Silvia
Magally Cimac | México, DF
Son
siete años de trabajo por una agenda legislativa
que incluya a las mujeres, de logros trascendentes, como
la ley de cuotas o la creación del Inmujeres, pero
aún no es una realidad favorecer la condición
social de más de la mitad de la población
mexicana.
A
siete años del inicio del Parlamento de Mujeres de
México (PMM) han sido muchas las iniciativas presentadas
para mejorar la condición de vida de las mexicanas,
pero contadas las leyes aprobadas en beneficio de esta parte
de población y los rezagos persisten desde el ámbito
laboral hasta el político.
La
ley de cuotas en el Código Federal de Instituciones
y Procedimientos Electorales (Cofipe) para que sea obligación
de todos los partidos políticos incluir en sus listas
de candidaturas a puestos de elección popular, un
mínimo de 30 por ciento de mujeres, es uno de logros
del PMM, instrumento que busca la construcción de
una agenda legislativa con perspectiva de género.
Otro
importante beneficio es la creación del Instituto
Nacional de las Mujeres (Inmujeres), así como de
espacios similares en el país. El 12 de enero del
2001, el Diario Oficial de la Federación publicó
la ley para su creación y se estableció de
manera formal el 8 de marzo, Día Internacional de
la Mujer.
La
instalación de las Comisiones de Equidad de Género
en la Cámara de Diputados y Senadores y en los congresos
de los estados, también surgió de las iniciativas
emanadas del PMM.
A
su vez, los presupuestos etiquetados para las mujeres, son
fruto de la interlocución de la sociedad civil y
las legisladoras en el PMM, un espacio de interlocución
entre legisladoras federales y estatales con la sociedad
organizada.
La
diputada perredista Angélica de la Peña, integrante
de la Comisión de Equidad y Género en la Cámara
de Diputados, aseguró que se ha avanzado en la asignación
de recursos destinados a programas de salud, educación,
desarrollo social, para fortalecer el trabajo de las mujeres
en el campo y zonas populares.
LO
QUE FALTA
Entre
las modificaciones legislativas pendientes, a pesar de que
se han planteado en los parlamentos, destacan las reformas
a la Ley Federal del Trabajo para castigar el hostigamiento
sexual, prohibir la exigencia del examen de no gravidez
o no embarazo, como requisito para obtener empleo.
A
pesar de ser urgentes, también han sido postergadas
leyes en materia de violencia intrafamiliar, del ámbito
educativo y agraria, en este último caso para que
las mujeres sean titulares de los derechos ejidales y sujetas
a crédito.
Es
necesario también modificar al artículo Tercero
de la Constitución Mexicana para el desarrollo de
una cultura de respeto mutuo en la convivencia de los géneros;
para el combate de la discriminación y la promoción
de una cultura de la equidad, así como en aspectos
de justicia, en el terreno de la participación política
y en defensa de igualdad de oportunidades, entre otras.
LA
PREOCUPACIÓN: EL FEMINICIDIO
Desde
la sociedad organizada, Orfe del Castillo, de Consorcio
para el Diálogo Parlamentario, comentó que
una constante en todas las reuniones del PMM es la atención
de la violencia contra las mujeres, cuya máxima expresión
es el feminicidio en Ciudad Juárez. Hoy existen en
el Congreso de la Unión, comisiones especiales con
recursos para la atención del fenómeno.
El
PMM fue creado como un espacio de interlocución entre
legisladoras federales y locales con la sociedad civil a
fin de revisar la normatividad, asegurar que los presupuestos
gubernamentales incluyan la perspectiva de género
y construir una agenda legislativa con equidad.
Con la primera celebración del PMM en 1998, el Congreso
y la sociedad avanzaron en innovación de estrategias
para la participación política de las mujeres,
la rendición de cuentas y la corresponsabilidad a
través de la creación de la Comisión
Bicameral del Parlamento de Mujeres, instalada el 25 de
agosto de 1998.
El
PMM fue una demanda del movimiento feminista y amplio de
mujeres, sin embargo, desde sus inicios los grupos de derecha
buscaron filtrarse en este espacio con posiciones encontradas
a las organizaciones pro derechos de las mujeres, lo que
plantea hoy la necesidad de modificar el formato de este
mecanismo y buscar nuevas formas de interlocución
entre la sociedad civil y el legislativo.
NI
UN PASO ATRÁS
El
18 de marzo pasado llegaron a San Lázaro cerca de
dos mil mujeres de distintos puntos del país y diversas
ideologías. Se esperaban provocaciones de los grupos
de derecha, sin embargo, los exhortos a trabajar juntas
a favor de todas las mujeres, contuvieron los ánimos.
Ante
cientos de mujeres, la presidenta del Inmujeres, Patricia
Espinosa Torres, llamó a dejar de lado desencuentros
y diferencias para sacar adelante reformas. Pidió
a las y los legisladores aprobar las reformas que prohíban
el certificado de no gravidez y otras formas de discriminación
en el ámbito laboral, a la Ley de Planeación
y para hacer efectiva la ley de cuotas del Cofipe.
Sobre
el contenido de la Declaración Política de
la Séptima Reunión Anual del PMM, que condena
la intolerancia y los fundamentalismos, la directora de
la organización Salud Integral para la Mujer (Sipam),
Pilar Muriedas, declaró a Cimacnoticias que la derecha
se vio anulada, mientras que el movimiento feminista salió
fortalecido.
Orfe
del Castillo opinó que el pronunciamiento recuperó
la defensa del Estado laico, ratificó la Plataforma
de Acción de Pekín a favor de las mujeres
y reafirmó la continuidad de mecanismos de interlocución
ciudadana.
Por
su parte, Daphne Cuevas, también integrante del Consorcio
para el Diálogo Legislativo, sostuvo que la declaración
política reflejó el pacto existente entre
el movimiento feminista con las legisladoras progresistas
para no dar un paso atrás en el avance de las mujeres.
Coincidió
con ellas, Martha Juárez, vocera del Grupo de Información
en Reproducción Elegida (Gire), quien consideró
que el cierre de la séptima etapa del PMM, fue provechoso
para el movimiento de las mujeres que han luchado históricamente
por los derechos de la población femenina.
POR
UNA VIDA SIN VIOLENCIA
La
presidenta de la Comisión Bicameral de PMM, Diva
Gastélum, aseguró que se dará prioridad
al tema de la violencia y adelantó que presentarán
una iniciativa de ley integral por una vida libre de violencia
hacia a las mujeres que planteará la homologación
de las leyes a escala federal y estatal.
Tras
aceptar que los avances de las mujeres en el ámbito
legislativo son lentos, la vicepresidenta de la bicameral,
senadora Araceli Escalante, dijo que corresponde ahora a
las legisladoras revisar las demandas de las mujeres y darle
seguimiento.