Psicología de las diosas internas para el autoconocimiento (Diosas vulnerables)

   Mujeres y Salud Mental
Psicología de las diosas internas para el autoconocimiento (Diosas vulnerables)
Por: Alejandra Buggs Lomelí*
CIMAC | México, DF.- 03/07/2012

Seguimos nuestro recorrido imaginario por la antigua Grecia y ahora nos encontramos frente a las diosas vulnerables Hera, Deméter y Perséfone, quienes expresan la necesidad de las mujeres de establecer vínculos y lazos afectivos, que son precisamente los que las vuelven vulnerables.

A estas diosas sus relaciones pasionales las hicieron sufrir y tuvieron que abrirse paso superando adversidades.

Simbolizan la fidelidad, la generosidad y el amor maternal y nos convocan a revalorar nuestras capacidades internas, además, personifican los papeles tradicionales de esposa, madre e hija.

Eran las diosas orientadas hacia las relaciones y su bienestar e identidad dependía de qué tan significativas eran sus relaciones, especialmente las de pareja.

Expresan las necesidades de afiliación y compromiso en las mujeres, las tres diosas fueron sensibles a sus relaciones con las y los demás, de ahí su nombre.

Las diosas vulnerables son: Hera para las y los griegos, o Juno para las y los romanos, diosa del matrimonio. Cuando se casa con Zeus se convierte en la reina indiscutible del Olimpo. Suele aparecer como una diosa celosa y vengativa, culpando a las mujeres de la infidelidad de su esposo y con mucha dificultad para reconocer que es el hombre el responsable de la infidelidad, si es el caso.

Cuando las características de la diosa Hera están presentes en una mujer, puede ser una fuerza irresistible tanto positiva como negativa, sin embargo una de sus grandes cualidades es su capacidad de compromiso en cualquier relación o con cualquier actividad que realice.

Las mujeres que se parecen internamente a la parte "difícil" del arquetipo de las diosas vulnerables, tenderán a ser "escogidas" como víctimas, especialmente en sus relaciones de pareja.

Para evitar ser víctima en sus relaciones, las mujeres tendrán que tener más confianza en sí mismas y desarrollar una concentración importante en la búsqueda de sus objetivos.

Deméter para las y los griegos, o Ceres para las y los romanos, diosa de la agricultura, dadora de pan, era considerada como madre nutricia, ya que proporcionaba los cereales como alimento.

Cuando este arquetipo está fuertemente presente en una mujer se manifestará siendo sobre todo y ante todo maternal, nutricia, protectora, generosa, una mezcla de calidez y de ser directa, altruista y leal a las personas y a sus principios.

A la diosa Deméter se le conocía como "señora de la abundancia", y así es como ella da, con excesiva abundancia.

Por tanto, una mujer con este arquetipo dará todo, sin embargo, es importante que para desarrollarse positivamente se convierta primero en ser su "propia madre", es decir, que también se dé a sí misma.

La diosa Perséfone para las y los griegos, o Proserpina para las y los romanos, se le conoce también como la Koré (doncella), hija de Zeus y Deméter, fue raptada y violada por el dios Hades, dios del mundo subterráneo, del inframundo.

Las características de la diosa Perséfone en su arquetipo, predispondrán a las mujeres a no actuar, a dejarse llevar en función de las y los demás, a ser complacientes en la acción, pero pasivas en actitud.

Cuando una mujer presenta este arquetipo tenderá a confluir, es decir, a dejarse llevar como "veleta" por su dificultad para responsabilizarse en sus decisiones.

Las mujeres tipo Perséfone generalmente lucen más jóvenes, el arquetipo representa esa parte que no es consciente de sus deseos ni de sus propias fuerzas.

Para desarrollar la parte positiva de este arquetipo, lo ideal es que la mujer logre comprometerse consigo misma, dando lugar a sus necesidades y deseos, además de reconocer la parte más profunda de sí misma que le permite contactarse con su inconsciente.

Las tres diosas fueron humilladas, raptadas o violadas por dioses masculinos; cada una sufrió de forma característica en sus mitos cuando algún vínculo fue roto o deshonrado, manifestando síntomas emocionales como depresión, celos, ira y codependencia.

Las mujeres que en algún momento de sus vidas han sentido el fuerte impulso de casarse, de tener una hija o un hijo o que esperan que algo venga y cambie sus vidas, estarán identificadas plenamente con el arquetipo de las diosas vulnerables, reforzado, tanto implícita como explícitamente, por el sistema patriarcal y tradicional en el que vivimos.

Sistema con el que poco se identifica Afrodita, diosa alquímica, a quien conoceremos en nuestro próximo y último recorrido imaginario por la antigua Grecia.

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*Directora del Centro de Salud Mental y Género, psicóloga clínica, psicoterapeuta humanista existencial y especialista en Estudios de Género.

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