LA OTRA RUTA MIGRATORIA
La Otra Ruta Migratoria
   En EU laboran en condiciones precarias y padecen acoso
Mujeres analfabetas, principales migrantes salvadoreñas
Por: Marta Sigarán, corresponsal
Cimacnoticias | San Salvador.- 21/12/2012

En El Salvador la migración y el analfabetismo van de la mano, pues el mayor flujo migratorio es de quienes no saben leer ni escribir, y este último fenómeno afecta en mayor proporción  a las mujeres, según un documento de la Dirección General de Estadísticas y Censos 2012.
 
La zona oriental de este país centroamericano es la que mayormente presenta este fenómeno. Este censo menciona que en la actualidad, más del 18 por ciento de la población (6 millones 251 mil habitantes) mayor de 15 años no sabe leer ni escribir, y el 60 por ciento son del género femenino, es decir 300 mil mujeres.
 
Lo anterior –mencionan fuentes del Ministerio de Economía– ocasiona que las mujeres migrantes tengan menores condiciones laborales y con bajas remuneraciones.
 
Las malas condiciones laborales las sabe Fabiola, una joven salvadoreña que en 2007 dejó su hogar con sus siete hermanos. Ella es la mayor, no había podido asistir a la escuela ya que le queda muy retirada y su madre no tenía dinero para poder enviarla. Su padre dijo que no necesitaba ir a la escuela, ya que “para trabajar en el campo no hay que saber leer”.
 
Pero con el tiempo tuvo que emigrar a Estados Unidos motivada por una tía que vivía allá. Sin embargo tras meses en búsqueda de empleo, el único que consiguió fue el de mesera en un bar de Texas, donde le pagaban 2 dólares la hora (26 pesos mexicanos) y se exponía al acoso sexual y al maltrato de los clientes, relata en entrevista con Cimacnoticias.
 
Sin embargo en 2009, en una redada migratoria, Fabiola fue deportada a El Salvador y regresó a su pueblo con la visión de que sus hermanos estudiaran para que no tuvieran que enfrentar la realidad que ella vivió.
 
Hoy Fabiola trabaja con una organización comunitaria de mujeres en la alfabetización de la zona, recientemente obtuvo su certificado de sexto grado y espera continuar sus estudios.
 
Comenta que el resto de empleadas del bar en el que trabajó en Texas tenían el mismo nivel académico que ella y eran sometidas a explotación física y sexual. Muchas decían “no es justo ser tratada así por ser pobre y no poder leer”, cuenta Fabiola.
 
Para Guillermo Galván, subsecretario de Desarrollo Territorial de la Secretaría de Asuntos Estratégicos de El Salvador, el analfabetismo y la migración es una realidad alarmante y una prioridad para el país que se debe revertir.
 
Destaca que utilizando la misma proporción del total de migrantes en Los Ángeles, California, alrededor de 150 mil son analfabetas, teniendo alrededor de 90 mil mujeres migrantes que no saben leer ni escribir.
 
Expresa Galván que los números son verdaderamente  preocupantes y que a pesar de los esfuerzos que pueda hacer el gobierno, esta realidad podría cambiar hasta el 2035.
 
Municipios como San Gerardo, Lislique y San Luis la Reina, ubicados al oriente del país, cuentan con más del 30 por ciento de la población en el analfabetismo, donde también se registran cifras de migración tanto interna como externa.
 
Galván comenta que el analfabetismo es una realidad latente en las y los migrantes y una situación que debe ser atacada. Convoca a que tanto el gobierno como la comunidad salvadoreña en EU unan esfuerzos para cambiar las metas.
 
Agregó que alfabetizar a una persona al Estado salvadoreño le cuesta 70 dólares (910 pesos mexicanos), por lo que para alfabetizar a las 300 mil mujeres en este país se necesitan 21 millones de dólares (273 millones de pesos mexicanos).
 
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