La comunicadora
denunció corrupción policiaca
Amenazan a
periodista guanajuatense
Violeta González
López Cimac | Celaya
Ayer
amenazaron a una periodista del periódico Correo
por hacer pública la investigación que sigue
la Procuraduría de Justicia del Estado a tres ex
comandantes y siete elementos activos de la Policía
Ministerial por encubrir tres homicidios, proteger narcotraficantes
y formar parte de una banda organizada para el robo de vehículos
y asalto a transportistas.
El
pasado martes 13 de diciembre, la reportera Claudia Padilla
Pacheco, del periódico Correo, publicó su
investigación sobre Juan Pablo Vázquez Sotelo,
ex coordinador de la Policía Ministerial, quien posee
una empresa de seguridad en Celaya y emplea a ex ministeriales
cesados por diferentes delitos como guardaespaldas.
Al
día siguiente de la publicación, Claudia Padilla
recibió una llamada a su Nextel. Una voz de hombre
le dijo: “Queremos saber si te pagan para chingar
a la Policía Ministerial”. Al tratar de hablar
con la voz, apareció la leyenda “usuario no
disponible”.
Más
recientemente, apenas el martes 20 de diciembre, la reportera
publicó otra investigación que a ocho columnas
decía: “Permea la corrupción a la Policía
Ministerial”. En el texto se asienta que la Procuraduría
de Justicia investiga a siete elementos activos y a tres
ex comandantes, Aniceto Ayala Blanco, Federico Silvano Espino
y Felipe Rosas, quienes supuestamente encabezan bandas de
delincuencia organizada.
SEGUNDA
LLAMADA
Ese
mismo día -martes 20- desconocidos entraron al domicilio
de unos vecinos de la periodista y revolvieron todos los
bienes de la familia que encabezan José Enrique y
Karina Martínez, quienes además son familiares
políticos de la comunicadora.
Se
cree que las personas entraron a la vivienda entre las 15:00
y 16:00 horas. Los dueños de la vivienda regresaron
a las 19:30 y encontraron todas sus pertenencias revueltas.
Aun cuando “los ladrones” pudieron llevarse
decenas de artículos, una vez que hurgaron entre
cajones y muebles sólo se llevaron 2 mil pesos en
efectivo y un DVD.
La
señora Socorro Pacheco, mamá de la reportera,
llegó a su departamento a las 15:30 horas. Vive arriba
del departamento que ocupan los Martínez y recuerda
que recargó una escoba en el barandal y se le cayó;
al ir por ella, “ví la ventana abierta y me
pareció extraño”. Fue hasta a las 19:30
horas cuando llegó la pareja; le llamaron porque
se percataron de la visita de los intrusos.
Finalmente,
Socorro Pacheco llamó a su hija para que auxiliara
a sus “familiares políticos” con una
patrulla. Llegó el comandante Daniel Avila, del grupo
de inteligencia de la Dirección de Seguridad Pública;
tomó fotografías y se marchó una vez
que los ofendidos se comprometieron levantar una denuncia.
Poco
después de las 22:00 horas sonó el teléfono
en casa de la familia Padilla Pacheco. Doña Socorro
contestó y una voz masculina le dijo: “Dígale
a Claudia Padilla que nos equivocamos de departamento, pero
ya sabemos donde vive”. Sin más, colgaron.
.
LA
DENUNCIA
Minutos
después, se reportó Claudia Padilla con su
mamá para saber cómo había transcurrido
la visita del comandante. Al saber lo ocurrido, supuso que
estaba relacionado con los hechos sobrre los que escribió
para el diario.
Así,
el pasado miércoles 21 de diciembre fue el propio
Carlos Alfredo Vidaña Valero, director de Averiguaciones
Previas de la Sub Procuraduría Región C, quien
instruyó a su personal del Ministerio Público
para tomar la denuncia que se asentó en la averiguación
11261/2005, ante el licenciado Trinidad Valencia Pantoja.
Claudia
Padilla y su mamá presentaron la denuncia por “amenazas
y/o lo que resulte”; ayer, agentes de la Policía
Ministerial, encabezados por Valencia Pantoja, realizaron
investigaciones de campo en el lugar de los hechos.
LAS
NOTAS
Textualmente,
las notas escritas por la reportera para el periódico
Correo citan que “Las investigaciones hasta ahora
realizadas por el GERI señalan que los ex comandantes
de la Policía Ministerial del Estado (PME) Aniceto
Ayala Blanco, Federico Silvano Espino Manzano y Felipe Rosas,
dirigen una banda de ladrones de vehículos y de asaltantes
a transportistas en Celaya, Irapuato y León”.
Y
continúa: “Aunque por el momento no se sabe
el número de personas que agrupan esta asociación
delictiva, trascendió que por lo menos son tres elementos
activos de la PME en Celaya y varios oficiales de la Policía
Federal Preventiva (PFP)”.
Cabe
señalar que, de acuerdo con la información
publicada por la periodista en Correo, Aniceto Ayala Blanco
y Federico Silvano Espino Manzano también son acusados
por encubrir tres homicidios cometidos en Celaya durante
el 2000 y el 2001. Fue el propio homicida, José Reyes
Mancera -quien asesinó el 26 de mayo del 2000, por
asuntos relacionados con el robo de autos, a Arturo Jiménez-quien
aseguró que Ayala y Espino sabían acerca del
homicidio y del móvil.
Padilla
también denuncia en sus notas que “la investigación
anticorrupción realizada por la PME también
ha detectado que cuatro elementos activos de la PME (dos
de Celaya y dos de León), brindan protección
a vendedores de drogas”, e involucra a personal de
la corporación policiaca en el asalto a transportistas.
05/VG/YT

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