Familia de Lesvy pide al Consejo Universitario pronunciarse por justicia

NACIONAL
   Entregaron una carta al rector de la UNAM Enrique Graue
Familia de Lesvy pide al Consejo Universitario pronunciarse por justicia
CIMACFoto: César Martínez López
Por: Montserrat Antúnez Estrada
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 30/08/2017

Familiares de Lesvy, hallada con signos de feminicidio en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) el 3 de mayo, solicitaron al Consejo Universitario preservar el lugar donde fue encontrado el cuerpo de su hija “para dignifcar su memoria”, también pidieron a las autoridades universitarias se pronuncien por justicia en el caso y erradiquen la violencia de género en la UNAM.
 
El cuerpo de Lesvy Berlín Rivera Osorio fue hallado con signos de violencia que acreditan un feminicidio –como la asfixia y golpes en el rostro- en una cabina telefónica en el Instituto de Ingeniería de la UNAM, en Ciudad Universitaria, sin embargo, la Procuraduría capitalina (PGJDF) afirma que se suicidó con el cable del teléfono, por lo que investiga a su novio y ex trabajador universitario, Jorge Luis González Hernández por homicidio por no impedirlo.
 
Hoy, durante la segunda de las tres sesiones anuales del Consejo Universitario -máximo órgano de la universidad liderado por el rector Enrique Graue e integrado por los directivos de las facultades, escuelas e institutos, por profesores y alumnos- la mamá de la joven, Araceli Osorio Martínez, entregó una carta donde solicita que declaren el lugar donde fue encontrado el cuerpo de su hija “como un sitio para la preservación de la memoria” de la joven y las víctimas de feminicidio en México.
 
Con ello la familia Osorio Rivera busca que el sitio “recuerde a la comunidad el compromiso que tiene de erradicar la violencia de género y de que esto no vuelva a ocurrir”, explicó en entrevista la abogada del caso e integrante del Centro de Derechos Humanos Fray Francisco de Vitoria, Sayuri Herrera Román.
 
La abogada mencionó que la medida contrasta con las políticas implementadas por la UNAM para resolver los problemas de seguridad en sus inmediaciones: “No estamos de acuerdo con colocar más rejas y cámaras, son medidas restrictivas de derechos y libertades, por eso el sitio de memoria puede prevenir que un feminicidio vuelva a cometerse dentro de la UNAM porque al recordar lo que pasó compromete a la comunidad universitaria a realizar acciones que erradiquen la violencia contra las mujeres”.
 
Araceli Osorio pidió que las autoridades universitarias realicen un acto público donde reconozcan a la estudiante del Colegio de Ciencias y Humanidades Sur (CCH) e integrante de la estudiantina femenil de la UNAM como integrante de la comunidad, esto “como medida de reparación del daño a la dignidad de mi hija, de sus familiares y de la comunidad universitaria”, expuso en el escrito.
 
La mamá de Lesvy, quien trabaja en la Secretaría de Cultura y Educación del Sindicato de Trabajadores de la universidad (STUNAM) también pidió que la UNAM se pronuncie porque el feminicidio de la joven se esclarezca y se investigue como tal desde la perspectiva de género, cosa que la PGJDF no ha hecho; además, pidió que se pronuncien por la erradicación de la violencia de género en la UNAM.
 
Antes de iniciar la sesión del Consejo Universitario en el Palacio de la Escuela de Medicina Araceli Osorio entregó al secretario Auxiliar de la Coordinación de Vinculación del Consejo Universitario, Rodrigo Raúl Romero Padilla, 304 copias firmadas por ella para que éste las reparta a cada integrante del Consejo y el caso pueda discutirse.
 
DILACIÓN DE LA UNAM
 
En el escrito Araceli Osorio también destaca la omisión de la UNAM en preservar el lugar donde fue encontrada Lesvy ya que era parte de una escena del crimen. Externó que el lugar fue modificado durante el periodo vacacional, “se colocó un nuevo cable y auricular en la caseta telefónica donde el feminicida privó de la vida a mi hija”, señaló.
 
Esto ocurrió aun cuando la familia Osorio Rivera solicitó el 5 de julio al Rector Enrique Graue, mediante un escrito, preservar el lugar para evitar la  pérdida, destrucción o alteración de los elementos que permanecían, incluso recalcaron esta petición a la abogada general de la UNAM, Mónica González Contró, durante la última reunión que tuvieron en su oficina y efectuada también en julio.
 
Fue hasta ayer por la noche, casi dos meses después, cuando la universidad respondió su solicitud mediante un escrito donde la Oficina de la Abogada General afirmó que la Universidad no tiene planes para modificar el lugar, dijo la abogada Herrera Román, “pero no asumen que el lugar ya fue modificado”.
 
Aunque el grupo de expertas en equidad de género que la UNAM propuso para vigilar el caso ya se pronunció en dos ocasiones para que el caso se investigue con perspectiva de género, la familia de Lesvy y su defensa legal esperan un pronunciamiento oficial por parte del rector, quien desde entonces ha guardado silencio.
 
Herrera Román confía en que el caso de Lesvy, y en general la violencia de género en la UNAM, se aborde durante la sesión del Consejo Universitario, esto porque al menos una de las integrantes del grupo de expertas, Leticia Cano Soriano, forma parte del Consejo como titular de la Comisión Especial de Equidad de Género.
 
17/MMAE