Apelarán libertad que dio PGJ Edomex a potencial feminicida y agresor sexual

NACIONAL
VIOLENCIA
   Caso Xochitl
Apelarán libertad que dio PGJ Edomex a potencial feminicida y agresor sexual
CIMACFoto: César Martínez López
Por: la Redacción
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 27/02/2017

El 27 de mayo de 2015, Gabriel Gamaliel Reyes Balderas amenazó con una pistola a Xochitl, quien salía de su escuela en Ixtlahuaca, la obligó a subir a una camioneta, abusó sexualmente de ella e intentó ahorcarla. Ella logró escapar, denunció y lo encarcelaron, pero el pasado 5 de enero, la Procuraduría General de Justicia del Estado de México lo dejó en libertad. 
 
Ante esto, el próximo primero de marzo, el Grupo de Acción por los Derechos Humanos y la Justicia Social AC (Gadh), que acompaña a Xochitl, apelará la liberación del potencial feminicida y agresor sexual, ante la Sala Colegiada Penal de Toluca, para que el caso vuelva a revisarse, ya la joven está nuevamente en riesgo, con su agresor en la calle. 
 
La Procuraduría mexiquense nunca le avisó que liberarían al agresor y fue hasta el 9 de enero de 2017 cuando Xochitl se enteró, pues ante la falta de noticias sobre el caso, acudió al Ministerio Público (MP) de Ixtlahuaca. Le dijeron que la liberación se dio por  “no existir pruebas suficientes, ni pertinentes para condenarlo”.
 
Ante ello, el Gadh a través de la plataforma change.org, publicó una carta que será entregada una vez que se recaben las firmas, al gobernador mexiquense, Eruviel Ávila, al procurador general de Justicia del Estado de México, Alejandro Jaime Gómez Sánchez, y al presidente del Poder Judicial y del Consejo de la Judicatura mexiquense, Sergio Javier Medina Peñaloza, a quienes piden la  revisión de la sentencia en el juicio de amparo que será presentado el próximo primero de marzo.
 
En ella se exige que la Sala Colegiada Penal de Toluca emita la revocación de la sentencia absolutoria, una investigación que incluya la perspectiva de género como lo ordena de la Suprema Corte de Justicia de la Nación ante los casos de violencia hacia las mujeres, y una resolución que garantice el acceso a la justicia y la reparación de daños a la víctima. 
 
LOS HECHOS
 
El 27 de mayo de 2015, Xochitl, estudiante de 24 años de edad, salía de su escuela, en el municipio de Ixtlahuaca, Edomex, rumbo  a su casa. En la parada del transporte, Gabriel Gamaliel Reyes Balderas de 22 años de edad, se acercó a ella en una camioneta apuntándole con un arma de fuego y la obligó a subir, ahí la violó y golpeó mientras amenazaba con asesinarla.
 
Xochitl logró escapar de la camioneta en un descuido de su agresor, al salir gritó pidiendo ayuda y corrió hacía el negocio donde trabajaba una profesora de ella, quien la ayudó junto con otros vecinos. En ese momento, Gabriel Reyes logró escapar.
 
La acompañaron al Ministerio Público (MP) de Ixtlahuaca, donde presentó una denuncia y proporcionó las placas de la camioneta, pero las autoridades descartaron su declaración porque “los hechos y tiempos no cuadraban” y les pareció “sospechoso” que no conociera al agresor. Este le había confesado a Xochitl que la vigiló por varios días y notó que siempre viajaba sola.
 
Xochitl fue remitida al hospital general de la zona, tenía dos costillas rotas y lesiones en el cuello por intento de ahorcamiento, además de múltiples golpes en la cara. El personal médico no quiso atenderla porque “era muy tarde” y le pidieron regresara al día siguiente.
 
MP DESECHÓ EVIDENCIAS
 
El agresor de Xochitl fue detenido e identificado por la víctima en junio de 2016. Durante el proceso, Xochitl nunca recibió los citatorios para acudir al MP y continuar con la denuncia. Las dos abogadas de oficio que le fueron asignadas no le informaron el proceso judicial a seguir y una de ellas, la licenciada Mónica Doraly, nunca la atendió. La buscó, pero las autoridades del Ministerio le aseguraron que no la conocían.
 
Al revisar su expediente, Xochitl notó que varias evidencias se habían desechado y su segunda abogada le explicó que no lograron revisar y tomar en cuenta la camioneta para la acusación porque el agresor la vendió días antes de ser detenido. De la misma forma, se concluyó que las pruebas de esperma eran muy pocas para concluir la pertenencia al agresor.
 
El 5 de enero de 2017, Gabriel Reyes Balderas fue puesto en libertad por una sentencia absolutoria, dictada por la jueza María Ledit Becerril García, bajo el argumento de la supuesta falta de pruebas para condenar al agresor por violación e intento de homicidio.
 
Al conocer la sentencia, Xochitl decidió pedir ayuda de organizaciones de Derechos Humanos (DH) y atención a mujeres. La Gadh –organización que lleva el caso- pidió a las autoridades medidas cautelares para la víctima; lograron que una patrulla del municipio diera rondines por su casa.
 
CONTINÚAN LOS HOSTIGAMIENTOS
 
Un día después de contar con medidas cautelares, alrededor de las 10 de la noche, un hombre y una mujer intentaron entrar a la casa de Xochitl. Llamó a los números de atención que le proporcionaron para emergencias pero nadie le respondió.
 
Después de 40 minutos, una patrulla llegó al domicilio de Xochitl, pero en respuesta a las  llamadas que hizo el Gadh para que atendieran a la víctima. Los policías sólo le pidieron que se resguardara en su casa.
 
Xochitl se vio obligada a dejar su casa y su familia  e irse a resguardarse a un lugar seguro. Tiene desconfianza del Ministerio Público de Ixtlahuaca, por lo que presentarán la apelación de forma independiente en la Sala Colegiada Penal de Toluca.
 
“Este caso, señala la organización en un comunicado, no puede quedar en la impunidad, el Poder Judicial tiene que corregir la sentencia de la Jueza y asegurar un castigo para este violador y potencial feminicida”.
 
17/RED/GG