VIH-sida
devastador para las mujeres
Triple discriminación
a las inmigrantes en España
Belinda
Hernández, corresponsal Cimac | Barcelona
Las
mujeres inmigrantes afectadas por el VIH/Sida dentro del
territorio español sufren una triple discriminación,
sostuvo el pedagogo social Jesús Edison Ospina, coordinador
del Programa de Salud Comunitaria para Inmigrantes en la
Agencia de Salud Pública.
En
entrevista, explicó que por ser inmigrante te discriminan.
Si le sumas el género y además el estigma
a las personas portadoras del virus causante del Sida, tienes
un resultado devastador para las mujeres en su proyecto
migratorio, comenta Ospina.
El
pedagogo explicó que el fenómeno de la inmigración
en España cobra importancia durante los años
noventa, al mismo tiempo que la pandemia del SIDA adquiere
fuerza y es entonces cuando se creyó que las y los
inmigrantes podrían ser una entrada del virus al
país.
Sin
embargo, apuntó, con el paso de los años,
se sabe que si bien son más vulnerables las y los
inmigrantes al virus por factores de precariedad social
y económica, entre otros factores socio afectivo,
la propagación de la pandemia en Europa ha sido autóctona.
El
32.13 por ciento de los extranjeros “regularizados”
(no se cuenta con datos de los y las ilegalizadas) que viven
dentro del territorio español son de procedencia
latinoamericana, principalmente de países como Ecuador,
Perú, Colombia y Bolivia. De esta cifra, el 47 por
ciento son mujeres, siendo ellas las primeras en migrar,
reagrupando después a su familia.
Según
datos del Plan Nacional de Sida, el 2.9 por ciento de los
casos registrados en el territorio español corresponde
a los y las extranjeras, un porcentaje bajo en relación
con otros países de la Comunidad Europea.
El
coordinador del Programa de Salud Comunitaria para Inmigrantes
en la Agencia de Salud Pública afirmó que
no existen registros de cuánta gente es portadora
del virus del VIH y aún no desarrolla Sida, ni tampoco
se sabe si han adquirido el virus en sus países de
origen o han sido infectados o infectadas en el territorio
español.
En
el caso de las mujeres latinoamericanas, la gran mayoría
migra en busca de trabajo para mejorar sus condiciones de
vida. El problema es que no cuentan con educación
formal de la sexualidad o bien no practican el sexo protegido
por el machismo existente en la cultura latina, por lo que
prefieren no protegerse a perder a sus parejas.
Por
otra parte, aquellas que se dedican al sexo servicio para
mantener a sus familias se encuentran en una situación
de mayor riesgo de infección o coinfección.
Además,
el duelo migratorio pone a las mujeres inmigrantes en una
situación de mayor vulnerabilidad ante el virus ya
sea por la depresión, la falta de recursos económicos
o de atención sanitaria.
El
Estado español es uno de los pocos países
en el mundo que cuenta con un sistema sanitario gratuito,
en donde los medicamentos no tienen costo para las personas
afectadas por el VIH/sida.
Esta
situación, más el discurso mediático
de estigmatización a los y las inmigrantes, hace
temer a la ciudadanía por la llegada de personas
seropositivas.
Al
respecto, Ospina explicó que esa situación
no es real porque en principio, una persona seropositiva
requiere no sólo del medicamento para vivir sino
del afecto de las personas cercanas a él o ella.
Migrar
significa alejarse de la gente a quien ama y enfrentar solos
una situación en un territorio incierto. Por ello
prefieren quedarse en su lugar de origen aunque ello signifique
reducir sus posibilidades de atención médica
y de vida.
2005/BH/SJ

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