Hoy y en el pasado, “reglamentarismo” favorece explotación sexual de mujeres

NACIONAL
DERECHOS HUMANOS
   Libro de Fabiola Bailón Vásquez
Hoy y en el pasado, “reglamentarismo” favorece explotación sexual de mujeres
CIMACFoto: Hazel Zamora Mendieta
Por: Hazel Zamora Mendieta
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 11/03/2017

La doctora en historia Fabiola Bailón Vásquez presentó su  libro “Prostitución y lenocinio en México, siglos XIX y XX”, un recuento histórico que plantea como las políticas públicas y diversos intentos del Estado por regularizar la prostitución en el país únicamente han fallado y afectado a las mujeres.
 
En las instalaciones de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) se presentó y discutió el estudio, publicado por el Fondo de Cultura Económica y la Secretaria de Cultura, que hace una revisión histórica de poco más de dos siglos para explicar cómo, por qué y a través de qué medios, la prostitución y su explotación han adquirido en nuestro país los rasgos que la caracterizan hoy como uno de los negocios lucrativos de mayor remuneración y explotación del cuerpo de las mujeres.
 
La historiadora Bailón cuenta con un reconocido trabajo de más de 10 años de investigación sobre la historia de la prostitución en nuestro país, y este libro, a su parecer, es la muestra de cómo los procesos de regularización y complicidad del gobierno han profundizado el flagelo y las dimensiones de la explotación sexual en México, aseveró.
 
“REGLAMENTARISMO”
 
En la presentación, participó la directora de la Consultora para la Investigación, Formación e Incidencia Política (CIFIP), Verónica Caporal Pérez, quien dijo que el libro es un análisis crítico que demuestra cómo a lo largo de la historia, en los intentos por regularizar la prostitución “las mujeres son las últimas que importan”.
 
En uno de los cuatro capítulos que conformar el libro, reseñó, se explica cómo en el periodo conocido como “reglamentarismo” en México (1865-1940), el gobierno contó con un sistema de control para quienes ejercían la prostitución, donde las más afectadas fueron las mujeres, “al ser controladas, vigiladas, perseguidas y sancionadas, se dejó invisible a los explotadores y consumidores”, dijo.
 
Caporal Pérez añadió que en la actualidad la explotación sexual ha adquirido mayor fuerza, siendo un negocio con beneficios de escala global, “un negocio criminal que implica múltiples actores”. Sin embargo, como verifica la investigación, toda la responsabilidad y acciones políticas que se han ejecutado recaen en las mujeres, sin sancionar las acciones de los varones, tanto de los proxenetas como de los clientes.
 
COMO ANTAÑO
 
La directora regional de la Coalición Regional contra el Tráfico de Mujeres y Niñas en América Latina y el Caribe (CATWLAC), Teresa Ulloa Ziáurriz, dijo que es un libro necesario y oportuno, pues en pleno siglo XXI existe un ataque sistemático en la dignidad de las personas, e insisten en revindicar la prostitución como trabajo, “empezando desde organizaciones defensoras de derechos humanos”, añadió.
 
La directora de CATWLAC puso a discusión el proyecto de ley presentado en la Asamblea Constituyente, donde se buscó reconocer y proteger en la Carta Magna de la capital el trabajo sexual “voluntario y autónomo como una actividad lícita”, mismo que fue desechado.
 
Teresa Ulloa aseveró que el discurso que se ha planteado desde la academia, el gobierno y algunas organizaciones civiles, donde se ve a la trata de personas como “una cosa horrible y un delito” y la prostitución como una opción libre y autónoma, “es una falacia que sólo atenta contra la dignidad de las mujeres que están en esas situaciones de vulnerabilidad”, y señaló que el Estado ha sido cómplice de la explotación sexual de las mujeres.
 
Al diálogo se unió la abogada, Andrea Medina Rosas, quien comentó que el recuento histórico hecho por la doctora Baldón permite reconocer lo que ha implicado en la normatividad de México la regulación de la explotación sexual.
 
En eso coincidió la directora del CIFIP, quien dijo que esta “nueva propuesta de ley desde los derechos humanos”, no es distinta a la experiencia “reglamentarista” de persecución y exclusión de las mujeres. Es la misma, pues no reconoce lo que verdaderamente implica la explotación de los cuerpos femeninos, y su naturalización.
 
Todas consideraron  que este libro permite plantear la discusión crítica y objetiva de la explotación sexual en el país, al reconocer las implicaciones que tienen las medidas de regularización y las dimensiones que hoy alcanza el fenómeno, todo esto con el fin de generar políticas públicas que puedan frenar este delito.
 
17/HZM/GG