140 millones
sin escuela en el mundo
Inequidad y
baja calidad educativa enfrentan infantes
Cimac | México, DF
Existe un panorama de inequidad y falta de oportunidades
que afecta a las niñas y niños en prácticamente
todo el mundo, la cual se manifiesta no sólo a través
de las dificultades de acceso a la educación, sino
a la calidad de ésta que reciben, aseguró
el relator especial de la Organizaciones de las Naciones
Unidas (ONU) sobre el Derecho de la Educación, Vernor
Muñoz.
Indicó
que el problema de que alrededor de 140 millones de niñas
y niños no asistan a la escuela se debe a la existencia
de tarifas, que significa no solamente que padres y madres
de familia deben pagar para la educación de sus hijos,
sino la obligación de comprar libros de textos, uniformes
escolares y gastos para el patronato escolar, informó
un comunicado de la Comisión de Derechos Humanos
del Distrito Federal.
Vernor
Muñoz señaló que “la eliminación
de las tarifas ha tenido en muchísimos países,
especialmente en Africa, el incremento hasta 40 por ciento
en la escolaridad de las niñas y los niños.
Resulta alarmante que en 27 países que posiblemente
no logren la escolaridad total para el año 2015 aún
existen tarifas escolares”, dijo.
De
igual forma consideró que las políticas educativas
no pueden determinarse a través de necesidades financieras
y económicas, porque contribuye a que sean vistas
como un servicio negociable, lo cual tiene graves consecuencias,
como que no se concibe como un derecho, queda al margen
de todos los procesos de construcción de ciudadanía
y que al ser concebida como servicio puede ser relegada,
negada o pospuesta.
El
relator especial explicó que las mujeres educadas
producen 0.3 por ciento del Producto Interno Bruto de los
países, ya que no se les han dado las posibilidades
y los derechos que merecen, indicó al participar
en el Curso Interdisciplinario de Alta Formación
en Derechos Humanos, que se lleva a cabo en esta ciudad.
Muñoz
manifestó que el tema de la desigualdad es preocupante,
porque si bien se ha avanzado en la inclusión de
las poblaciones discriminadas en los sistemas escolares,
esa introducción sigue siendo precaria, ya que se
ha sacrificado la calidad de la educación con el
objeto de que las niñas y los niños sean incorporados
en las escuelas.
Es
grave que se considere a la educación como un gasto
y no como una inversión, porque si se considerara
como esta última no habría problemas para
destinar presupuestos crecientes en este rubro; además,
que una educación que no se fundamente en los principios
de los derechos humanos es una educación de baja
calidad, afirmó.
2005/GT/GM

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