La huella feminista en la Constitución mexicana

FEMINISMO
   Avances y deudas
La huella feminista en la Constitución mexicana
Por: Guadalupe Cruz Jaimes
CIMAC | México DF.- 06/02/2007

Previo a la instalación de la Constitución Política de 1917, las mujeres participaron de forma activa en la construcción de la Carta Magna.


Durante la Revolución Mexicana las mujeres se desempeñaron en diferentes actividades: fungieron como enfermeras, soldaderas, mensajeras, coronelas y voluntarias. Cada una desde su trinchera luchó por derrotar al régimen porfirista y conseguir mejores condiciones de vida para el pueblo de México.


Margarita Neri, Carmen Alanís, Dolores Jiménez y Muro, Rosa Bobadilla y María Arias Bernal, son sólo algunos nombres que hicieron historia en la búsqueda de los derechos políticos para las mujeres.


Dolores Jiménez participó en el Partido Liberal Mexicano y escribió en el Diario del Hogar. En 1907 fue parte del grupo Socialismo Mexicano y se unió al Maderismo en 1910, año en el que se fundó el Club Femenil Antirreleccionista Hijas de Cuahutemoc.


La revolucionaria Jiménez y Muro participó en la redacción del plan político y social proclamado en Tacubaya, el 31 de octubre de 1911, y elaboró el prólogo del Plan de Ayala.


Por su parte, María Arias Bernal, perteneciente al Club de la Lealtad, incidió en las decisiones de los revolucionarios triunfantes con decretos a favor de las mujeres, como la Ley del Divorcio, la Ley del Matrimonio y la Ley sobre Relaciones Familiares, la cual reconoce la igualdad entre mujeres y hombres dentro de la familia, expedida por Venustiano Carranza, en 1917.


En esta época, algunas mujeres ya tenían acceso a la educación, podían asistir a la escuela Normal, a las de comercio y bellas artes, al conservatorio, la preparatoria y la vocacional, otras podían ingresar a las escuelas de medicina, minería y a las escuelas de oficios.


Hacía 1916, las sociedades feministas eran una realidad visible en distintos estados de la República, como la Ciudad de México, Toluca, Puebla, San Luis Potosí, Campeche, Yucatán, entre otros.


En este año, se realizó el primer Congreso Feminista en Yucatán, al cual asistieron 617 delegadas, entre las que destacaba la presencia de las maestras, las cuales demandaron en ese histórico evento un mayor nivel educativo, escuelas de formación laica y el voto de las mujeres.


Más tarde, en 1922 se celebró el primer Encuentro Feminista en la Ciudad de México y un año después se llevó a cabo el primer Congreso Panamericano de Mujeres y el primer Congreso Nacional Feminista, el cual contó con la asistencia de cien delegadas.


La Revolución Mexicana encontró en la promulgación de la Constitución Política del país su principal cauce, a través del cual se inscriben por primera vez los derechos de las mujeres en la Carta Magna, como la igualdad legal, derechos y deberes.


La personalidad jurídica de las mujeres para firmar contratos, administrar sus propios bienes y negocios, para asumir la patria potestad sobre hijos e hijas y la igualdad de salarios por igual trabajo, son el resultado de años de lucha, sudor y esfuerzo de las mujeres revolucionarias que, yendo contracorriente, se impusieron al recato de la época y se cargaron de armas y valía.


Sin embargo la Revolución Mexicana, proceso que significó un parteaguas en la historia de nuestro país, quedó en deuda con las coronelas, las mensajeras, las soldaderas, enfermeras y voluntarias que contribuyeron al triunfo, a quienes no les confirió el derecho al voto y a ser elegidas para ocupar cargos de representación.


07/GCJ/GG