Congelar precios y aumentar salarios

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Congelar precios y aumentar salarios
Por: Carmen R. Ponce Meléndez*
CIMAC | México, DF.- 18/01/2011

Un aumento de emergencia a los salarios mínimos, congelar precios de los productos básicos y un seguro de desempleo a nivel nacional son las medidas más urgentes en este 2011.

Pero este gobierno conservador nunca aceptará esto. Es tanto como pensar que se terminará con el feminicidio del país sin la presión de la sociedad civil; como dice la canción… por eso me pica aquí/y voy a rascarme allá.

Están sordos, no se quiere reconocer la profundidad de la crisis social/institucional, aunado al gravísimo deterioro del nivel de vida económico, que se ilustra claramente en esta gráfica de la mediocridad: una inversión productiva que durante cinco años no rebasa los dos puntos, sin crecimiento real del PIB, la famosa estabilidad macroeconómica.

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Reiteradamente se ha dicho que los salarios han tenido pérdidas muy significativas en su poder adquisitivo; los tres deciles de ingresos más bajos dedican la mitad y más de su ingreso a la compra de alimentos.

Entonces, ¿por qué se justifican y permiten los aumentos de precios sin una correspondencia en los ingresos? ¿acaso no sabían de la presión internacional en los precios de los granos básicos cuando fijaron el nuevo precio del salario mínimo? Ya había un antecedente en el precio de la tortilla derivado de esta situación.

Las justificaciones que se arguyen actualmente en torno a estos aumentos salariales son subterfugios banales como los que se utilizaron en la "explicación" del asesinato de Susana Chávez; todos estos acontecimientos recuerdan el título de un libro: "Enciclopedia de las cosas que nunca existieron". En realidad son crímenes de Estado.
Impunidad, violencia y pobreza.

Los analistas financieros y la Organización para la Agricultura y Alimentación de las Naciones Unidas (FAO) estiman que en este año los alimentos tendrá un incremento entre el 10 y 15 por ciento; por especulación pueden subir hasta 20 por ciento; esto afectaría a granos básicos: arroz, frijol, maíz, trigo, sorgo y otros cereales como avena; por lo consiguiente también a sus derivados industriales.

Estos incrementos conciernen a la base de la pirámide alimentaria de la población mundial, obviamente la del país con énfasis en el consumo del maíz y las causas son varias:

Aumento en la liquidez en los mercados internacionales de capital (muchos dólares emitidos por la FED de Estados Unidos), algunos de ellos invertidos en materias primas como granos y alimentos; también se considera una mejoría en la perspectiva sobre el desempeño de la economía y por tanto mayor demanda.

Aquí en México también hay muchos dólares en circulación debido a las altas tasas de interés (capitales golondrinos), y al lavado de dinero del crimen organizado.

No faltan los cambios climatológicos y la pérdida de cosechas. Sin duda, un factor adicional ha sido la negativa que tuvieron algunos países como China y Rusia para exportar más alimentos.

En lo interno, está el aumento consecutivo que tienen los energéticos (gas, diesel y gasolina) desde el año pasado. Para el caso del diesel es importante señalar que el gobierno federal, a través de Sagarpa, otorga un subsidio a los agricultores con una tarjeta que les permite acceder a este combustible a un precio especial, desde luego habría que revisar el padrón de beneficiarios de estas tarjetas, porque no son todos los que están, ni están todos los que son.

Lo cierto es que para este año el precio de la tonelada del trigo creció 34.3 por ciento, según la Asociación de Empresas Comercializadoras de Productos del Campo (ANEC); el maíz podría aumentar 33 y sorgo 47 por ciento.

A todo esto hay que agregar que durante diciembre de 2010 el crecimiento de precios alcanzó 0.39 por ciento en promedio; el costo del limón se elevó 79.06; verdura fresca 17.57; plátano tabasco 16.76; manteca vegetal 15.40, y las calabacitas 15.06 por ciento. ¿Y los salarios por qué no aumentan igual?

Se está violando el artículo 123 de la Constitución, que en su fracción VI a la letra dice: "Los salarios mínimos generales deberán ser suficientes para satisfacer las necesidades normales de un jefe de familia, en el orden material, social y cultural y para proveer a la educación obligatoria de los hijos… Los trabajadores del campo disfrutarán de un salario mínimo adecuado a sus necesidades".

Tampoco se está cumpliendo con un principio óptimo: baja tasa de interés, alto crecimiento real y baja inflación; aquí se vive justo lo contrario. Indudablemente se insiste en "calentar" el escenario económico-político del país.

El Banco de México por su parte anuncia nueva metodología en la medición de precios y el hecho de que a partir de junio se transfiere al Inegi la medición del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) y al Productor (INPP), a ver si no pasa lo mismo que con el Censo General de Población y Vivienda.

El nuevo INPC comprende la apertura de 12 genéricos, fusión de 70 en 29, la lista de bienes y servicios pasará de 315 a 283. Por ejemplo, en productos como el pollo en piezas y pollo entero pasará a la denominación de pollo (no tienen el mismo precio); se eliminan impuesto predial, materiales para el mantenimiento de vivienda y servicios para el mantenimiento de vivienda, todo indica que esta será la fórmula para reducir precios ¡virtual!

P.D.

No cabe duda que lo de Mexicana de Aviación es todo un cochinero; resulta que en PC Capital la empresa que la "rescata", participa Javier Molinar Horcasitas y en un descuido también Lozano; recurrirán a recursos del gobierno federal mediante "quitas"; sacrificaron pasivos laborales y a la planta del personal, tanto de tierra como de aire, toda una hazaña de perdedores.

* Economista especializada en temas de género

ramona_melendez@yahoo.com.mx

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