Quitan 3 máster de feminismo y género, y los compactan en uno

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DERECHOS HUMANOS
   En la Complutense de Madrid
Quitan 3 máster de feminismo y género, y los compactan en uno
Imagen retomada del facebook Salvar master de feminismos UCM
Por: Gloria López
Cimacnoticias/AmecoPress | Madrid, Esp .- 23/03/2017

Sin previo aviso y sin consultar democráticamente a quienes conforman la Universidad, la élite de la Universidad Complutense de Madrid decide acabar con los únicos tres máster de feminismo y género que existían en la Universidad (Máster en Estudios Feministas, Máster de Mujeres y Salud y Máster en Igualdad de Género en las Ciencias Sociales) y los fusiona en uno, Máster en Estudios de Género, en cuyo nombre y contenido se escamotea también el Feminismo. AmecoPress ha hablado con “Salvar Máster de Feminismos UCM”, un grupo que han creado feministas estudiantes y activistas para denunciar el atropello.
 
“Sabemos que la decisión está tomada, pero es importante dar a conocer el doble discurso que sostienen las autoridades universitarias: por un lado te hablan de igualdad, de la ley, de la formalidad, de su esfuerzo para acabar con el techo de cristal, pero por otro lado, en realidad, van impulsando un desmantelamiento de recursos que ya eran escasos y que ahora van a desaparecer”.
 
La mirada mercantilista de quienes gestionan la UCM tiene consecuencias negativas para el bien común.
 
En su manifiesto, las estudiantes explican que este nuevo producto de consumo “Máster en Estudios de Género” implica un movimiento ideológico capitalista y patriarcal propio de un sistema autoritario que, mediante una decisión no consensuada, provoca la desvalorización e invisibilización de la mirada feminista en la academia, la desaparición de materias a impartir, la reducción de una mirada especializada en cada una de las disciplinas que acogían estos masters...etc.
 
Pero, por si lo anterior fuera poco, el cambio de máster semipresencial a presencial sigue limitando el acceso a la educación pública a quienes no cuentan con los recursos necesarios para pagar las matrículas cada día más altas y contraviene aún más la igualdad de acceso a la educación en todo el territorio del Estado español tal como recoge la Constitución.
 
El Master de Estudios Feministas contaba este año con 40 alumnas. El Máster de Mujeres y Salud con 20. Es cierto que el tercero, Máster en Igualdad de Género en las Ciencias Sociales, tiene pocas matriculaciones. Pero hay otros masters en la UCM, en distintas disciplinas, que con 7 u 8 estudiantes se mantienen.
 
“Es un recorrido de desmantelamiento de la igualdad y de la lucha contra la violencia machista en la universidad”, sentencian desde “Salvar Máster de Feminismos UCM”. Un recorrido que ha tenido pasos previos. La retirada de fondos para la formación en género llevada a cabo por el instituto de la Mujer, que en el caso de la UCM ha dejado sin presupuesto al Instituto de Investigaciones Feministas, por ejemplo. O el cierre del master de Estudios de Género en la Universidad Rey Juan Carlos.
 
Además, en este intento de mercantilizar la Educación Pública, se evita el uso en el título del máster de la palabra “feminismo” para suavizarlo con el de “género”. “Esta modificación nos importa y mucho, porque como bien sabemos el lenguaje construye realidades y además nos habla de la intencionalidad de lo que se dice y de lo que no se nombra. Por tanto, optar por el uso de género, concepto completamente cooptado por las instituciones y vaciado de contenido, no es más que una invisibilización de la lucha de una teoría y práctica –el Feminismo- que tiene más de dos siglos de Historia. Las mujeres estamos hartas no sólo de nuestras invisibilización sino de la que se hace del movimiento político y social que ha propiciado los diferentes cambios a lo largo de la historia en la vida de las mujeres para poder tener los mismos derechos y libertades que los hombres”.
 
EL FEMINISMO INTERESA Y MUCHO
 
“El feminismo interesa y mucho, por eso su muerte en la academia es una enorme pérdida para la comunidad universitaria, futuro alumnado y para la sociedad”, advierten las estudiantes. “Si queremos construir una sociedad verdaderamente igualitaria, más allá de los dobles discursos y el espejismo de la igualdad, hay que apostar por una educación que contemple el feminismo como base, porque esto permite tener una mirada reflexiva e incorporar una postura crítica cuando hay un retroceso en derechos, como el caso que nos moviliza en este contexto, el que nos lleva a cuestionar las decisiones que nuestros organismos públicos llevan a cabo de forma opaca y poco democrática”.
 
Por último, resulta muy significativo el hecho de que los hombres de la academia UCM decidan darle la coordinación del recién salido máster a un hombre, “un insulto al feminismo que históricamente ha denunciado las dificultades de las mujeres para ocupar cargos de poder”. Este pacto patriarcal obvia que las profesionales mujeres encuentran en la academia enormes barreras para superar el techo de cristal y que las acciones positivas son necesarias en tanto que se parte de posiciones desiguales. “Es el colmo de las contradicciones”, aseguran.
 
Desde el grupo de estudiantes y activistas han venido realizando acciones de protesta en el campus, en todos los actos y seminarios en los que han participado han preguntado e informado acerca de lo sucedido, han elaborado un manifiesto que han difundido por plataformas y redes. “A pesar de saber que la decisión estaba tomada –sin consultar con la Unidad de Igualdad ni con las coordinadoras de los tres masters, ni con el alumnado- queremos hacer ruido y denunciar que las cosas que nos han costado tantos años conseguir, están siendo aniquiladas”.
 
“Estamos construyendo genealogía feminista, resistencia y rebeldía frente a un sistema que nos invisibiliza y niega. No vamos a cejar en denunciar el doble discurso de quienes gestionan nuestro sistema educativo porque es tremendamente dañino, poco ético y atenta contra la igualdad. No podemos quedar impasibles ante el desmantelamiento -por parte de la élite más rancia y conservadora- de las políticas públicas para la igualdad de género, recursos que consiguieron nuestras antecesoras con sangre, sudor y lágrimas, y que no pueden arrebatarnos en el silencio cómplice”, concluyen.
 
17/GL/GG