaron 12 veces o mil 119 por ciento, indican estadísticas del Banco de México (Banxico) sobre comercio exterior.
 
VER GRÁFICA AQUÍ
 
En el país la “joya de la corona” del modelo exportador de los últimos treinta años es la industria automotriz, pero el principal valor agregado que tiene es la mano de obra a precios muy competitivos (salarios muy bajos).
 
Ya se reunió Donald Trump con las principales empresas de esta industria (en Estados Unidos) para convencerlos “amablemente” de que ya no inviertan en México, sino en su país, que para él es “América”, mientras el resto del mundo, sobre todo Latinoamérica, somos poco menos que un estorbo.  Los empresarios aparentemente aceptaron, por la sencilla razón de que están en deuda con su Gobierno, que los salvó -con importantes subsidios- durante la crisis económica-financiera del 2008.
 
TRUMP,  FÁBRICA DE ENEMIGOS
 
En la gráfica anterior se ilustra la evolución de los empleos en el lapso 2002-2016, así como los efectos que tuvo esa crisis sobre ellos, para el caso de México. En 2008 tuvieron una caída  de 10.4 y para 2009 17.0 por ciento. Pero es notorio el incremento en los empleos, de 1.8 de crecimiento en 2003, pasó a 17.0 por ciento en noviembre de 2016. Datos de Inegi.
 
En Estados Unidos, esa crisis causó mayores estragos en los empleos y, justamente, esos norteamericanos que sufrieron en mayor medida el desempleo y la pobreza son los que ahora votaron por el fascista Donald Trump. Paradójicamente, él y su grupo económico fueron los causantes y beneficiados por lo sucedido en esa crisis financiera.
 
Esa población no fue desplazada de sus empleos ni empobrecida por los trabajadores y trabajadoras migrantes mexicanos, centroamericanos y  asiáticos, pero nada mejor que inventar  un “enemigo”… buenos dos: la migración y los tratados de libre comercio. Por cierto, tratados que también han empobrecido a buena parte de la población mexicana. Así es de que perder, perder con el fin del TLCAN  pues… tampoco, y mucho menos aceptar tantas humillaciones.
 
PROMOTOR DE LA POBREZA
 
Lo que seguramente sí empobrecerá más a todo Estados Unidos –mujeres en especial- son las nuevas políticas que su presidente quiere imponer. Para empezar, terminar con el Obama Care, o prescindir de la valiosa aportación que hacen a su economía los hombres y mujeres que emigraron a ese país y que provienen de México (cerca de 6 millones del total de migrantes).
 
Y ni se diga del impuesto que quiere Trump aplicar a todas las importaciones mexicanas. Un arancel del 20 por ciento, además de encarecer los productos para los y las consumidoras, de facto rompen con los acuerdos del TLCAN y la Organización Mundial de Comercio (OMC). Supuestamente con este impuesto se va a financiar la construcción del muro que, según cálculos del propio Congreso de Estados Unidos, tendrá un costo de entre 12 y 15 mil millones de dólares. Tirados a la basura, porque ese muro no va a detener la migración, pero aceptarlo implica una humillación discriminatoria. Es indignante.
 
SELVA SIN TARZÁN
 
Desde ya, México tiene que recurrir a las instancias internacionales, con herramientas políticas y jurídicas, no estamos en la selva con Tarzán.
 
Prácticamente les ha declarado la guerra, perdón corrijo, nos ha declarado la guerra con su absurda propuesta de la construcción de un muro fronterizo  o la “negociación” de un tratado comercial bilateral, que Canadá ya aceptó, prácticamente. Ahí el trato es diferente, son mucho más semejantes a la población “Wasp” que Trump y su equipo representa, o dicen representar.
 
El término WASP (White, Anglo-Saxon and Protest) se utiliza para denominar a la población blanca, anglosajona y protestante. Está asociado a estadounidenses blancos que rechazan  la influencia de cualquier etnianacionalidad o cultura ajena a la suya. Excluye católicos, negros, judíos, latinos, asiáticos y amerindios. Se ha sembrado la semilla del racismo, la discriminación y la xenofobia.
 
Tiene razón el Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA) cuando afirma que la construcción de ese muro -y su aceptación- no es únicamente para México y los mexicanos o mexicanas, sino para todo latinoamericano y latinoamericana. Traerá graves consecuencias para las mujeres y las familias. Es indispensable que, de verdad, se dé un acercamiento y protección de México para toda esa población migrante. No es suficiente reforzar con mayor presupuesto a los Consulados de México en aquel país.
 
También corren un grave riesgo los 800 mil jóvenes (hombres y mujeres) del programa de “dreamers” que actualmente los protege el programa DACA (en inglés, deferred Action for Chilhood Arrivals). Un programa que les permite vivir y trabajar legalmente, pero que depende de una decisión presidencial, prácticamente.
 
Atinadamente, Gustavo Gordillo (la Jornada, 28-ene- 2017) afirma que Trump con su muro quiere cobrar peaje por las utilidades que produce en México esa fuerza laboral migrante, más del 40 por ciento son mujeres. En las protestas que todo esto ha generado se puede leer una pancarta que dice (y dice bien), “ningún ser humano es ilegal”.
 
El viaje al Siglo XVIII o a una guerra mundial va en Jet, Trump y sus tuits van a toda velocidad, y las alertas rojas ya se prendieron en todo el mundo, para empezar en su país al que llama de manera pretenciosa y narcisista “América”, su ignorancia es inmensa, más que su poder.
 
MÉXICO, DÉBIL Y CORRUPTO
 
Los periódicos más importantes de su “América” publicaron importantes editoriales y artículos reprobando y rechazando sus políticas, apoyando a México y rechazando la ridiculez del muro.
 
Eso no representa que para México resulte o vaya a resultar fácil enfrentar esta declaración de guerra y hostigamiento. Por desgracia, los momentos que se viven en el país –política y económicamente- no son precisamente los mejores. Acompañado de un Gobierno débil, inepto y corrupto, con un “aprendiz” de canciller que ya se llevó su primera novatada, y las que le faltan, si lo permite la ciudadanía. También son inaceptables los acuerdos en lo “oscurito”. ¿Significa todo esto que se debe atender el llamado a la
“unidad” en los términos genéricos y abstractos en que se está haciendo?
 
Por supuesto que no. Sí, unidad pero defendiendo el interés común, no los intereses de una élite que ha demostrado su ineptitud y su desprecio por las mujeres y en general por la población, sus decisiones la han empobrecido en forma creciente, por eso emigran.
 
“…la fuerza de trabajo mexicana se ha revelado como una de las más eficientes y productivas en el mundo. Tan eficiente como la canadiense o la japonesa, sólo que con salarios deprimentes”. (La Jornada 28-ene- 17). Eso es lo que hay que defender, luchar por mejores salarios, con derechos laborales y, claro, fortalecer o rehacer el mercado interno.
 
Twitter: @ramonaponce
 
* Economista especializada en temas de género
 
17/CRPM/GGQ
 








ESTADOS
LABORAL
   Consejo Consultivo de IVM dice que destituciones son irregulares
Presionan a trabajadoras veracruzanas a renunciar a sus cargos
Imagen retomada de Google maps
Por: la Redacción
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 29/12/2016

Las integrantes del Consejo Consultivo del Instituto Veracruzano de las Mujeres (IVM) denunciaron que las trabajadoras de esta instancia reciben presión para que renuncien a sus cargos, lo que vulnera sus derechos laborales.
 
Sin especificar cuántos despidos se han realizado, las consejeras difundieron a través de un comunicado que las destituciones son irregulares y vulneran los derechos laborales de trabajadoras que tienen amplia experiencia en Derechos Humanos y perspectiva de género.
 
Esta denuncia se da luego que el pasado 26 de noviembre concluyó  el periodo de Edda Arrez Rebolledo al frente del IVM, fecha desde que el organismo permanece acéfalo (sin autoridad). Al respecto las integrantes del Consejo Consultivo resaltaron que no hay una titular que pueda evaluar con conocimiento de causa, la capacidad y permanencia de quienes integran la institución.
 
De acuerdo con la información difundida hay trabajadoras cuyo contrato vence el 31 de diciembre pero no todas a quienes se les ha solicitado su renuncia realizan actividades en el marco de programas federales que este mes llegan a su fin.
 
Ante estos actos, que calificaron de irregulares, las consejeras reprobaron cualquier atropello y exigieron a la encargada de oficina, Sara Gabriela Palacios Hernández, el cese inmediato de estas acciones que vulneran los derechos laborales de las veracruzanas que allí laboran.
 
Para nombrar a la próxima directora del IVM, la Junta Gobierno del Instituto, de acuerdo con la Ley Número 613 debe lanzar una convocatoria e integrar una terna para que el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares elija el mejor perfil.
 
16/AGM/KVR
 








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