Bienvenida
la polémica cuando está en riesgo la democracia
Un ayuno por el derecho
a decidir
Leticia
Burgos Ochoa* Cimac | México, DF
Diversas
voces se han manifestado sobre el ayuno por el desafuero
del jefe de gobierno del Distrito Federal, Andrés
Manuel López Obrador, asumido por el grupo parlamentario
del PRD en el Senado de la República en la residencia
de Los Pinos, y como era de esperarse las expresiones no
tardaron mucho en hacerse públicas en favor y en
contra.
Bienvenida
la polémica en tiempos donde se pone en riesgo el
proceso democrático de por sí frágil
de la nación. Las críticas a nuestros actos
siempre las asumimos en positivo porque consideramos que
se hacen de buena fe.
¿Es
testimonial un ayuno? Sin lugar a dudas. De nuestra parte
simboliza la necesidad de purificar nuestra alma, el alma
de la República, de sus instituciones que se ven
vulneradas ante decisiones desproporcionadas por un grupo
que ha tomado la decisión de retroceder el camino
andado a favor de la democracia y coloca al orden del día
la confrontación, a nombre de la República
se impone y habla del debido cumplimiento de la Ley como
del respeto al Estado de Derecho.
Es
por eso que de nuestra parte el ayuno significa una manera
de mostrar, sí nuestra indignación pero también
un mensaje de recapacitación Republicana, de rectificación
Presidencial. El Presidente de la República es, nos
guste o no, el principal responsable de lo que pasa en éste
momento en nuestra nación. Los poderes, debemos coadyuvar
para que el Presidente cumpla a cabalidad con su responsabilidad.
Sr.
Presidente, ¿este es su legado? Le demandamos, le
exigimos garantizar la estabilidad política, los
derechos fundamentales a todos los ciudadanos y ciudadanas
sin distinción alguna así como el sufragio
efectivo.
Lo
que está en juego es el avance democrático.
El ayuno en tiempos de confrontación, llama a la
reflexión y a la acción ciudadana para que
se exprese en defensa de las instituciones, en defensa de
nuestros derechos, del derecho a decidir.
Que
es la causa más nítida que las mujeres y feministas
hemos enarbolado por siglos en defensa de nuestra ciudadanía.
Por eso este ayuno que llevamos a cabo en Los Pinos, se
congregan mujeres de diversos frentes pero todos comunes
a uno, el de la defensa a la democracia y un rotundo “No”
a la confrontación, trascendiendo al resto de las
entidades del país, que nos hemos dado cita decenas
de mujeres en plazas públicas, ayunando de igual
manera.
El ayuno es desde nuestra comprensión, una actividad
reivindicativa de derechos, de invitación al diálogo,
al entendimiento para que las instituciones democráticas
tomen su cause y la ciudadanía se informe y participe
en el escrutinio de los poderes de la nación; participe
y no desmaye en la defensa de los logros hasta ahora alcanzados.
*
Senadora. lburgos@senado.gob.mx
2005/LB/SJ
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