Contrapeso
ético y moral a las empresas, gobiernos y Estados
Importancia
del TLA en la solución de problemas del agua
Soledad Jarquín
Edgar Cimac | México, DF
El
Tribunal Latinoamericano del Agua (TLA) es una oportunidad
de la ciudadanía para defender uno de sus derechos
humanos más importantes: el agua. Una instancia de
carácter internacional y autónomo que hace
contrapeso ético y moral a las empresas, los gobiernos
y los Estados.
Luego
de seis días de audiencias públicas, la exposición
de 13 casos que han generado conflictos por la explotación
del recurso, contaminación y negación del
servicio a las comunidades, la sociedad organizada recuerda
a los gobiernos sus deberes.
En ello coinciden el jurado Philippe Texier y los representantes
de organismos no gubernamentales Derechos Humanos de la
Organización Internacional de Derechos Humanos por
el Derecho a Alimentarse (FIAN) y Centro de Derechos Humanos
Miguel Agustín Pro Juárez, Rolf Kûnnemann
y David Velasco Yañez, respectivamente.
Texier,
integrante del jurado del TLA, adelantó el papel
que a largo plazo tendrá este organismo, al monitorear
las violaciones que se han presentando, en un espacio de
conciliación con las autoridades y que busca contribuir
a respetar el derecho al agua, como un derecho humano.
Lamentó
la actitud de ciertos gobiernos que insisten en vender las
riquezas de su país a las trasnacionales, como sucede
con Guatemala con las minerías al aire libre o, como
el mexicano, que no se tomó la molestia de enviar
una carta para atender el caso de las mujeres mazahuas.
Eso
“muestra desprecio a las comunidades, a esa gente
que ha venido desde sus pueblos porque están defendiendo
su derecho a la vida, su derecho a salvaguardar sus usos
y costumbres, sus modos de vida, de subsistencia, es una
muestra de desprecio a la base de las naciones latinoamericanas,
sus comunidades indígenas”.
Ante
lo que llamó neoliberalismo execrable, el abogado
de origen francés y magistrado de la Corte Suprema
de Justicia de su país, recordó que el agua
como derecho está en riesgo, existe ya una mala distribución
del recurso entre pobres y ricos, ante gobiernos y empresas
multinacionales que tendrían que tomar conciencia
del problema.
En
ese contexto, opinó que el TLA tiene el mayor peso,
asegura Texier, quien es integrante del Comité de
Derechos Económicos, Sociales y Culturales de las
Naciones Unidas, al hablar de la privatización del
agua, que aunque todavía no esta generalizada, tiene
un costo cada día más elevado, “el bien
público está así en riesgo y aunque
es temprano saber las consecuencias del TLA, podemos decir
que tendrá resonancia”.
Para
Rolf Kunnemann, el TLA tiene un papel importante en la solución
de los problemas que se han presentado y coincidió
con Texier en que todavía falta un verdadero diálogo
con las autoridades.
Ellos
(los gobiernos, el Estado) dicen que no pueden participar
en el TLA por razones legales o administrativas, pero creo
que el impacto más trascendente es que empiezan a
aceptar que las leyes ambientales no sólo son papeles
sino que tienen una importancia política para la
gente.
El
director de Derechos Humanos de FIAN, sin embargo, confió
en que las contrapartes demandadas en el TLA perciban que
“ya estamos en el tren de fortalecer derechos tan
importantes con legislaciones nacionales e internacionales”.
Es
aquí, apunta Kunnemann, donde el peso del Tribunal
es vital, donde se dará un paso trascendente al favorecer
que las legislaciones locales o domésticas se hagan
cumplir, “es decir, (el TLA) entrará en un
proceso más íntimo de trabajo para dar seguimiento
a esas violaciones a los derechos de las comunidades y las
víctimas”.
Rolf
Kûnnemann apunta que el paso lógico será
la existencia de un tribunal mundial del agua y vencer la
resistencia de las autoridades y empresas que piensan que
los tribunales deben ser solamente del Estado.
En
tanto, Velasco Yáñez consideró que
el TLA es “un ejercicio excelente” que conjunta
el conocimiento de expertos en un espacio alternativo no
jurídico, pero sí con carácter ético
que surge ante las crisis de legislación ambiental
existentes, generando conflictos, muchas veces, graves y
la violación a los derechos humanos de las personas.
El
director del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín
Pro Juárez, organismo que acompañó
ante el TLA el caso de contaminación y vulneración
costera en la playa de Zihuatanejo, en Guerrero, valoró
la importancia de la respuesta dada por las autoridades
locales del municipio.
06/SJ/LR

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