Mujeres: mayoría en sector salud, menos premiadas

INTERNACIONAL
DERECHOS HUMANOS
   Sesgo de género en siete certámenes internacionales
   
Mujeres: mayoría en sector salud, menos premiadas
CIMACFoto: César Martínez López
Por: la Redacción
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 26/06/2017

Aunque las mujeres representan la mayor parte de la fuerza de trabajo en la medicina y en la salud pública en el mundo, sus posibilidades de que reciban un premio son escasas, como demuestran los resultados de siete certámenes realizados en varios países en los últimos 10 años, donde sólo nueve de cada 100 reconocimientos fueron entregados a mujeres.  

  

Esto puede explicarse, entre otras cosas, porque las mujeres están insuficientemente representadas en sitios de  toma de decisiones en el sector salud, afirman Rosemary Morgan, Roopa Dhatt, Kelly Muraya, Kent buse y Asha S. George en el artículo “Recognition matters: only one in ten awards given to women”, publicado en el Volumen 389, número 10088, página 2569 de la revista The Lancet, del 24 de junio de 2017. 

 

Los certámenes analizados desde su creación son los otorgados por: American Society of Tropical Medicine and Hygiene Awards (Estados Unidos); Conrado Wessel Award (Brasil); Gairdner Awards (Canadá); Prince Mahidol Award (Tailandia); Public Health Association of South Africa Award (Sudáfrica); Royal Society Africa Prize (Reino Unido y Comunidad de Naciones); y Royal Society of Tropical Medicine and Hygiene Award (Reino Unidos).  

 

Las y los autores explican que la importancia de los premios no es sólo reconocer el trabajo de las personas, validarlas y darles visibilidad, también ayudan a atraer financiación para sus proyectos científicos, aceleran su promoción profesional y consolidan los logros en su carrera. 

 

El rezago en el reconocimiento del trabajo de las mujeres a través de premios se hace evidente con el análisis que hicieron de siete galardones en siete países, que han dado un reconocimiento mucho mayor a los hombres, que son minoría como fuerza de trabajo dentro de la clínica y la salud pública. 

 

Es, señala el artículo, un sesgo de género en el campo de la salud y que responde, entre otras causas, a la insuficiente representación que tienen las mujeres en la toma de decisiones. Y da cifras: sólo 24 por ciento de los directores de los centros de salud, en las 50 mejores escuelas de medicina de Estados Unidos, son mujeres.   

 

Además en el campo de la política, las mujeres ocupan sólo una cuarta parte de los Ministerios de Salud en el mundo y sólo dos de los seis jefes de los organismos de salud relacionados con la Organización de Naciones Unidas son mujeres.  

 

Sin embargo, reconocen que los premios otorgados por la organización Women in focus durante la Cumbre de Enfermedades tropicales desatendidas, en abril pasado, y por la Real Society de África son un buen comienzo, pero aún debe hacerse más.  

 

MEDIDAS PARA EL RECONOCIMIENTO 

 

Las y los autores del texto hacen, ante esta situación de inequidad, de “sesgo de género”, un llamado a los organismos e instituciones académicas que otorgan premios a corregir esta situación y para ello proponen:  

 

Incluir a personas de todos los géneros y de diversos orígenes en los comités de selección y designaciones de los premios. Realizar un seguimiento y evaluar las estrategias de convocatoria y publicidad para las nominaciones, incluyendo la adopción de nuevos enfoques para diversificar el número de candidatas y candidatas, dando seguimiento a la equidad de género.  

 

También propiciar mayor transparencia y rendición de cuentas para garantizar la equidad de género, haciendo públicas todas las nominaciones.  

 

Establecer un premio por la paridad de género en el área de la salud, que sea otorgado anualmente en el Día Internacional de la Mujer, el 8 de marzo, con el fin de reconocer la igualdad en los procesos de nominación y adjudicación de los reconocimientos. 

 

Al premiar a las mujeres, señala el texto, se evita que las trabajadoras de la salud caigan en una situación paradójica al no ser consideradas para puestos de responsabilidad y liderazgo porque no son premiadas, como cuando se pide a un joven aspirante a un puesto que tenga mucha experiencia. En este caso, no se les dan premios porque no tienen un reconocimiento público y no tienen este porque no se las premia.     

 

Detallan las y los autores del texto en The Lancet que premiar a las mujeres “es importante en términos de equidad (que reconoce el mérito a quien lo tiene) y en términos de innovación (que reconoce la creatividad en donde quiera que surja)”, También “para asegurar que las futuras generaciones de trabajadoras y trabajadores de la salud, y los líderes y lideresas sean capaces de desencadenar su potencial, sin importar quiénes son”. 

 

17/RED