Desigualdad,
racismo, machismo y privatización, las causas
Analizan las
“razones profundas” de la muerte materna
Cimac | México, DF
Las
razones profundas de la muerte materna, como la desigualdad,
racismo, machismo y privatización de servicios, pese
a los contextos diferentes de México, Bolivia, Ecuador
y Brasil, se pusieron en evidencia en el Foro que sobre
el tema realizó la Red de Salud de las Latinoamericanas
y del Caribe (RSMLAC).
Las
experiencias de los cuatro países desde la mirada
de las organizaciones de mujeres fueron expuestas en este
encuentro, donde las razones de la muerte materna son profundas,
pese a que el contexto de cada país es significativamente
diferente, en relación a población, número
y tasa de muerte materna.
Estas
razones tienen que ver con el no-reconocimiento de los derechos
ciudadanos de las mujeres, los obstáculos que las
instituciones patriarcales ponen para la toma de sus decisiones
reproductivas, el racismo, la privatización de los
servicios de salud, la pobreza y las políticas públicas
influenciadas desde posiciones fundamentalistas, así
como la negativa de los Estados a la participación
política de las mujeres organizadas, señala
Adital.
En
Bolivia desde las organizaciones de mujeres se analizó
el entorno político adverso como producto de crisis
prolongadas y la alta movilización social indígena,
en lucha contra el colonialismo racista patriarcal criollo,
que se ha expresado históricamente en el rechazo
a la mayoría indígena, que asciende al 61
por ciento de la población.
En
el Foro de RSMLAC, las bolivianas denunciaron los vaivenes
de los programas de salud que avanzan y retroceden al enfoque
más tradicional, considerando las necesidades del
"binomio materno infantil".
Las
mujeres más expuestas a morir en Bolivia a consecuencia
de complicaciones del embarazo o el parto en su mayoría
son analfabetas o con bajo nivel educativo, el 47 por ciento
tiene menos de 30 años.
Aunque
la legislación permite el aborto en determinadas
circunstancias, las barreras a su atención son causa
importante de muerte materna. Los sectores fundamentalistas
han impedido la aprobación de la Ley Marco de Derechos
Sexuales y Reproductivos, a pesar del esfuerzo de las organizaciones
feministas del país.
MÉXICO
Y ECUADOR RUMBO A LA PRIVATIZACION
En
México una preocupación de las mujeres feministas
es la revisión de la legislación como base
de las políticas públicas. De manera permanente
tratan de acercar la voz de las mujeres con el poder legislativo,
promover el conocimiento de la ley por parte de legisladores
"para que cumplan con la deuda histórica que
tienen con las mujeres".
Criticaron
la progresiva privatización de los servicios, amparada
en la reforma de la salud, la manipulación política
del programa "Arranque Parejo en la Vida", que
ha servido más como plataforma de propaganda política
de Martha Sahagún de Fox, y depende de donaciones,
con lo cual el objetivo de reducir la mortalidad materna
deja de ser una prioridad oficial para depender de la iniciativa
privada.
Las
activistas mexicanas señalaron la inequidad en la
distribución de los recursos, en tanto Chiapas, con
una mortalidad materna de 92,3 por 100 mil nacidos vivos
recibe 926 mil pesos, mientras Nuevo León con una
tasa de mortalidad de 28 por la misma tasa obtiene 24 millones
de pesos, que evidencia la exclusión de la población
indígena.
En
México mueren mil 400 mujeres por año, las
mujeres más afectadas son indígenas y aunque
México con la mitad de población del Brasil,
el número de muertes maternas es similar.
Las
especialistas ecuatorianas indicaron que en Ecuador se presentó
una experiencia de formación de Comités de
Usuarias previstos en la Ley de Maternidad Gratuita y Atención
a la Infancia.
Como
parte de la privatización de la salud, la ley establece
la "corresponsabilidad en el autocuido de la salud"
por parte de las comunidades, prevé la participación
de las organizaciones de mujeres, favorece alianzas con
otras organizaciones de la sociedad civil, la capacitación
de mujeres para la demanda de sus derechos y el conocimiento
de las causas de la mortalidad materna.
La
conformación de los Comités de Usuarias ha
permitido coordinaciones con los gobiernos locales y la
difusión de información.
BRASIL
EL MÁS AVANZADO
Brasil
con 20 años de experiencia en el Programa de Atención
Integral de Salud de la Mujer (PAISM) es el país
de América Latina que más ha avanzado en la
legislación, las políticas, los programas,
la normativa, la calidad de atención y la asignación
de recursos para la prevención de las muertes maternas
y la atención de las mujeres.
Ocurren
mil 600 muertes por año, la razón de mortalidad
materna es estimada entre 69 a 73 por 100 mil nacidos vivos.
La mayoría de las mujeres muertas son negras, las
que tienen 1,7 por ciento más riesgo de muerte en
relación con las blancas.
Las
mujeres expresaron que es necesario que los servicios públicos
dejen de conformarse con funcionarios que asumen por relaciones
políticas y no por su capacidad profesional, y demandaron
mejorar el financiamiento de las propias políticas
públicas y las inversiones en salud.
También
mejorar las estadísticas con relación al aborto
y conocer más sobre las 238 mil mujeres que cada
año ingresan al Sistema Único de Salud por
causas relacionadas al aborto.
05/SJ

|