La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena)
desmintió hoy la acusación de pobladores del municipio de Acatepec en
Guerrero y organizaciones civiles contra militares por la violación de una
indígena tlapaneca el pasado 16 de febrero.
Valentina Rosendo Cantú, de 17 años de edad, junto con la comunidad de
Barranca Bejuco y la Organización Independiente de Pueblos Mixtecos y
Tlapanecos (OIMPT) denunciaron que ese sábado, mientras lavaba en el arroyo
a 200 metros de su casa, un grupo de soldados la tomaron por sorpresa para
interrogarla por presuntos encapuchados -miembros de grupos guerrilleros-
entre los varones de su comunidad.
Al no recibir respuesta la golpearon hasta que se desmayó para luego ser
agredida sexualmente por dos elementos del Ejército Mexicano mientras otros
seis observaban la escena.
Con indignación, miedo y el apoyo de la OIPMT, la asamblea comunitaria de
Barranca Bejuco, en la zona de la Montaña de Guerrero envió la queja a la
Cuarta Visitaduría de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) el
pasado 26 de febrero.
La denuncia, dada a conocer públicamente por el diario El Sur, hace hincapié
en la vinculación que los efectivos militares establecieron entre los
pobladores y movimientos armados locales como el Ejército Popular
Revolucionario (EPR).
Hoy la Sedena informó a través de un comunicado que en esa fecha no había
operaciones militares en las cercanías del caserío de Barranca Bejuco.
Por lo que consideraron que la acusación responde a que el trabajo del
Ejército contra el narcotráfico "afecte intereses personales de
delincuentes
que habitan en esa área, los cuales aprovechan cualquier oportunidad para
tratar de desacreditar las actividades del personal militar".
La región de Ayutla, en Guerrero, ha vivido desde por lo menos hace veinte
años en un entorno de militarización, con el antecedente directo de la
masacre de El Charco el 7 de junio de 1998, en el que miembros del Ejército
Mexicano ejecutaron a 11 indígenas.
El Centro de Derechos Humanos de la Montaña "Tlachinollan", que
también
estudia actualmente el caso de Rosendo Cantú, documentó nueve violaciones
sexuales a mujeres entre junio de 1999 y mayo del 2000, por lo menos cuatro
de ellas vinculando a fuerzas militares, policiacas o paramilitares.
Las organizaciones que apoyan a los miembros de la comunidad informaron
sobre una posible reunión hoy entre los pobladores y personal del Ejército
Mexicano en Barranca Bejuco, a dos horas y medio de Ayutla de los Libres, la
ciudad más cercana.