A pesar de las estadísticas que
ubican al estado en el segundo lugar a nivel nacional en violencia
familiar, autoridades gubernamentales decidieron cerrar el Centro de
Atención a Víctimas del Delito (Cavide).
Las razones argumentadas por el vocero de la Dirección de Gobierno de la
Alcaldía, Carlos Campos, fue la necesidad de “eficientar los recursos, que
prioritariamente deben ser canalizados a alumbrado, pavimentación y
bacheo, dada la restricción presupuestaria”, por lo que el Cavide cerrará el
próximo 6 de enero.
Entre enero y noviembre del año 2001, Cavide-Nuevo León atendió a
cuatro mil 75 víctimas de violencia, de esa cifra, mil 826 recibieron ayuda
en Cavide Monterrey. Del total de personas atendidas el 80 por ciento del
total fueron mujeres.
Según datos oficiales, cinco de cada 10 mujeres nuevoleonesas reportaron
que padecen algún tipo de maltrato en su familia; donde una de cada tres,
recibe a diario insultos, golpes y humillaciones de un hombre, casi
siempre su pareja.
Y en los últimos años la violencia intrafamiliar ha cobrado la vida de
37 mujeres a manos de su pareja, amigos o familiares.
Al solicitar apoyo de sus connacionales, un grupo de ciudadanos y
ciudadanas expresaron en comunicado que “la decisión no sólo revela una
visión chata y deshumanizada del proyecto político del Partido Acción
Nacional (PAN) que postuló a nuestro alcalde, sino un desconocimiento
de la realidad que agobia a un sector muy vulnerable de la sociedad.”
Y resaltaron que “mientras el munícipe se pavonea en automóviles último
modelo, pagados por el erario público, cancela programas que son vitales
dado el contexto de violencia impune que impera en el seno de muchas
familias”.
Al reconocer un trabajo exitoso y con rendimiento de 100 por ciento en el
Cavide-Monterrey, las y los firmantes compararon la actitud del gobierno
en esta capital industrial con la indiferencia de las autoridades hacia los
asesinatos de mujeres en Ciudad Juárez, Chihuahua.
“No podemos permitir que la atención a las víctimas de cualquier clase de
violencia sea algo secundario para nuestros gobernantes”, por lo que
exigieron que el programa de Cavide continúe y se haga más amplio para
dar mayor cobertura con mejores presupuestos.