Efectos emocionales de la primavera

MUJERES Y SALUD MENTAL
SALUD
   MUJERES Y SALUD MENTAL
Efectos emocionales de la primavera
CIMACFoto | César Martínez López
Por: Alejandra Buggs Lomelí*
Cimacnoticias | México, DF.- 26/03/2013

La primavera es la estación del año conocida como la “estación alegre” o “verde” porque después del invierno que se caracteriza por frío y tiempo seco, las semillas empiezan a germinar y la naturaleza florece; plantas y árboles empiezan a brotar, llenando de colorido el ambiente.
 
Los efectos de la primavera no han pasado desapercibidos para la literatura y el arte de todos los tiempos, artistas como Goya y Botticelli utilizaron a la primavera como tema de su obra, y gracias a Vivaldi la primavera tiene hoy un referente musical en las “Cuatro Estaciones de Vivaldi”.
 
Generalmente, a la primavera se le relaciona con una imagen positiva de la vida, del crecimiento y de la felicidad, lo que tiene su explicación científica porque el sol influye sobre el metabolismo.
 
El aumento de luz solar trae consigo una serie de efectos emocionales y psicológicos en la mayoría de las personas, que se traducen en cambios hormonales.
 
Hormonas como la melatonina o serotonina influyen de manera  importante en el estado emocional de la gente, cuando existe un aumento de éstas las personas tienden a sentirse mejor emocionalmente, elevando y mejorando su estado de ánimo.
 
Al ser nuestro cerebro sensible a los cambios de clima y horarios, todas y todos los experimentamos de manera diferente. Por ejemplo: hay quien se adapta con facilidad y otras personas lo asimilan paulatinamente.
 
En algunas se eleva el humor y en otras puede afectarse.
Generalmente cuando estos cambios afectan el estado de ánimo  sintiendo que no todo es alegría en primavera, es porque la persona puede estar experimentando algo a lo que se ha denominado “depresión o astenia primaveral”.
 
Las causas de este trastorno leve y transitorio no están del todo claras para las y los expertos, pero parece que tienen que ver con la dificultad del sistema nervioso para adaptarse a los cambios bruscos de clima y de horarios.
 
Por ejemplo: cuando cambiamos al horario de verano o viajamos a un lugar donde hay varias horas de diferencia u otro tipo de clima, afectando especialmente nuestro ritmo biológico al tener que adaptarse de forma repentina a la nueva situación.
 
Parece que si la persona es alérgica al polen y esto se suma al cambio de horario y de clima, será más propensa a padecer este trastorno.
 
Los síntomas de la “astenia primaveral” pueden ser fatiga física, cansancio profundo, falta de energía para las actividades diarias, disminución del apetito y el sueño.
 
Según varios estudios en Europa, se dice que una de cada 10 personas la sufre en mayor o menor grado y que se presenta más en mujeres entre los 20 y 50 años, caracterizándose por una fuerte sensación de fatiga y debilidad.
 
A lo largo de los años se ha comprobado que las enfermedades llamadas del “estado de ánimo” son más frecuentes en mujeres, y en el caso de la “astenia primaveral” la proporción es de tres mujeres por un hombre, resultado, desde mi punto de vista, de la mezcla de factores sociales (mandatos de género), culturales y hormonales.
 
Así que si nos sentimos cansadas o cansados, no nos preocupemos, mejor ¡actuemos! con las siguientes recomendaciones dedicadas especialmente para las mujeres, aunque a los hombres no les hará mal seguirlas:
 
Quienes fuman, traten de reducir la cantidad de cigarros al día.
Llevemos una dieta equilibrada y saludable aumentando nuestro consumo de frutas, verduras y cereales.
 
Bebamos mucha agua al día y evitemos el consumo de irritantes. Caminemos, nademos o andemos en bicicleta para liberar tensiones.
 
Por último, cenemos ligero y procuremos dormir suficientes horas y… a ¡disfrutar de la primavera!
 
www.saludmentalygenero.com.mx
 
*Psicóloga clínica, psicoterapeuta humanista existencial, especialista en Estudios de Género, y directora del Centro de Salud Mental y Género.
 
13/ABL/RMB