Gasto en salud: cada vez menos mujeres pueden atenderse

SALUD
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Gasto en salud: cada vez menos mujeres pueden atenderse
Por: Carmen R. Ponce Meléndez*
CIMAC | México DF.- 29/04/2009

A medida que crecen el desempleo y el trabajo precario, aumenta el costo social de la salud, cada vez son menos las mujeres que pueden atenderse medicamente, apoyándose en la seguridad social que les da un empleo, y su salud descansa en la cobertura abierta que otorga la Secretaria de Salud, en el Seguro Popular o bien, en su bolsillo.

Durante 2009, el gasto programable del sector salud es de 472 394.5 millones de pesos y representa el 20.4 por ciento del gasto total programable para este año. De esta suma únicamente 17 526.6 son inversión y significa el 3 por ciento del total de la inversión autorizada, sin duda una cifra lejos de las metas que debiera alcanzar la atención de la población que demanda los servicios de salud en el país.

Por lo que hace a la prestación de servicios de salud, tanto a la comunidad como a las personas, su monto es de 262 531.0 millones de pesos y significa tan solo el 11.3 por ciento del gasto total del sector. Además, el 94.2 por ciento de este gasto se concentra en la prestación de servicios de salud a la persona y un escaso 5.8 por ciento se destina a la prestación de servicios de salud a la comunidad.

A su vez, las cuotas y aportaciones al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y al Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE); registraron ambas, una caída del -0.8 y -14.1 por ciento, respectivamente (período 2008-2009).

Si bien es cierto que los problemas que enfrenta el sector salud no se resuelven exclusivamente con más recursos, también es cierto por lo menos el contar con un buen presupuesto es lo mínimo necesario para obtener mejores resultados.

Cabe recordar que se enfrentan dos realidades: las enfermedades propias de la pobreza y de la alta concentración del ingreso y las crónico-degenerativas, propias de una sociedad postindustrial y con una economía terciarizada. Éstas últimas son las más costosas.

Otro factor a considerar es la dinámica demográfica, hoy la pirámide poblacional se ensancha en el rango etario de 30 a 59 años y el crecimiento de la población ha ido disminuyendo al pasar de 1.9 por ciento a inicios de la década de los noventa, a poco más de 1 por ciento en 2000-2001; actualmente la tasa está debajo del punto porcentual (0.81 en 2008-2009) y se espera que siga disminuyendo de manera marginal.

Las principales causas de muerte son las siguientes siete, ordenadas de mayor a menor importancia: diabetes mellitus, tumores malignos, enfermedades isquémicas del corazón; del hígado, cerebro-vasculares; crónicas de las vías respiratorias inferiores y accidentes por transporte.

Entre los motivos de hospitalización que diferencian claramente a hombres y mujeres, los varones concentran porcentajes más altos en lesiones físicas por accidentes y agresiones, mientras que en las mujeres destaca la hospitalización asociada a la reproducción (parto 20.2 por ciento; cesárea 8.8 por ciento; problemas por el embarazo y puerperio 3.3 por ciento).

De acuerdo con la ENIGH del INEGI, el porcentaje de gasto en salud del hogar, respecto al gasto total mensual es de 2.6% a nivel nacional Aunque los hogares con jefatura masculina y femenina gastan de igual manera en términos porcentuales, en montos absolutos la diferencia es notoria ($6 mil 483.5 contra $1 mil 827.4 millones, respectivamente).

* Economista especializada en temas de género
ramona_melendez@yahoo.com.mx

09/CPM/GG